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La presencia del presidente Salvador Sánchez Cerén en cualquier recóndito paraje de la geografía nacional es bien acogida, porque significa atender de los antes olvidados, conocer las actuales dificultades de las comunidades, escuchar como siente y opina el pueblo y comprometerse a solucionar viejos y nuevos problemas.

Así ocurrió este sábado en Santa Marta, municipio de Victoria, en el departamento de Cabañas, donde sus pobladores tuvieron la oportunidad de dialogar con el gobernante y parte de su equipo de trabajo, a través de los líderes comunitarios, sobre la propiedad de sus tierras, el acceso al agua, la educación y la salud.

No fue una jornada solo para trazar compromisos, sino también de reconocimiento a cuanto se puede lograr cuando una comunidad con historia de perseverancia, confianza en el futuro y organización se decide a construir una sociedad de bienestar y progreso con esfuerzos propios luego de la difícil etapa vivida tras el conflicto armado que terminó en 1992, y cuando los gobiernos del cambio, desde el 2009, emprendieron programas sociales para la mayoría.

Tras concluir un fructífero intercambio, efectuado en la Casa Comunal de Santa Marta, el presidente saludó a los participantes en el Festival para el Buen Vivir y les informó sobre los acuerdos, entre ellos la decisión de invertir para mejorar carreteras y calles, en lo cual mucho tuvo que ver el papel de las comunidades de ese lugar al presentarse en la Asamblea Legislativa para demandar la justa aprobación del préstamo de 30 millones de dólares destinados a caminos rurales.

De igual forma un viejo tema que recibió la atención del estadista fue el tema de la legalización de las propiedades de las tierras, una deuda histórica que espera solución por años, y para lo cual anunció la integración de un equipo que muy pronto llevará un planteamiento muy claro, específico y consecuente con la comunidad, información ratificada por la presidenta del ISTA, Karla Albanés.

Tal iniciativa permitirá también iniciar acciones para mejorar las condiciones de las viviendas, a través de los programas de FONAVIPO que asignan recursos para reparar o construir casas, pero que requieren ciertos requisitos como es la legalización de la propiedad de la tierra o el inmueble.

Asimismo, se anunció la terminación de la plaza de Santa Marta para el 10 de octubre, día en que la comunidad celebra el retorno de los refugiados en Honduras, a consecuencias del conflicto armado.

Otra nueva buena fue completar espacios donde está ubicada la Unidad de Salud, con el fin de mejorar y ampliar los servicios como parte de la Reforma de Salud, que tiene lugar en el país.

Sin dudas fue un sábado, como ya es habitual en el Festival para el Buen y Gobernando con Gente, para ratificar que la prioridad del Presidente es el pueblo, construir soluciones de manera coordinada gobierno central, departamental y municipal, como la mejor forma de contactar con la realidad de nuestros campos y ciudades, de contraer compromisos y de verificar que se cumplen.

Sus palabras en Santa Marta lo confirmaron: “Yo, les felicito porque ustedes han demandado para el mejoramiento de la comunidad y eso es muy significativo, que ustedes estén pensando en la salud de las familias, en la educación, en mejorar las viviendas, en garantizar la propiedad de la tierra donde habitan, son demandas justas para lograr el desarrollo y el progreso de la comunidad”.

Festival del Buen Vivir, Santa Marta 15