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Amigos  y amigas de la Prensa, señoras y señores:

Hace varios años que yo fui Ministro de Educación, cuando llegaba a los centros educativos  me entretenía conversando  con los niños, y una de las preguntas  era, cuál era la aspiración de los niños y las niñas. Fue algo impresionante para mí, que en todos los centros que visité la mayoría me decían. Yo quiero ser Policía Nacional  Civil.

Eso son lo que son ustedes, eso son los que son sus hijos, están  en el corazón no solo de la niñez salvadoreña, sino  del pueblo salvadoreño, y El Salvador este día debe de sentirse orgulloso de tener una institución que cada día se fortalece más, porque hablamos de Estado fuerte, cuando hablemos  de Estado fuerte, hablemos de sus instituciones.

La Policía  Nacional Civil, es una de las instituciones  más joven, son 22 años, surgió con los Acuerdos de Paz y fue una profunda transformación porque se retomó, se tomó el concepto de  una Policía Nacional Civil, era una transformación, era un cambio y en 22 años todo esa historia que se ha vivido  en  la construcción de la  policía, no solamente es su carácter civil, sino su carácter profesional, conocimiento de todas las técnicas y las habilidades para enfrentar  el crimen, pero también la gentileza humana para comunicarse con las comunidades.

Hay un combate permanente y fuerte contra el crimen y  contra las extorsiones, en contra de los homicidios, no se pueden  negar, están en los datos, están en las estadísticas y hay un contacto permanente que ahora se va a profundizar con  la Policía Comunitaria a través de la Policía comunitaria.

Yo creo que esos son mensajes de esperanza y el pueblo no necesita  voces de desesperanza, lo que  se necesita son voces de esperanza porque eso es lo que estamos  construyendo  en el país, un Estado que genere confianza, esperanza, desarrollo y seguridad  en la población, esta es la visión.

Por eso este día es un día  especial para la Patria, todos los que han sido homenajeados representan esa dignidad  del policía, ese compromiso son su patria, con su pueblo, con sus amigos, con su comunidad de estar siempre al servicio  de garantizar la tranquilidad y la seguridad de este pueblo. Es un día de bendiciones para El Salvador

También hemos recibido la noticia agradable de este joven nadador  Marcelo Acosta, fue un medallista en las Olimpiadas  de Jóvenes en  China y obtuvo una medalla de plata, esas son señales que este país tiene de dónde encontrar y construir caminos de esperanza y de soluciones, no podemos transmitir desesperanza, tenemos que transmitir eso que es nuestro pueblo, un pueblo dispuesto  a hacerle frente a cualquier situación.

Ustedes saben que la Firma de los Acuerdos de Paz, en 1992, dio paso a la creación de la Policía Nacional Civil. Desde ese entonces la población ha depositado una gran confianza en cada uno de los elementos que componen esta gran institución.

Cada salvadoreño y salvadoreña se han aferrado al proyecto de construir un país libre y seguro, en el cual la Policía ha tenido una actuación determinante. No es para menos, la seguridad constituye un derecho irrenunciable de cada persona.

En cada uno de ustedes radica la gran responsabilidad de garantizar el orden, la seguridad y la tranquilidad pública. El sobresaliente cumplimiento de cada una de las atribuciones que ustedes tienen es el motivo que ahora nos reúne.

Ser policía es una vocación especial. Su nombre viene de la palabra griega polis, que significa ciudad. El policía es el que cuida la ciudad. Por lo tanto es el que busca el bien de la ciudad. Dejar sus propios intereses por el bien de la colectividad requiere de tener espíritu de servicio, de entrega hasta de su propia vida.

El Policía Comunitario todavía requiere de un esfuerzo mayor: el ser parte de una comunidad, de velar por su seguridad y juntos construir armonía y convivencia.

Con esta nueva filosofía de actuación dejamos lejos el concepto de las policía que solo tenían como instrumento el de la represión, ahora el policía es un policía amigo, servidor de la comunidad, que genera confianza y que representa a un gobierno que busca que sus ciudadanos vivan en seguridad y dignidad.

Como cada año, el Gobierno de la República, a través de la Policía Nacional Civil,  quiere reconocer la destacada participación de los elementos policiales en el cumplimiento ejemplar de su deber.

Es para mí un privilegio estar ante tan distinguidos salvadoreños y salvadoreñas que han demostrado un profundo compromiso con su pueblo. Nuestro Gobierno no puede pasar por alto la noble labor que todos ustedes desempeñan.

He tenido la oportunidad de conocer los testimonios de cada uno de ustedes que el Consejo Calificador de la Orden del Mérito Policial ha decidido condecorar.

Me ha conmovido en gran manera conocer, por ejemplo, el caso del agente José Fredy García Ramírez, quien murió atacado sorpresivamente por un grupo de delincuentes mientras auxiliaba a una persona enferma en el cantón El Jícaro del municipio de San Matías, La Libertad. Son muchos los agentes que ofrendaron su vida este año para entregarnos un país más seguro.

En nombre del Gobierno y en representación del pueblo salvadoreño expreso el más sincero agradecimiento y homenaje a esos héroes y heroínas que murieron en el cumplimiento del deber. Ellas y ellos nos inspiran a seguir luchando por un país donde las familias vivan en armonía y sin ninguna preocupación.

De igual manera expresamos nuestras felicitaciones a todos los elemento policiales presentes este día. Todos ustedes son merecedores de la Orden del Mérito Policial, pues con su compromiso y entrega han destacado en el cumplimiento del deber.

Este es un reconocimiento a toda la institución. Tanto a ustedes como a sus compañeros que se encuentran en este preciso momento realizando tareas admirables en pro de la seguridad y el bienestar del pueblo salvadoreño.

Saludamos la vocación de servicio que les ha llevado a las situaciones más difíciles de imaginar. No todas las personas poseen un llamado tan particular como el de ustedes. Rendimos honor a quien honor merece.

El tema de la seguridad es precisamente una de las mayores demandas de la población. Es el compromiso de mi Gobierno asegurar las condiciones necesarias para que cada elemento policial realice su trabajo con excelencia.

Trabajaré por un mayor reconocimiento desde la población hacia cada elemento policial. Es más que merecido profundizar en el tema de dignificación policial para regresarles un poco de lo mucho que ustedes nos dan a diario.

Desde que asumí la Presidencia de la República manifesté mi determinación de permanecer al frente de la lucha contra la inseguridad. Hasta este momento hemos asestado importantes golpes contra la violencia.

Hemos iniciado una de las más grandes y estratégicas formas de brindar seguridad. Me refiero a la Policía Comunitaria. En el centro de cada una de nuestras acciones están las personas, las comunidades y pueblos, sus necesidades y potencialidades.

Por eso creemos que la filosofía de seguridad en coordinación con todos los actores de la población será de gran incidencia en el fortalecimiento al combate del crimen y la violencia a corto y largo plazo.

Es necesario también continuar con el fortalecimiento institucional. En primer lugar vamos a crear el Sistema Nacional de Seguridad, que coordine y facilite a los órganos del Estado, a las instituciones del gobierno para ser más efectivos en el combate a la delincuencia, en la construcción de una sociedad donde vivamos en armonía.

Nuestro interés está en apoyar la Policía Nacional Civil. Estamos dotándola de más recursos. Hemos entregado 55 vehículos particulares, y le entregaremos en los próximos meses 57 patrullas.

Nuestro país se encuentra en un momento determinante. En el que diferentes actores de la ciudadanía están optando por el diálogo y la participación como  únicas alternativas para enfrentar los grandes retos de país. Creo firmemente que es un momento como nunca antes visto en la historia de El Salvador.

Hoy podemos comprobar que la Policía Nacional Civil está en posición de seguir avanzando. Desarrollando su papel con responsabilidad, perseverancia y tenacidad. Gracias a todos ustedes por engrandecer esta institución.

Reciban la Orden del Mérito Policial como un reconocimiento al esfuerzo personal y como una invitación a seguir cosechando más triunfos.

Gracias una vez más. Gracias por poner en el alto la gran misión policial: garantizar el orden, la seguridad y la tranquilidad pública.

Que Dios nos bendiga a todos.

Muchas gracias.