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  • El proyecto Red de Casas de la Cultura y Convivencia se expande en todo El Salvador, un esfuerzo interinstitucional que promueve la convivencia, los valores y la participación para construir un nuevo El Salvador.

 

El presidente de la nación, Salvador Sánchez Cerén, compartió hoy una jornada más de Casa Abierta con las niñas, niños, jóvenes y adultos que impulsan la Red de Casas de la Cultura y Convivencia, un revolucionario modelo de transformación que se lleva adelante a nivel nacional.

 

“Queremos mostrarle al país lo que son ahora las Casas de la Cultura y Convivencia. Queremos que vean que los fenómenos que suceden en el país, como el fenómeno de la violencia, el fenómeno de la delincuencia, hay que también abordarlo a partir de la reconstrucción de nuestra identidad, de nuestros valores”, expresó el mandatario al dar la bienvenida a sus invitados.

 

Explicó que este modelo cultural tienen el propósito de hacer transformaciones en la sociedad, “de hacer esa transformación principalmente en nuestra niñez y en nuestra juventud”.

 

Para el estadista es importante “aprender otra forma de convivir… solidaria, en armonía, con respeto, el respeto también a las ideas”.

 

Las Casas de la Cultura es uno de los programas más perdurables en el país. Fundado en 1973 tiene presencia en 155 municipios  a nivel nacional.

 

El gobierno del presidente Sánchez Cerén impulsa el modelo Red de Casas de la Cultura y Convivencia, que tiene como principales propósitos abrir espacios de participación, que incidan en la gestión pública para impulsar la construcción de un nuevo modelo de desarrollo. A su vez, es una estrategia de prevención de la violencia, pues se promueven valores, la convivencia armónica y se dan espacios de atención de los jóvenes.

 

Hasta este mes de abril, el gobierno ha relanzado 14 Casas de la Cultura y la Convivencia y se irá impregnando este nuevo modelo de gestión cultural en las restantes casas alrededor del país.

 

En las 14 casas se han constituido los respectivos Comités Ciudadanos para la Cultura y la Convivencia con la participación de más de 300 líderes y lideresas representantes de ADESCO, jóvenes, mujeres , artistas, artesanos y emprendedores de cada uno de los municipios.

 

En Casa Abierta desfilaron testimonios de los participantes del programa, así como las expresiones artísticas que en estas se fomentan, incluidas, La Colmenita de la comunidad El Mozote que interpretó una desgarradora melodía sobre la masacre acaecida en diciembre de 1980 en ese lugar del nororiente salvadoreño.

 

El alcalde de Zacatecoluca, Francisco Hirezi, uno de los invitados, dijo que “esta es una expresión inequívoca de Plan El Salvador Seguro”, en referencia al poder de la cultura para prevenir la violencia.

 

Marcos Rodríguez, secretario de participación, transparencia y anticorrupción, define en pocas palabras el espíritu de las Casas de la Cultura y Convivencia: “este país no se trata de remozarlo, se trata de cambiarlo”.

 

De esa forma comparó la intervención que se hace en las Casas de la Cultura, pues no solo son aspectos estéticos. El cambio en el modelo es de fondo: Busca las transformaciones desde los territorios y comunidades, pero juntos, aseveró el funcionario.

 

En Casa Abierta tuvo destacada participación Dorila Marquez, “una sobreviviente de los acontecimientos trágicos de El Mozote”, dijo el presidente al darle la bienvenida.

 

El gobernante agradeció a los involucrados en este programa porque en las Casas de la Cultura y Convivencia se promueve la memoria histórica.

 

“Es parte de esa nueva identidad de cultura que debemos tener”, expresó el jefe de Estado.

 

Uno de los testimonios más conmovedores de la jornada fue el de Andrea María, integrante de la Orquesta Infanto Juvenil de Sonzacate, agrupación que también es parte del proyecto La Colmenita.

 

La joven dio gracias al presiente y a su equipo de trabajo porque “están haciendo la diferencia, están haciendo lo que nadie nunca hizo: apoyar el arte y la cultura”

 

“El arte y la cultura es lo mejor que puede haber en el mundo, la música te sensibiliza, te hace mejor persona, la música te ayuda a convivir con los demás, a hacer nuevos amigos”, dijo Andrea, al narrar conmovedoramente la experiencia en el grupo y también en la presentación de la Cucarachita Martina pide la Convivencia y la Paz, obra debut de La Colmenita en El Salvador.

 

San Salvador, 23 de abril de 2016.