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El presidente Salvador Sánchez Cerén exaltó el gigantesco legado del arzobispo mártir salvadoreño, Óscar Arnulfo Romero, quien hoy es proclamado beato de la iglesia Católica en una eucaristía que reúne a miles de miles de personas en la histórica plaza capitalina del Divino Salvador del Mundo, patrono del país.

El mandatario calificó el ejemplo de vida y obra de monseñor Romero como una invitación a cambiar el paradigma de una sociedad históricamente marcada por la injusticia y desigualdad.

 

“El legado de Monseñor Romero por la verdad, la paz y la dignidad ilumina a nuestros pueblos”, publicó el mandatario en su cuenta personal de Twitter @sanchezceren, a pocas horas de asistir al multitudinario acto.
Agregó que el pueblo salvadoreño “abre sus corazones a la fe para seguir marchando por el camino virtuoso” que inició el obispo mártir de El Salvador.

“Lo que parecía imposible se hizo posible, Monseñor Romero mártir por amor a los pobres, bendición para El Salvador y el Mundo”, afirmó anoche el jefe de Estado en la misma red social.
Asimismo, dio la bienvenida al prefecto de la congregación para la Causa de los Santos de la iglesia Católica,  el cardenal Angelo Amato, quien presidirá la ceremonia de beatificación de Romero, asesinado en la década de los ochenta “por odio a la fe” ,según lo estipuló el Vaticano.
“Bienvenido Cardenal Angelo Amato. Nuestro pueblo está lleno de alegría y esperanza por beatificación de Monseñor Romero”, escribió el gobernante anoche tras reunirse con el delegado del papa Francisco para la beatificación de Monseñor Romero.

San Salvador, 23 de mayo de 2015.