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Agricultores del municipio de Quezaltepeque fueron capacitados con nuevas formas en la producción de granos básico y hortalizas, y consumo sano de alimentos, bajo la cultura del Buen Vivir promovida por el gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén.

Los temas centrales fueron las nuevas formas en la producción de frijol, maíz y hortalizas con biofertilizantes y control de plagas con productos provenientes de la tierra y no contaminantes químicos que deterioran los suelos eliminando nutrientes.

La asesora ambiental Lety Méndez destacó la importancia de promover en las comunidades la soberanía alimentaria y la seguridad de los alimentos que consume las grandes mayorías.

Es muy importante cambiar los hábitos alimenticios y empezar a cocinar con hierbas que podemos cultivar en nuestra casa, cilantro, chipilín, mora, y el uso de cebolla, ajo y tomate para enriquecer con vitaminas la comida y principalmente eliminar los condimentos que tanto daño hacen, agregó.

“Si no cocinamos saludable, los niños más adelante no van a querer comer sano cuando la comida huela a ajo, cebolla y chile verde; sino que nos van a pedir comida rápida o comida cancerígena, luego con los años van a tener una salud deteriorada”, explicó.

Construir el Buen Vivir no es una frase, sino es el cambio diario de hábitos alimenticios que vamos hacer nosotros mismos al preparar nuestra comida y no comprar productos como sopas instantáneas, un plato de comida que genera cáncer más adelante, afirmó Méndez.

Una alimentación sana también proviene de prácticas agrícolas amigables con el medio ambiente, con abonos e insecticidas provenientes de la tierra que aumenten sus nutrientes para obtener cosechas sanas y frescas.

Para ello los productores, conocieron el insecticida BioAmigo, una alternativa biológica contra las plagas de insectos.

El agricultor Juan Antonio Rodríguez dijo sentirse muy satisfecho con este producto, muy efectivo también contra las plagas que asechan su producción.

“Se tienen cosechas más sanas, con menos químicos que dañan la salud de la gente que lo consume y el medio ambiente”, agregó Juan Antonio.

Para este control biológico Bioamigo tiene un ingrediente activo capaz de buscar las plagas que se esconden en los cultivos y suelos, gorgojo, palomilla, larvas comedoras de hojas, cogollos y raíces.

El técnico en control de calidad Kevin Arriaga explicó a los productores que este componente contamina la larva hasta causar su muerte entre 48 y 72 horas de ser aplicado Bioamigo y así garantiza el desarrollo sano de la producción.

Este producto alternativo es desarrollado en la primera planta de biofertilizantes de El Salvador, construida con la colaboración de científicos cubanos, inaugurada en el 2013 por el entonces vicepresidente Salvador Sánchez Cerén, hoy presidente.

La planta de biofertilizantes está ubicada en Cantón El Gramal, municipio de La Palma, departamento de Chalatenango.