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 Con aplausos, ovación y alegría recibió el público a las Colmenitas de Soyapango y San Juan Opico en el Teatro Yulkuikat, de Ciudad Delgado, donde presentaron la obra “Cucarachita va al mercado y el Duende Carnavalero”, este 26 de octubre.

“Agradecemos a la Fundación Pablo Tesak y al Teatro Yulkuikat por permitirnos traer la miel y la dulzura del proyecto del presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, la Colmenita El Salvador, el cual es un regalo para todas las niñas y niños salvadoreños”, expresó el director nacional de Casas de la Cultura para el Desarrollo de la Convivencia y del Buen Vivir, César Pineda.

Centenares de niños, jóvenes, maestros y padres de familias se hicieron presentes en las butacas del Teatro Yulkuikat para cantar y bailar junto a los elencos colmeneros que siguen celebrando el Festival Nacional de Teatro Infantil por la Paz y la Convivencia 2016, el cual finalizará el 30 de este mes.

Vestidos con trajes negros de rayas amarillas y antenas de abejas, los infantes de Opico y Soyapango se robaron el corazón, las miradas y las felicitaciones del público, que bailó, cantó y jugó al ritmo de la dulzura colmenera. La miel se esparció por todo los rincones del teatro y la presentación fue un éxito.

Desde el más pequeño hasta el más grande soñaba —en el cuento de la Cucarachita va al  mercado y el Duende Carnavalero—, qué es lo que querían ser cuando fueran grandes: marinero, doctor y todas las profesiones que puedan existir, sin embargo, siempre querían tener al arte como una herramienta de cambio y convivencia en sus vidas.

“El mensaje de la obra es que los niños deben de cuidarse, seguir sus sueños para cuando sean grandes, que los cumplan porque sabemos que ellos los pueden seguir y ser lo que quieren”, dijo Héctor Granados, integrante de la Colmenita de San Juan Opico.

El infante agregó: “En la Colmenita aprendemos a ser nosotros mismos, quitarnos el miedo y además hacemos reír a otras personas. También, he aprendido a ser un niño obediente, cuidadoso con lo que veo y las cosas que hago, y ser feliz”.

Asimismo, la adolescente Sofía Pineda, quien disfrutó del espectáculo, manifestó: “Es una obra infantil pero llama la atención de las personas de cualquier edad. Lo que más me gustó fue el entusiasmo de los niños que la protagonizaron; además, me dejó el mensaje que todos los niños y niñas tenemos derechos y los debemos ejercer”.

En cada una de las presentaciones, los infantes que integran los elencos de las Colmenitas son acompañados por sus madres o padres de familia, quienes les brindan todo su apoyo para su desarrollo personal y social. “Para  mí y mi hija es una experiencia espectacular, porque hemos conocido muchos lugares, y mirarla en el escenario es emocionante porque veo que está desarrollando su potencial en el canto, baile y pone en práctica lo que ella sabe. La Colmenita es una oportunidad para sobresalir”, dijo la madre de familia Verónica Contreras, de San Juan Opico.

De igual forma, Raquel Figueroa, de Soyapango, quien viaja junto a su hijo a todos los lugares de ensayo y presentaciones, aseguró: “Dentro de la Colmenita se conocen nuevas personas y se hacen amigos, porque mi hijo es de esos niños inquietos y estar dentro de este proyecto le ha ayudado mucho”, y agregó le “llena de alegría ver a muchos niños participando, ya que nunca había asistido a algo así. Es muy hermoso”.

En esta ocasión, el Festival Nacional de Teatro Infantil recibió el apoyo del Consejo Nacional de la Niñez y de la Adolescencia (CONNA) y del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y la Adolescencia (ISNA), instituciones que prestaron sus servicios de pintacaritas y coloreo a los infantes que asistieron a la presentación.