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Quiero ante todo agradecerles por su profunda disposición y compromiso de trabajar conjuntamente y sumarse al llamado que nos hace nuestro pueblo para llevar paz y tranquilidad a nuestro país.

El viernes pasado ante la Asamblea General de Naciones Unidas hablé sobre las amenazas a la seguridad que enfrenta nuestro país y Centroamérica. Hicimos también un llamado a la comunidad internacional a fortalecer su apoyo a la lucha que estamos librando contra la violencia.

En Naciones Unidas reafirmamos nuestro compromiso de no descansar hasta garantizar las condiciones necesarias para que los salvadoreños podamos vivir en paz y seguridad.

Este día, tengo la satisfacción de hacer oficial el lanzamiento del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia.  Un espacio de diálogo democrático, para construir consensos y articular acciones entre el Estado y los sectores sociales, que nos permita ejecutar intervenciones integrales que fortalezcan la seguridad ciudadana, reduzcan los niveles de violencia y frenen el crecimiento de la delincuencia en los territorios.

Esta iniciativa pretende reforzar la cohesión social, incrementar  la confianza entre la ciudadanía para la prevención de la violencia; e influir de forma positiva en la calidad y competencia en las instituciones, para mejorar los sistemas de justicia y la aplicación de la ley.

Quiero reiterar mi agradecimiento al Grupo Gestor, a  las personas y los representantes de las instituciones, delegaciones diplomáticas y a los diferentes sectores que se encuentran aquí presentes por sumarse a este importante esfuerzo.

De igual manera, agradezco la participación y el apoyo técnico que nos brinda el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea.

Su acompañamiento es de vital importancia para el desarrollo del Consejo en la facilitación y asistencia técnica especializada que nos brindan.
Según el Informe Regional de Desarrollo Humano del 2013, desde 1970 América Latina es considerada la región más desigual del mundo, por lo tanto, la más violenta.

En las últimas décadas nuestra historia ha estado impactada por la violencia. Según estudios realizados por el PNUD, a partir de las cifras proporcionadas por la Policía Nacional Civil, la tasa de homicidios promedio en la última década es de 56.6 por cada 100 mil habitantes.

Durante estos primeros meses de gestión hemos asumido mayores responsabilidades en la protección social, porque estamos seguros que existe una relación entre violencia y las desigualdades por la exclusión social. La desigualdad de acceso a los recursos y a los beneficios sociales pueden ser causas de conflicto y violencia.

Nuestro propósito como gobierno es crear mecanismos que garanticen la generación de oportunidades e impulsen la inclusión social, para que nuestra población tenga seguridad en sus vidas cotidianas y pueda disfrutar de la paz en un ambiente democrático y de progreso social.

En el marco de nuestro modelo de democracia participativa, apoyamos la conformación del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia porque la seguridad ciudadana es una de las más grandes prioridades de nuestro gobierno y un problema que nos compete a todos.

Estamos seguros que sus aportes serán fundamentales para la creación e implementación del Plan Nacional de Seguridad.

Conscientes de la responsabilidad de unir fuerzas, recursos, propuestas y proyectos es que estamos trabajando para conformar otros espacios que nos lleven a construir los acuerdos  que necesitamos en educación, salud y el área económica.

Pronto anunciaré los Consejos correspondientes en los que, como he dicho, no se trata de foros de discusión, sino de buscar y acordar soluciones.

Este día iniciamos un proyecto. La configuración de este Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia es un gran reto nacional que cuenta con la participación de todas las iglesias del país, expertos en seguridad, empresa privada, alcaldías y partidos políticos.

Estrechamos vínculos y hermanamientos con actores locales y comunitarios, organizaciones no gubernamentales, asociaciones de desarrollo comunal y otros importantes actores de la sociedad.
Con el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia se reconstruye el tejido social, se fortalece la capacidad de acción colectiva, a partir de nuevos espacios de diálogo para la toma de decisiones.

Cuando la sociedad civil se moviliza hay una mayor conexión entre las necesidades de la población y las políticas de gobierno, porque solo uniéndonos podremos avanzar.

Afortunadamente contamos con el apoyo de países amigos, el PNUD, la OEA y la Unión Europea, quienes brindan acompañamiento, apoyo político, financiero y asistencia técnica a este importante esfuerzo.

El Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia presentará propuestas y productos concretos, que van desde un diagnóstico compartido de la situación, un sistema de indicadores para el diseño, monitoreo y evaluación de las políticas públicas, hasta propuestas sobre mecanismos de financiamiento.

Por consiguiente, el principal objetivo del Consejo es proponer estrategias y medidas en materia de seguridad que resulten de su contacto con la población y sectores nacionales.

Estamos seguros que nuestro compromiso de gobierno, el de todos ustedes y la participación activa de los ciudadanos significará el éxito de esta iniciativa.

Es importante afirmar que cada uno de ustedes, como miembros del Consejo, es autónomo e independiente en su intervención y participación; sus opiniones reflejan sus posiciones individuales o de los sectores que representan y serán respetadas.

También es fundamental mencionar el trabajo  de la Secretaría de Participación Ciudadana, Transparencia y Anticorrupción, que está creando mecanismos amplios de consulta para que la ciudadanía también sea protagonista de las decisiones que se toman en beneficio de la población.

Para finales de octubre se tendrán los resultados de la consulta ciudadana, que serán entregados a este Consejo para la definición e implementación de un plan de intervenciones prioritarias y urgentes, en el marco de la Política y Plan Nacional de Justicia, Seguridad y Convivencia.

Amigas y amigos, les invito a trabajar juntos, más allá de los temas coyunturales, como se ha expresado por los participantes anteriores. Además de esos temas coyunturales, además de nuestras propias  ideologías y opciones partidarias propias, creo que tenemos el gran reto de demostrarle al mundo que podemos trabajar juntos como salvadoreños, como lo hicimos para poner fin a un conflicto de más de 12 años de guerra.
Por ello les pido que fortalezcamos los procesos de diálogo y garanticemos la realización de propuestas constructivas a partir del respeto a las opiniones, tomando en cuenta la diversidad de enfoques y valorando los aportes de los consejeros.

Como Presidente de la República conduciré el sistema de Seguridad Ciudadana y como salvadoreño reafirmo mi compromiso de estar al frente del Consejo.

Pero repito, es un trabajo que llevaremos a cabo juntos, donde prevalecerá el diálogo y el respeto para producir resultados concretos y efectivos.

Somos un Gobierno abierto a la participación ciudadana, abierto a la consulta, abierto al diálogo y al consenso.

Iniciemos, pues, un camino exitoso hacia la implementación de la Política y Plan Nacional de Justicia, Seguridad y Convivencia. Trabajemos juntos por la seguridad del país y por la sana convivencia en El Salvador.

Muchas gracias.

ROBERT VALENT
REPRESENTANTE RESIDENTE DEL PNUD, COORDINADOR RESIDENTE DE LAS NACIONES UNIDAS EN EL SALVADOR Y MIEMBRO DE LA SECRETARÍA TÉCNICA DEL CONSEJO.
EXPLICACIÓN DEL MECANISMO DE FUNCIONAMIENTO

Buen día a todas y todos ante de todo, es un gran placer compartir con ustedes este histórico momento y dirigirme a tan distinguida concurrencia.

En representación de la Secretaría Técnica del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia, integrada por la Organización de Estados Americanos, la Unión Europea y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, quisiera agradecer la confianza que el gobierno de El Salvador y las y los miembros del Consejo han puesto en nuestras instituciones para contribuir al presente proceso.

En seguimiento a lo acordado, me permito presentarles la naturaleza, el propósito, la composición, la organización y el funcionamiento del Consejo.

El Consejo es una instancia amplia, plural y permanente, con autonomía para el cumplimiento de sus objetivos.

Tiene como objetivo central promover y facilitar el diálogo y la concertación alrededor de las políticas públicas relacionadas con la justicia, la seguridad ciudadana y la convivencia, procurando el logro y suscripción de acuerdos.

En particular proporcionará insumos para enriquecer las políticas y planes nacionales de justicia, seguridad ciudadana y convivencia. Propondrá acciones y soluciones que viabilicen su implementación. Dará seguimiento a las políticas y emitirá opinión sobre ejecución y contribuirá a identificar mecanismos de financiamiento de las políticas y de los planes.

El Concejo es, por tanto, un mecanismo de asesoría para la coordinación e impulso de la acción colectiva en función de resolver la problemática de la inseguridad, la violencia y la criminalidad en el país.

Se propone desencadenar energías, activar voluntades, apoyar la identificación y acompañar la coordinación de acciones prioritarias y urgentes, orientadas a remover de forma sostenible y permanente las causas y los efectos de la violencia en las comunidades.

Manifiesto, por tanto, su vocación de trascender experiencias previas, de las que recoge sus importantes aportes, constituyéndose sobre la base de las lecciones aprendidas y por tanto centrando su acción en la participación de los diferentes sectores de la sociedad en la identificación y en el apoyo a la implementación de medidas concretas que puedan transformar la realidad de la gente, reduciendo la inseguridad y el miedo.

En respuesta a la convocatoria del señor Presidente de la República, el Consejo está compuesto por las iglesias, la empresa privada, personas con capacidad y experiencia en el tema, partidos políticos, medios de comunicación, municipalidades e instituciones y órganos del Estado que trabajan en el tema de justicia, seguridad y derechos humanos.

El Consejo es liderado por el señor Presidente de la República, quien lo convoca a través de la Secretaría de Gobernabilidad y Comunicaciones de la Presidencia.

El Consejo está organizado para su funcionamiento en las siguientes instancias:

Secretaría Ejecutiva, Secretaría Técnica, mecanismo de articulación sectorial y territorial, mesas técnicas y los países amigos del proceso.

La Secretaría Ejecutiva es asumida por la Secretaría de Gobernabilidad y Comunicaciones de la Presidencia, quien preside, convoca, coordina y facilita las sesiones del consejo.

La Secretaría Técnica apoya en la interlocución entre las y los participantes, facilita el diálogo y brinda asistencia técnica especializada.

El mecanismo de articulación sectorial y territorial es liderado por el Ministerio de Gobernación y desarrollo territorial y la Secretaría de Participación Ciudadana Transparencia y Anticorrupción con el apoyo del Ministerio de Justicia y Seguridad  Pública, quienes en conjunto organizan  y desarrollan el diálogo y la concertación con los diferentes actores en el territorio y sectores de la vida nacional, como empresarios, organizaciones sociales de mujeres, de trabajadores de la comunidad.

Las mesas técnicas estarán constituidas por las y los  miembros del consejo  y sus equipos técnicos, representantes de la academia, instituciones de investigación y estudios, organizaciones de la  sociedad civil, instituciones y dependencias del Estado, y países amigos entre otros.

Las Mesas Técnicas, constituirán  el mecanismo para la identificación e integración de acciones prioritarias y urgentes en el marco de los ejes de la política nacional  de justicia, seguridad  pública y convivencia, además de otros ejes  de trabajo que puedan surgir.

Asimismo, el Consejo pretende conformar un grupo de países amigos del proceso, que acompañen y observen el proceso, un grupo abierto a todos aquellos países que quieran  apoyar este esfuerzo colectivo.

En el marco de la  Política Nacional de Justicia, Seguridad Ciudadana y Convivencia, sobre la base de las buenas prácticas desarrolladas, y tomando en  consideración propuestas realizadas  por diferentes sectores se propone en  un corto plazo la definición de acciones prioritarias y urgentes que contribuyan  a la solución  de la problemática de inseguridad y violencia y criminalidad que afectan a las  comunidades.

De igual manera, se propone desencadenar un proceso social de apoyo y acompañamiento a las soluciones identificadas y el  diseño e implementación de un marco de coordinación financiera.

Al respecto, el Consejo apoyará la identificación de recursos humanos, técnicos y financieros necesarios para obtener los resultados planteados, asegurando así la articulación de las distintas iniciativas en los territorios y la asociación estratégica entre los  diferentes sectores de la  sociedad y el Estado; con la participación  activa de la ciudadanía.

Para la ejecución  de las acciones prioritarias  y urgentes identificadas de mediano y largo plazo será necesario movilizar recursos del gobierno, de organizaciones no gubernamentales, de personas naturales, de la empresa privada y de la cooperación internacional que puedan abonar a esta  importantísima iniciativa.

Con la creación de este Consejo, el Estado de El Salvador habilita un espacio de diálogo para la búsqueda de soluciones al problema de la inseguridad. En el marco de su responsabilidad de garantizar el acceso a la justicia, a la seguridad ciudadana y el respeto  del Estado de derecho y la legalidad.

Finalmente, en representación de la Secretaría Técnica del Consejo, quiero reiterar públicamente nuestro compromiso con el país, en la búsqueda e implementación  de las iniciativas que conlleven a la solución de la problemática de la inseguridad, la violencia y la criminalidad, ya sea desde acciones directas, como desde acciones y  mecanismos de coordinación e interlocución.

La solución de la problemática es un esfuerzo colectivo en el que la  comunidad internacional está para  apoyar a El Salvador bajo el liderazgo del gobierno y el acompañamiento e implicación de todas y todos los salvadoreños, de los diferentes sectores de la sociedad salvadoreña responsables en conjunto y  desde el lugar que cada una, y cada uno ocupan en el concierto nacional de procurar  una solución integral y sostenible. Este es a nuestro juicio el gran potencial de este Consejo, y el que nos convoca nuevamente.

Señoras y señores: El sufrimiento del pueblo salvadoreño demanda el máximo compromiso y esfuerzo de todas y todos, no hay más espacio ni para especulaciones y divisiones, es momento de estar unidos, dejando de lado posiciones e intereses particulares e inmediatos, porque solo así será posible garantizar la tranquilidad y la seguridad de la gente, y con ello el desarrollo pleno de El Salvador.

Muchas gracias a todas y a todos.

LECTURA DEL DECRETO DE CREACIÓN DEL CONSEJO NACIONAL DE SEGURIDAD CIUDADANA Y CONVIVENCIA
LICENCIADO RUBEN ALVARADO
SECRETARIO PARA ASUNTOS LEGISLATIVOS Y JURÍDICOS DE LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA

Decreto Número 62.

El Presidente de la República de El Salvador CONSIDERANDO:

Primero: Que de conformidad al artículo 168, ordinal tercero de la Constitución de la República, es atribución del Presidente de la República procurar la armonía social y conservar la paz, tranquilidad y la seguridad de la persona humana como miembro de la sociedad.

Segundo: Que para el cumplimiento de tales atribuciones es necesario formular políticas públicas de seguridad ciudadana y justicia, que permitan a los salvadoreños una convivencia pacífica.

Tercero: Que el combate a la delincuencia es tarea de todos y todas los salvadoreños, por lo cual se vuelve indispensable la participación de los diferentes sectores de la sociedad civil y de las demás instituciones del Estado a fin que unidos contribuyamos a la definición e implementación de dichas políticas que permitan prevenir combatir y castigar el delito y a la vez la rehabilitación de las personas que han incurrido en estas conductas y atender y proteger a las víctimas.

Cuarto: Que a fin de contribuir a la consecución de estos fines, resulta necesario la creación de una instancia donde los distintos sectores y actores de la sociedad salvadoreña participemos en la formulación y promoción de las soluciones a la problemática de la inseguridad ciudadana y la violencia en el país.

Por tanto, en uso de sus facultades constitucionales decreta creación del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia.

Creación

Artículo I

Créase el Consejo Nacional de la Seguridad Ciudadana y Convivencia, que en adelante se denominará el Consejo, como una instancia amplia, plural y permanente, con autonomía para el cumplimiento de sus objetivos y atribuciones.

Objetivos y atribuciones del Consejo

Artículo II

El Consejo tendrá como objetivo central promover y facilitar el diálogo y la concertación alrededor de las políticas públicas relacionados con la justicia, seguridad ciudadana y convivencia, procurando el logro y suscripción de acuerdos nacionales sostenibles.

Para conseguir ese objetivo, el Consejo tendrá las siguientes atribuciones:
Proporcionar insumos que ayuden a enriquecer las políticas y planes nacionales de justicia, seguridad ciudadana y convivencia.

Proponer acciones y soluciones que viabilicen la implementación de las políticas en materia de justicia, seguridad ciudadana y convivencia.

Promueve el desarrollo de estudios, informes o evaluaciones sobre asuntos relacionados con la justicia, seguridad ciudadana y convivencia.

Dar seguimiento a las política públicas en materia de justicia, seguridad ciudadana y convivencia y emitir opinión sobre su ejecución.

Presentar informes periódicos a la ciudadanía sobre el trabajo del Consejo.

Contribuir a identificar mecanismos para el financiamiento de las políticas y planes de justicia, seguridad ciudadana y convivencia.

Aprobar el reglamento de funcionamiento del Consejo, y

Las demás que le otorgue el presente decreto u otras regulaciones.

Integración del consejo

Artículo III

El Consejo está integrado por los siguientes actores y sectores de la sociedad salvadoreña, convocados por el Presidente de la República: Iglesias, sector empresarial, sector municipal a través de COMURES, personas con capacidad, experiencia y/o especialización en el tema, partidos políticos, medios de comunicación.

Asimismo integrarán el Consejo las y los titulares o sus representantes de cada una de las instituciones o dependencias siguientes:

Órgano Ejecutivo, Ministerio de Justicia y Seguridad Pública, Ministerio de Gobernación y Desarrollo Territorial, Secretaría de Gobernabilidad y Comunicaciones, Secretaría de Participación Ciudadana Transparencia, Anticorrupción y Secretaría  Técnica y de Planificación, Fiscalía General de la República, Órgano Judicial, Procuraduría  para la Defensa de los Derechos Humanos.

De acuerdo  a la especificidad de los temas tratados  se podrá  convocar a las sesiones del consejo a los  titulares del resto de las  instituciones y dependencias del Estado y representantes de otras sectores.

Secretaría Ejecutiva

Artículo IV

La Secretaría Ejecutiva del  Consejo será asumida por la  Secretaría  de Gobernabilidad y Comunicaciones de la  Presidencia, la que presidirá  las sesiones del consejo y realizará  las funciones de convocatoria, coordinación y facilitación de las funciones administrativas del consejo, estableciendo la agenda de  las sesiones y todos aquellos  aspectos que contribuyan a alcanzar sus fines.

Secretaría Técnica

Artículo V

La Secretaría  Técnica del Consejo será asumida conjuntamente  por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD, la Organización de los  Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea, quienes  apoyaran en la interlocución entre las y los participantes, facilitarán el diálogo  y brindarán asistencia técnica  especializada.

Articulación sectorial y territorial

Artículo VI

A fin de  asegurar la articulación territorial  y sectorial de las labores del Consejo, el Ministerio de Gobernación y Desarrollo Territorial y la Secretaría de participación Ciudadana, Transparencia y Anticorrupción organizarán el diálogo y la concertación de los diversos actores en el territorio  y sectores de la vida nacional.

Mesas Técnicas

Artículo VII

Para el desarrollo  de su trabajo el  Consejo creará las mesas técnicas que considere necesarias  y convenientes, en cada mesa  se impulsará la adecuada  representatividad de  los miembros del Consejo. También podrá invitarse a  sectores y a expertos que puedan  contribuir en el abordaje de las temáticas planteadas. Cada mesa será la responsable de preparar las  propuestas técnicas al Consejo  y estará liderada por una persona escogida  de común acuerdo de los integrantes del Consejo.

Países Amigos del Proceso

Artículo VIII.

El  Consejo podrá conformar un grupo de países amigos que acompañarán  las labores del consejo y el proceso en general.

Reglamentos y otros instrumentos

Artículo IX

El Consejo  aprobará su propio  reglamento de funcionamiento, así como  los manuales instructivos necesarios.

Vigencia
Artículo X

El presente decreto entrará en vigencia ocho  días después de su publicación en el Diario Oficial.

Dado en Casa Presidencial, San Salvador a los  29 días del mes de  septiembre de 2014.

MONSEÑOR GREGORIO ROSA CHÉVEZ
MIEMBRO DEL CONSEJO, EN REPRESENTACIÓN DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL
Lectura del Pronunciamiento del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia

Amigos y amigas:

Pronunciamiento del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia. Las personas y los sectores que formamos el Consejo Nacional para la Seguridad Ciudadana  y Convivencia creado por el Decreto Ejecutivo manifestamos lo siguiente:

Primero.
Decidimos integrar este consejo como una instancia plural, permanente, autónoma e inclusiva de diálogo y concertación, nuestro propósito es  responder al problema de la  inseguridad ciudadana y la violencia en el país y al clamor de la población por soluciones urgentes y sostenibles.

Segundo.
Desde nuestras  posiciones y experiencias deseamos contribuir a establecer  y a ejecutar acuerdos nacionales que enriquezcan  las políticas públicas de justicia, seguridad ciudadana y convivencia.

Tercero.
Nuestro compromiso  incluye elementos como los siguientes: Ser catalizadores  de un proceso de búsqueda de  soluciones sostenibles y concertadas, aportar nuestra contribución a las políticas  y planes de justicia, seguridad ciudadana y convivencia. Proponer acciones y dar seguimiento a su ejecución  y contribuir a identificar mecanismos para  su financiamiento, así como realizar otras acciones que  nos sean  delegadas siempre en el marco de la seguridad  ciudadana y convivencia

Cuarto.
Buscamos propuestas que se concreten en un trabajo territorial  para reducir las vulnerabilidades. Afrontar las causas que generan inseguridad ciudadana, articular la acción  de los diferentes actores e impulsar  iniciativas para la prevención y el combate de la violencia, un punto fundamental de nuestra propuesta será la atención a las víctimas.

Quinto.
Tenemos la firma convicción de que el problema de inseguridad ciudadana y convivencia y de violencia en el país sí tiene solución, por eso invitamos a todos los salvadoreños y salvadoreñas a dar sus mejores aportes y encarar este enorme desafío con esperanza y compromiso.

Sexto.
El Salvador ha sido un ejemplo para el mundo, por ser capaz de dialogar y encontrar el camino para poner fin a un conflicto armado, a través de la firma de los Acuerdos de Paz, en 1992.

La realidad del país demanda que nos unamos, que retomemos el espíritu de armonía y nos involucremos en la formulación y promoción de propuestas a través de los diferentes mecanismos de participación ciudadana.

No dudamos que seremos capaces de construir juntas y juntos este proceso.

Séptimo.
Hacemos un llamado patriótico a todos los sectores sociales y fuerzas vivas del país a que posibilitemos el contexto necesario para construir acuerdos de unidad que no estén condicionados por la coyuntura electoral.

Octavo.
Los miembros del Consejo estamos conscientes de que no somos la solución, sino parte de esta, y conscientes de ello asumimos nuestra responsabilidad histórica, por eso llamamos a toda la sociedad a unirnos, a sobreponernos al dolor, al miedo y a la desconfianza, y a asumir este nuevo reto con valentía y esperanza. Invocamos la ayuda de Dios para que toda la ciudadanía pueda convivir en un país seguro.

San Salvador, 29 de septiembre de 2014.

Muchas gracias.