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Amigas y amigos,

Quiero externar a nombre del pueblo y gobierno de El Salvador, un fraternal y cálido saludo a todos los aquí presentes y, que este día son participes de la vigésimo sexta Cumbre Iberoamericana, un valioso espacio de encuentro entre los 22 países que conformamos la región iberoamericana tan rica y diversa, pero con múltiples puntos de convergencia, que se originan en fuertes lazos históricos y culturales.

Aprovecho para agradecer al presidente Jimmy Morales, a su gabinete y al hermano pueblo guatemalteco por siempre recibirnos con mucha hospitalidad y en esta ocasión en la hermosa ciudad de La Antigua Guatemala.

Asimismo, quiero destacar su valioso trabajo en su calidad de Secretario Pro Témpore de esta Conferencia.

De igual forma, a la Secretaria General, Rebeca Grynspan, por su labor y marcado liderazgo, a quien felicito, además, por su reelección en el cargo hasta 2022.

Me siento especialmente complacido porque esta vez nos centremos en “una Iberoamérica más próspera, inclusiva y sostenible”, tema referido al pacto que acogimos en 2015 y que se materializó en la Agenda 2030 y sus 17 objetivos.

Mi Gobierno tiene un marcado compromiso con alcanzar esta visión de un planeta en mejores condiciones para la humanidad, en el que todos tengan acceso a derechos fundamentales y procurando que nadie se quede atrás.

Nuestro Plan Quinquenal de Desarrollo, el instrumento de política pública de más alto nivel de mi Gobierno, estableció las prioridades y trazó la ruta del quinquenio en completa coincidencia con los ODS, aún antes de que la Agenda fuera aprobada.

Por ello, actualmente nuestro país cuenta con una Agenda Nacional de Desarrollo Sostenible, en la que se han priorizado nueve objetivos y 177 metas a mediano plazo.

Como nación estamos teniendo relevantes resultados, entre ellos quiero destacar:

Entre el 2009 y el 2017 hemos logrado reducir la pobreza total en un diez por ciento, es decir del 38 al 28 por ciento. Además, hemos elevado el gasto social del gobierno central y contamos con una Estrategia para la Erradicación de la Pobreza.

Los programas de protección social han tenido un crecimiento exponencial, a través de intervenciones que dan respuesta a la vulnerabilidad, exclusión y brechas de desigualdad que han estado presentes por décadas.

Con el Programa Nacional de Alfabetización hemos declarado libres de analfabetismo a 108 municipios. Para ello, creamos comisiones departamentales y municipales que coordinan y acompañan el trabajo de unos 100 mil voluntarios.

Desde 2009, cuando abrimos este proceso, 300 mil salvadoreños y salvadoreñas han aprendido a leer y escribir, y a realizar operaciones matemáticas básicas.

En este esfuerzo se han incluido a mil quinientas personas con discapacidad sensorial, que aprendieron con el sistema Braille y el lenguaje de señas salvadoreño.

Además, continuamos impulsando políticas públicas en materia de protección a los derechos de las personas con discapacidad, a través de la educación inclusiva, participación política y social.

De igual manera, contamos con el Programa Nuestros Mayores Derechos, enfocado en la atención integral a las personas adultas mayores, para así propiciar que se eleve su calidad de vida y eliminar los estereotipos y la discriminación.

El Salvador ha mejorado las condiciones y oportunidades educativas, económicas y culturales de la población joven, aumentando su inserción en el mercado laboral, la prevención de la violencia y reduciendo significativamente su migración irregular.

Destaca, en ese sentido, el programa de empleo y empleabilidad Jóvenes con Todo, cuyo objetivo es promover el desarrollo de sus habilidades y competencias.

De la misma manera, se dispone de la Política Nacional de Empleo Juvenil, además de los programas de pasantías, voluntariado juvenil “Amo a El Salvador”, Comunidades Solidarias y “Actívate”, entre otras iniciativas.

Complementariamente se han ejecutado proyectos en salud, arte y cultura, medio ambiente, deporte y recreación que aportan al pleno ejercicio de los derechos y al desarrollo integral de la población joven salvadoreña.

Se ha facilitado y promovido su participación en los diálogos de la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes, la vigésimo octava Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno bajo el lema “Juventud y Desarrollo”, el Pacto por la Juventud, y el Diálogo Nacional con Juventudes.

El Salvador es un país comprometido con erradicar las situaciones de exclusión y desventaja social en que, a lo largo de la historia, han vivido diversos grupos poblacionales, entre ellos, los pueblos indígenas.

Por ello, nuestra labor ha sido el garantizar la construcción de una sociedad más justa e inclusiva, realizando acciones para asegurar sus derechos.

Se reformó el Artículo 63 de la Constitución de la República, en el que se reconoce la existencia de los Pueblos Indígenas; se creó la Ley de Cultura y la Ley de Fomento, Protección y Desarrollo del Sector Artesanal.

Un avance sustantivo fue el reciente lanzamiento de la Política Nacional de Salud de Pueblos Indígenas, la cual fue desarrollada en un proceso de amplia participación.

Contamos con espacios creados para dialogar y promover a los Pueblos Indígenas como: las Mesas Nacionales Indígenas de Medio Ambiente; Agricultura y Ganadería; Salud, Transformación Agraria y Derechos de los Pueblos Indígenas, entre otros.

Amigas y amigos,

Quiero señalar que para El Salvador el cambio climático constituye una amenaza para alcanzar los ODS, por nuestra alta vulnerabilidad como región a los desastres climáticos y sus efectos adversos.

Por ello es prioritario que, en el marco de la Conferencia, se promueva de manera ejemplar y ambiciosa, una estrategia de transferencia e intercambios tecnológicos que adelanten la agenda de la adaptación regional al cambio climático.

Asimismo, debemos pensar en el fomento y facilitación del acceso a tecnologías limpias y de mayor eficiencia que contribuyan a la restauración y resiliencia de los ecosistemas, como pilar de la sostenibilidad del desarrollo.

En esa línea, aprovecho este espacio para pedir su acompañamiento a mi país, pues actualmente estamos promoviendo que se declare la “Década de las Naciones Unidas de Restauración de Ecosistemas 2021 – 2031”.

Esto para potenciar los beneficios de la restauración de los ecosistemas al desarrollo económico y social sostenible recuperando la productividad y la resiliencia de la tierra, aumentando la seguridad alimentaria y del agua, y contribuyendo a la mitigación y adaptación al cambio climático.

En este marco, quiero referirme a la crisis que enfrenta el sector cafetalero centroamericano, producto de los bajos precios del café en el mercado internacional.

Considero propicio que definamos acciones concretas que contribuyan a resolver la grave situación de este sector, que recibe valores inclusive por debajo de sus costos de producción al comercializar su cosecha y que repercute en otros rubros relacionados, afectando así a muchas familias.

Amigas y amigos,

La cooperación iberoamericana es prioritaria para El Salvador, al ser una plataforma de acompañamiento a los esfuerzos nacionales en la consecución de los ODS.

Por ello, del 25 al 27 de septiembre de 2018, se llevó a cabo, en nuestra nación, la Reunión Anual de los Representantes de los Países en los Programas e Iniciativas.

En ese espacio se compartieron los beneficios de la Cooperación Iberoamericana en el país, especialmente en las áreas de educación, cultura y Cooperación Sur-Sur.

Reconocemos el extraordinario trabajo de la SEGIB para dar cumplimiento a los compromisos existentes, sobre todo tomando en cuenta las repercusiones positivas del Programa Iberoamericano para el Fortalecimiento de la Cooperación Sur-Sur.

Estamos a las puertas de los 40 años de la adopción del Plan de Acción de Buenos Aires, que marcará un posicionamiento global sobre la Cooperación Sur-Sur en 2019.

Esta colaboración ha permitido fortalecer las relaciones entre los países y atender sus necesidades, a partir de un reconocimiento de sus complementariedades.

Por ello, quiero reiterar nuestro compromiso para cumplir lo que estipula el Plan de Acción Cuatrienal de la Cooperación Iberoamericana, que estará vigente hasta 2022.

Cierro mi intervención haciendo un llamado a fortalecer la idea a la que hace referencia la campaña de comunicación “Somos Iberoamérica” para que nos convirtamos en los verdaderos “colores del cambio” de cara a un futuro mejor que legaremos a las nuevas generaciones de nuestra región.

 

Muchas gracias.

Antigua Guatemala, Guatemala, 16 de noviembre de 2018