Print Friendly

Una comitiva de nueve vendedores afectados por el incendio del 24 de febrero en el Mercado Central se reunió, en Casa Presidencial, con una delegación oficial encabezada por la presidenta del Banco Hipotecario, Nora de López, y su colaborador José Luis Sorto; así como Orlando Mejía, director de Planificación de BANDESAL; y el asesor del despacho del Secretario Técnico y de la Planificación de la Presidencia, Steven Kawas.

Esta reunión es en respuesta a la petición directa hecha por el presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, de establecer un mecanismo de ayuda para los comerciantes afectados de parte del Gobierno de El Salvador.

En este primer acercamiento los vendedores expusieron sus peticiones para retomar sus actividades. “Nosotros trabajamos con préstamos y por el incendio no quedó nada. No hay cómo volver a empezar”, dijo Marco Tulio Montoya, uno de los representantes de los más de 260 afectados. “Estamos bien complicados y pedimos información y nos ignoran”, recalcó Gloria López en referencia a la alcaldía de San Salvador.

Ante ese panorama, el representante del secretario técnico y de planificación sugirió iniciar un proceso de censo para determinar la condición de cada uno de los que perdieron sus puestos y mercadería. Aseguró que ya se tiene comunicación directa con el despacho del Ministro de Gobernación de Desarrollo Territorial, Arístides Valencia, para abrir los canales de apoyo. Así mismo, informó, se hará la gestión ante el Ministerio de Obras Públicas para instalar puestos provisionales y ofrecerles la oportunidad para reanudar sus ventas.

“La Secretaría Técnica está gestionando con Gobernación para poner una oficina (provisional) para que se vayan haciendo carpetas de cada uno de los afectados, como una primera etapa. En una segunda veremos cómo la banca (BANDESAL, Banco Hipotecario y Banco de Fomento Agropecuario) les echa una mano”, dijo el asesor.

Para los comerciantes lo primordial es conservar sus puestos y continuar con sus ventas. “Pedimos que nos agilicen todo para abrir los puestos; estamos a la intemperie y para ayudar podemos colaborar con el proceso de limpieza”, ofreció Carlos Dorado, quien tenía una venta de hielo en donde ocurrió el incendio.

Otros puestos se dedicaban a la venta de granos básicos, cereales, refrescos, productos desechables, mariscos, entre otros.

Dentro de lo acordado se estableció que Henry Aguilar, uno de los representantes de los vendedores, acondicionará un lugar dentro de sus posibilidades para que los afectados puedan entregar sus datos y así comenzar de inmediato con el censo.

“Como Banco (Hipotecario) estamos en la disposición de ayudarles. Necesitamos que nos den toda la información posible”, pidió la presidenta del Banco Hipotecario.