Print Friendly

Amigos y amigas de la prensa.
Hace tres meses anunciamos la entrada en vigor del programa con el segundo convenio de donación de los Fondos del Milenio, FOMILENIO II. Este fue un anuncio muy importante para todos los salvadoreños y salvadoreñas, pues representa un paso fundamental hacia el desarrollo inclusivo y sustentable de nuestro país.

FOMILENIO II, es un programa creado esencialmente para incentivar la inversión y reducir la pobreza en El Salvador. Esto será posible con la instalación y ampliación de nuevas empresas, así como la creación de más y mejores fuentes de empleo. También es un programa que demuestra la buena relación de amistad que existe entre el gobierno salvadoreño y el gobierno de los Estados Unidos.
Nuevamente, expreso mi gratitud al pueblo y al gobierno de los Estados Unidos por confiar en la capacidad y transparencia de nuestra gestión. Le agradezco también a la señora Embajadora, Mari Carmen Aponte, por su acompañamiento y apoyo para la implementación de este programa. Asimismo, nuestros agradecimientos a la Corporación Reto del Milenio (MCC) y en particular a su directora en el país, Sara Crawford.
A partir de la entrada en vigor de FOMILENIO, hemos realizado avances en cuanto a la promoción e iniciativas novedosas para la atracción de inversiones. En todas esas iniciativas existe un denominador común: elreconocimiento de la necesidad e importancia de que, juntos, tanto el sector público como el privado, trabajemos para mejorar la calidad de vida de nuestro pueblo, con más y mejores oportunidades de empleo, educación y desarrollo personal.
Como lo he dicho en otras ocasiones, FOMILENIO es un ejemplo claro de la voluntad que tiene este gobierno de trabajar de la mano con la empresa privada. De la misma manera, la creación de este Organismo de Mejora Regulatoria, es una muestra más de ese esfuerzo conjunto por construir un mejor camino para el desarrollo económico y social de nuestro país.
A partir de las consultas realizadas a pequeños y grandes empresarios para la formulación de la propuesta del programa, se encontró que uno de los obstáculos para las inversiones y el crecimiento económico en nuestro país se encuentra en el tema de la regulación y tramitología.
A partir de este requerimiento y en atención a las necesidades del sector empresarial, se creó este Organismo especializado, con el objetivo de hacer una revisión continua de leyes, reglamentos y procedimientos que afectan el establecimiento y la operación de negocios en El Salvador.
El diseño de del Organismo de Mejora Regulatoria ha requerido un trabajo arduo, el cual ha involucrado a diferentes instituciones, como la Secretaría Técnica y de Planificación de la Presidencia, PROESA, el Ministerio de Economía, la academia y tanques de pensamiento, así como al equipo técnico de FOMILENIO II y la Corporación Reto del Milenio del gobierno de Los Estados Unidos.
Hoy, el Organismo de Mejora Regulatoria cobra vida a través del Decreto Ejecutivo que hemos firmado y ahora con el acompañamiento del Consejo de Mejora Regulatoria que recién he juramentado, bajo la conducción de su Director Ejecutivo.
La iniciativa de impulsar una mejora regulatoria tendrá un impacto importante para la dinamización de las inversiones en nuestro país. Disminuir las cargas administrativas significará una reducción directa de los costos reales para hacer negocios, elevando así la productividad de las empresas y por lo tanto del país. Esto permitirá que los recursos sean transferidos a nuevas actividades productivas que promuevan la generación de empleos e ingresos para las familias y, por tanto, la reducción de la pobreza.
Siguiendo una ruta de crecimiento económico y desarrollo social, nuestro gobierno ha realizado valiosos esfuerzos para mejorar las condiciones de inversión. Se han implementado herramientas novedosas como Infotrámites, MiEmpresa.gob.sv y hemos avanzado en el diseño de un Sistema Integral de Atención al Inversionista. Recientemente, también se inauguró, a través del Ministerio de Economía, una Oficina de Atención Empresarial.
Todas estas herramientas importantes que están marcando la diferencia en el apoyo al sector empresarial de nuestro país.
Sabemos que todavía hay mucho por hacer, tenemos muchos retos y mucho que trabajar para que las regulaciones y los trámites no sean un obstáculo al hacer negocios en nuestro país. Este el propósito de la iniciativa que lanzamos este día: crear una institucionalidad sólida y de alto nivel que articule y optimice todos estos esfuerzos.
El trabajo del Organismo de Mejora Regulatoria debe dar como resultado propuestas concretas de reformas que faciliten las condiciones para generar más inversión y más empleos en El Salvador, esto sin sacrificar el legítimo interés público.
Este trabajo implicará, por lo tanto, realizar una revisión exhaustiva tanto de las regulaciones existentes como de nuevas propuestas, evaluando su pertinencia, su asidero legal, coherencia y eficiencia para la operación de negocios.
Cabe destacar que para esta revisión también se han estudiado minuciosamente las mejores prácticas internacionales en materia de regulación. Se estudiaron los ejemplos de países con mejores logros en este tema.
Agradezco el esfuerzo y riguroso trabajo que han realizado las personas encargadas de estos estudios, es gracias a su empeño y sus aportes que se ha podido concretar la creación del Organismo de Mejora Regulatoria.
Sin duda uno de los pilares fundamentales para la sustentabilidad de este mecanismo de mejora regulatoria, es la participación del sectores público y privado. En este sentido, una vez más reitero que no hay mejor camino para el crecimiento del país que trabajar juntos.
Agradezco y aplaudo la disposición de los presidentes de las gremiales empresariales, grandes y pequeñas, que formarán parte del Consejo de Mejora Regulatoria. Gracias por atender este llamado a trabajar juntos y a participar de manera activa en la búsqueda de soluciones que nos permitan mejorar el clima de inversiones y la competitividad de El Salvador.
La mejora regulatoria nos beneficia a todos y todas, no solo a las empresas y al gobierno, sino también, y en especial, a nuestro pueblo.
Esta iniciativa reducirá los obstáculos para hacer negocios pero también proveerá una infraestructura regulatoria en la que pueden constituirse y generar más competencia. Dará como resultado también un mejor uso de los recursos del gobierno, incrementando la eficiencia y efectividad en apoyo al crecimiento económico.
Lo más importante es que con la mejora regulatoria beneficiamos a nuestra gente con el acceso a una mejor y más amplia oferta de productos y la disminución de precios. Esto como resultado de una mayor competencia y eficiencia en los procesos de producción.
Amigas y amigos
Todos los beneficios que he mencionado son razones suficientes para dar todo nuestro respaldo a este nuevo Organismo. Esperamos que en el mediano plazo, antes de finalizar los cinco años de FOMILENIO, su creación pueda trascender bajo decreto legislativo, dotándole de autonomía y presupuesto.
Por ahora, tenemos una gran tarea, tanto el Órgano Ejecutivo, Legislativo y el sector empresarial: debemos seguir fortaleciendo este esfuerzo, dando el debido seguimiento, desde las instancias que competen, a las propuestas de reformas que emanen del Consejo de Mejora Regulatoria.
Les invito a que asumamos este compromiso. No cabe duda de que pronto, este trabajo en el que todos estamos aportando, nos dará buenos resultados, en beneficio fundamental para las familias salvadoreñas.