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Entregamos hoy al país la Política Nacional de Empleo Decente, que traza las estrategias para hacer realidad una de las más justas aspiraciones de todo ser humano: el derecho a un trabajo con salario justo y todas las condiciones para disfrutar de una vida digna.

Se trata de una política para fomentar y garantizar plenamente los derechos humanos de todas las personas sin distinción, y buscar una real calidad de vida para las familias.

En esos objetivos se sintetiza todo lo que queremos cuando trabajamos por la inclusión social.

Hoy mi gobierno presenta la primera Política Nacional de Empleo Docente, hecho inédito en el país en los 71 años de creado el Ministerio de Trabajo y Previsión Social.

Tenemos la satisfacción de que este acto coincide con la celebración en nuestro país de la reunión del Consejo de Ministros y Ministras de Centro América y República Dominicana de los Ministerios de Trabajo, durante la cual fueron abordados importantes temas relacionados con el derecho al empleo.

Saludo a los representantes de las naciones hermanas que nos acompañan en estos esfuerzos y les agradezco el voto de confianza dado a nuestro país con la elección para la presidencia pro témpore del Consejo de la ministra de Trabajo y Previsión Social, licenciada Sandra Guevara.

Para mi gobierno esta elección significa un nuevo impulso para continuar nuestra intensa labor por mejorar las condiciones de empleo y vida de la clase trabajadora dentro de los programas que llevamos adelante para construir un país productivo.

Tengan la confianza en que haremos todos los esfuerzos para garantizar el éxito del trabajo de este importante consejo de nuestros países y del foro regional sobre migraciones, que tendrá como sede El Salvador en febrero del año próximo.

La Política Nacional de Empleo Decente permitirá insertar a la población desempleada en el mercado laboral y mejorar las condiciones de los empleados.

Será la vía para cumplir con el mandato de que el trabajo decente es la oportunidad de acceder a un empleo productivo que genere un ingreso justo, la seguridad en el lugar de trabajo y la protección social para las familias, mejores perspectivas de desarrollo personal e integración social.

Presentar una Política Nacional de Empleo Decente implica dinamizar la economía productiva y también fortalecer la gestión sustentable de los recursos naturales frente al cambio climático.

Esta Política es resultado de amplias consultas a nivel nacional con diversos sectores, instituciones públicas, privadas, organizaciones sociales, sociedad civil, jóvenes, mujeres, colectivos LGBTI y salvadoreños en el exterior a través de las redes sociales.

Esta amplia participación brindó propuestas y criterios que legitiman y validan la importancia de la Política Nacional de Empleo Decente.

El entorno en que presentamos esta Política refleja los logros en materia de empleo en los últimos años, pero también señala los retos que tenemos como país.

Durante los tres años de nuestra gestión se ha trabajado por fortalecer el programa de intermediación laboral y poner  en funcionamiento el Sistema Nacional de Empleo, que comprende cuatro estrategias: empleo, empleabilidad, emprendimientos y formalización.

En estos tres años se han empleado 50 mil 893 personas, de las cuales el 48 por ciento son mujeres y el 52 por ciento hombres.

Favorable resulta también para la implementación de esta Política el impacto del salario mínimo, que mejoró los ingresos de los trabajadores, las pensiones, el acceso a créditos y los costos de vida.

La Política que presentamos es marcadamente inclusiva, al tener en cuenta a toda la población, con prioridad para las mujeres, jóvenes, colectivos LGTBI, discapacitados y pueblos indígenas, históricamente excluidos.

Tenemos el reto de equiparar el acceso al empleo sin discriminaciones y así eliminar desigualdades persistentes en el mercado laboral, donde en 2016 la participación de las mujeres fue la mitad en comparación con la de los hombres.

La Política Nacional de Empleo Decente para el periodo de 2017-2030, comprende la participación de 27 instituciones, vinculadas al empleo, la empleabilidad, emprendimientos, educación, formación profesional y la inversión; enfocadas a los sectores poblacionales prioritarios y de mayor vulnerabilidad.

El objetivo principal de esta Política es generar condiciones adecuadas de acceso a un empleo digno y decente para la población, con la integración de acciones de los sectores públicos y privados.

La estrategia de la Política Nacional de Empleo Decente está estructurada bajo 5 ejes prioritarios: empleo, empleabilidad, emprendimientos, tránsito a la formalidad e igualdad de oportunidades.

Sobre esa base se implementarán acciones que posibilitarán disminuir las actuales tasas de desempleo en el país, mediante la generación de empleos, emprendimientos respaldados con capital semilla y líneas de créditos y los planes de negocios con la pequeña y mediana empresa.

De igual forma se impulsará el tránsito a la formalidad, una tarea compleja por su elevada participación popular y que posibilitará fomentar micro negocios formales, técnica y jurídicamente legalizados y con apoyo económico.

En este propósito será decisiva la cooperación de CONAMYPE, el Ministerio de Educación, la Banca Nacional y del Instituto Salvadoreño de Formación Profesional, además de la empresa privada.

La apuesta es construir igualdad de oportunidades con empleos de calidad, medianas y pequeñas empresas sostenibles y trabajadores por cuenta propia, que favorezcan el crecimiento económico de El Salvador.

Para ello incrementaremos las competencias de la fuerza de trabajo con planes de formación técnica-profesional para responder al aparato productivo nacional.

En estos esfuerzos el Sistema Nacional de Empleo será el principal coordinador gubernamental para la ejecución, seguimiento y evaluación de la Política Nacional de Empleo Digno.

Agradezco a quienes participaron en la creación de esta Política Nacional de Empleo Decente.

Reconocemos y valoramos profundamente la cooperación y aportes de importantes organismos internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo.

Agradecemos a los empresarios cuya visión concuerda en que la actuación conjunta nos facilitará las condiciones sociales, que ellos requieren para la contratación de mano de obra.

Somos un gobierno comprometido con el bienestar y progreso de las familias, y trabajamos por erradicar la pobreza y las condiciones de desigualdad históricamente heredadas.

Invito a todos los sectores del país y a las instituciones de Estado a sumarse a las iniciativas que impulsamos con la Política Nacional de Empleo Decente.

Todas y todos estamos obligados a cumplir el artículo 37 de nuestra constitución que nos demanda asegurar a los trabajadores y sus familias “las condiciones económicas de una existencia digna”.

En estos años cuando se habla tanto del respeto a nuestra constitución, trabajemos unidos para cumplir su objetivo fundamental: asegurar a todas y todos “el goce de la libertad, la salud, la cultura, el bienestar económico y la justicia social”.

Esta Política Nacional de Empleo Decente cumple con esos postulados de nuestra constitución.

Es también un mensaje de optimismo y confianza a nuestro noble pueblo, que tanto lo merece.

Muchas gracias.

 

San Salvador, 8 de septiembre de 2017