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Muy buenos días a todos, realmente me da una gran emoción ver muchas caras conocidas, las que iniciamos este Programa Nacional de Alfabetización, yo les felicito, pero además quiero felicitar a todos aquellos que han aportado para que El Salvador vaya avanzando y tengamos el sueño de que podemos terminar con el analfabetismo.

¿Creen ustedes que lo podemos hacer? ¡Claro que sí, los salvadoreños podemos! Y especialmente cuando están estos miles de jóvenes que son voluntarios. Un fuerte aplauso para ellos.

Para todos es una alegría encontrarnos en el Mes de la Patria, pero especialmente celebrando el Día Internacional de la Alfabetización.

Me parece muy importante que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) haya elegido para este año el tema: “Alfabetización para el Desarrollo Sostenible”.

Aquí en El Salvador reconocemos el gran valor de esta herramienta para forjar el cambio. Gobierno y ciudadanía reconocemos la importancia de la alfabetización como motor del desarrollo individual y colectivo.

Nosotros creemos en el derecho que tenemos todas las personas de acceder al conocimiento, la información y la cultura. Por eso estamos asegurando ese derecho superando la principal barrera: el analfabetismo.

Así que celebramos este día con mucho entusiasmo. Felicito a todos los presentes por abrazar la visión de garantizar a todos los salvadoreños y salvadoreñas el acceso al verdadero desarrollo, donde todos tengamos las mismas oportunidades. No hay duda que estamos construyendo nuevos comienzos para nuestro pueblo.

Cuando fui nombrado Ministro de Educación Ad Honoren por el expresidente Mauricio Funes, tuve muy claro los retos que el país tenía que enfrentar para abrirse paso hacia el futuro.

Como saben, soy maestro de profesión y trabajé por muchos años en la zona rural del país. De manera que conozco a profundidad las grandes limitaciones que impidieron históricamente a nuestro pueblo salir de la pobreza extrema y la desigualdad.

Siempre he creído que este país cambiará sobre la base de la educación. Así que cuando se me dio la oportunidad de estar al frente del Ministerio de Educación, no dudé en implementar el Programa Nacional de Alfabetización. Este es el esfuerzo más grande que se haya hecho en nuestro país por erradicar el analfabetismo.

Este programa se ha desarrollado de forma integral y estratégica. Hemos contado con la ayuda de diferentes sectores de la ciudadanía, participando de los gobiernos locales, departamentales y nacionales. A nuestro esfuerzo se sumaron ONG, iglesias, universidades, empresas privadas y para guardar la seguridad de nuestros alfabetizadores voluntarios trabajamos conjuntamente con la Policía Nacional Civil. No podemos dejar de agradecer el apoyo financiero que ha recibido el programa de parte de comunidades de salvadoreños de Australia y Estados Unidos.

El programa se intensificó en aquellos municipios que enfrentan distintos niveles de pobreza y exclusión. Ahora los resultados son tangibles y alentadores. Ha sido muy emotivo para mí escuchar los testimonios de nuestros hermanos y hermanas que confiesan que aprender a leer y escribir les ha cambiado la vida.

Son más de 170 mil jóvenes y adultos los que han sido beneficiados con el primer nivel del programa, en el que adquirieron competencias en lectura, escritura y cálculo matemático básico.

Otras 77 mil personas cursaron el segundo y tercer nivel, que equivale a que hayan cursado sexto grado de escolaridad.

Además, como parte del enfoque de inclusión y equidad, se ha alfabetizado a 2,438 personas con discapacidades sensoriales e intelectuales.

Nos alegra también que este programa ha alcanzado a salvadoreños en el exterior. El conocimiento no tiene límites. Recordemos que “Querer es Poder”. Gracias a esta iniciativa hemos logrado alfabetizar a compatriotas en Estados Unidos. Esto gracias al apoyo de la ONG Casa El Salvador en coordinación con el Consulado de Boston y el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Felicito a todas las personas que aceptaron el desafío de aprender. Hoy ustedes pueden declararse libres de analfabetismo. No olviden que el camino del aprendizaje no tiene fin. Nos enorgullece la convicción de todos ustedes. Nos alientan a seguir cambiando la vida de más compatriotas.

Gracias a este gran esfuerzo nacional se ha disminuido en 5.31 puntos porcentuales el índice de analfabetismo en la población mayor de 15 años, pasando del 17.97% que reportaba en 2007 la Dirección General de Estadísticas y Censos (DIGESTYC) a 12.66% a finales de 2013.

Ya se invirtieron 15 millones de dólares en este programa. Esto ha permitido que 21 municipios, más la zona protegida del Trifinio, hayan sido declarados territorios libres de analfabetismo.

Felicitamos a todos los salvadoreños que se han involucrado en este esfuerzo nacional por erradicar el analfabetismo. Son más de 57 mil alfabetizadores voluntarios, fuerte aplauso para ellos, los que han atendido más de 59 mil círculos de aprendizaje a nivel nacional. ¡Gracias, inmensamente gracias!

Hay algo que me ha llamado la atención de la implementación del programa, es la participación de personas de todas las edades. Desde niños hasta ancianos, mujeres y hombres, a todos les hemos visto muy involucrados y comprometidos con llevar los beneficios de la alfabetización a todo el territorio nacional. He tenido el privilegio de conocer a muchos de ellos y agradecerles personalmente su trabajo.

Al ver a los miles de jóvenes que han participado activamente del programa, he comprobado una vez más que la juventud salvadoreña está optando por el buen camino: El camino de la solidaridad, de la paz y el desarrollo.

Algunos quieren hacernos creer que en nuestro país toda la juventud está inclinándose por las pandillas y la violencia; eso, definitivamente, no es cierto. La realidad es otra. La realidad es que en El Salvador la mayoría de jóvenes son emprendedores, estudiosos y talentosos. Lo que yo veo en la juventud son sueños y proyectos de cambio. Déjenme agradecerles, jóvenes. Déjenme felicitarles y animarles a seguir transformando este país. Recuerden que unidos podemos.

Agradezco al pueblo de Cuba ha heredado al mundo el método de alfabetización “Yo, si puedo”. Este método lo utilizan hasta los países desarrollados de Europa.

Quiero expresar mi agradecimiento al pueblo y Gobierno de Cuba por compartir con nosotros el método y la asesoría para implementarlo en El Salvador. Pues nos ha permitido dar pasos seguros en la erradicación del analfabetismo.

Este año el Programa Nacional de Alfabetización está presente en 163 municipios en donde hemos sobrepasado la meta que consistía en la alfabetización a 25,740 personas, atendiendo a más de 31 mil jóvenes  y adultos.

La meta al  finalizar el 2014 es alcanzar la cifra de 200 mil personas alfabetizadas a nivel nacional, lo que representaría una disminución  de 11.94% en la tasa de analfabetismo.

En los próximos meses se prevé declarar libres de analfabetismo a los municipios: Nueva Guadalupe (de San Miguel), San José Cancasque (de Chalatenango), San Francisco Javier y San Agustín (de Usulután), Tapalhuaca y San Miguel Tepezontes (de La Paz), Salcoatitan (de Sonsonate) y Nuevo Cuscatlán (de La Libertad).

Invito a todos estos municipios a intensificar el trabajo para que pronto podamos decir: ¡Misión cumplida!

Para hacer realidad esta misión se está formando el Consejo de Educación para la creación de acuerdos nacionales. Uno de los puntos iniciales en el marco del consejo es un acuerdo nacional para terminar con el analfabetismo en el país.

La meta al finalizar nuestro gobierno es haber reducido el índice de analfabetismo a un 5%. Estamos seguros que lo vamos a lograr. Contamos con el respaldo de todo un país.

Una de las grandes prioridades de mi Gobierno es la Educación. Esta es una de las mayores demandas que recogimos a nivel nacional para realizar nuestro Programa de Gobierno. Nuestra meta es ir incrementando gradualmente la inversión en Educación a fin de elevar los niveles de calidad.

Quiero informar a toda la población salvadoreña que ya se está trabajando en la logística para hacer realidad el programa “Un niño, una computadora”. Un programa que llegará cada niño y niña del país, y que les facilitará una herramienta esencial para su aprendizaje.

Los jóvenes se estarán preguntando qué beneficios hay para ellos. Déjenme decirles que el próximo año se ampliará el programa del Paquete Escolar hasta el nivel de bachillerato. Significa con esta medida aseguraremos la permanencia de muchos más estudiantes de educación media.

Informarles que la Universidad de El Salvador ya está trabajando para la implementación de la “Universidad En Línea”. Esta modalidad permitirá a jóvenes que no tienen los recursos para ir a la Universidad poder realizar una carrera universitaria desde sus casas o comunidades.

Los logros alcanzados en diferentes temas de país nos están retando a no detenernos. Es un hecho que podemos dar más. El desafío es seguir avanzando.

Hagamos nuestro el compromiso de asegurar esa patria próspera, libre y segura. Esa patria donde se satisfagan todas las necesidades básicas de sus habitantes.

Si leer y escribir es la base del aprendizaje para toda la vida y la herramienta principal del desarrollo, los salvadoreños no debemos detenernos en la misión de declararnos libres de analfabetismo.

La invitación es a que nos unamos. Unámonos a esos miles de voluntarios que están cambiando la vida de miles de salvadoreños y salvadoreñas a través de la alfabetización. Abramos nuestras casas para que se conviertan en centros de aprendizaje. Motivemos a aquellas personas que no saben leer ni escribir a que formen parte de este programa. Una vez más les invito a que nos  unámonos para crecer.

Muchas gracias  y que Dios bendiga a todos ustedes.