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Salvador Sánchez Cerén, presidente de la República.

Todo país tiene dificultades, pero siempre hay que tener voluntad de trabajar y salir adelante.

Los problemas del país reflejan los problemas la humanidad, uno de ellos es el que enfrentamos en El Salvador, y que es sentido especialmente por los agricultores y campesinos, me refiero a lo que está pasando con el clima, a los efectos del cambio climático.

Centroamérica, por los periodos de sequía y lluvias irregulares, se está convirtiendo en un corredor seco, este año hay que estar preparados para enfrentar esta difícil situación, y esto nos obliga a buscar nuevas formas de producir, los pequeños agricultores nos recomiendan, entre muchas propuestas, hacer reservorios para guardar agua cuando llueve y luego poder utilizarla por goteo en los cultivos.

Nosotros hemos maltratado a la madre tierra, eso bien lo saben los tatas, los herederos de la sabiduría de nuestros ancestros, hemos maltratado a la tierra y ahora nos está castigando.

Es por ello que es importante reflexionar sobre esto, tratar bien nuestro ambiente, proteger la tierra es proteger la vida, eso es lo que vemos en las tierras de Milagro de la Roca, en Quezaltepeque, allí hay un gran manto acuífero que tenemos todos que cuidar, asegurar su buen uso.

Pero allí hay asentamientos humanos y esa agua se puede contaminar, es por eso que tenemos que trabajar juntos en el cuido y protección de nuestros recursos naturales, son problemas complejos pero tenemos que entender la importancia de las áreas protegidas, son para el beneficio de todos, para garantizar la vida y el futuro de la nación.

En el caso de Milagro de la Roca, allí tenemos importantes mantos acuíferos de donde llevamos agua al gran San Salvador y a otras partes. Por eso tenemos que comprender la importancia de las áreas protegidas, asumirlas con responsabilidad y como reservas de vida.

¿Pero cómo resolvemos el dilema de producir y conservar, la necesidad inmediata de la comunidad y la sustentabilidad ambiental?

Allí los compañeros, las familias de la cooperativa necesitan una área para producir, tienen una área considerable para ello, pero también en esas zonas, la prioridad es conservar, conservar el agua, conservar los bosques, porque si no vamos a ser un país donde no se va a poder cultivar nada, donde no vamos a poder tener vida.

Es por ello que hay muchas áreas del país las hemos declarado zonas protegidas.

Esto no es un tema nuevo, los gobiernos tenemos una gran responsabilidad, hay gobiernos que no piensan en la gente humilde y tampoco piensan en preservar la vida, sino que solo piensan en tener ganancias a costa de la vida de todo el mundo, a costo de la destrucción de la naturaleza.

Entonces se dio en el pasado, de que muchas áreas protegidas las vendían, había gato encerrado como la gente dice, o se entregaban para desarrollar proyectos sin respetar a la naturaleza, y a la gente la marginaron, les dieron en unos casos tierras con suelos pobres.

Es por ello que nosotros trabajamos para darle una seguridad a las comunidades, y en este tema encontramos muchos problemas jurídicos, por esa historia de disponer de forma antojadiza y abusiva muchas de esas tierras.

Trabajando juntos podemos construir modelos de desarrollo que permitan avanzar con el bienestar y la prosperidad de las comunidades, mejorar la calidad de los cultivos, recuperar los suelos y el paisaje, proteger y conservar los ecosistemas.

Juntos comunidades y gobierno somos capaces de garantizar de que se trabaje a favor de proteger la vida, y en esto la participación ciudadana es muy importante para lograrlo.

En el caso de la cooperativa de Milagro de la Roca podemos llegar a acuerdos con el Ministerio del Medio Ambiente para buscar la forma de cuidar esa área que tenemos que proteger.

Recocemos el derecho humano que tienen los agricultores, los campesinos a la propiedad, pero también tenemos que garantizar el derecho a la vida.

Con fe en Dios y con el perseverante trabajo de nuestros hombres y mujeres campesinas El Salvador continuará avanzando y desarrollándose.