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Ciudad de Guatemala, 2 de marzo de 2015

Quiero expresarles mi profunda satisfacción y alegría al estar reunido esta tarde con ustedes, para compartir tanto los avances alcanzados como los retos que se nos avecinan en la puesta en marcha de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte, un esfuerzo conjunto que hemos emprendido con optimismo en aras de contribuir a llevar desarrollo y el buen vivir a nuestros pueblos.

Quiero aprovechar la ocasión para felicitar a los presidentes de las hermanas naciones de Guatemala, Otto Pérez Molina; y de Honduras, Juan Orlando Hernández, por el empeño que imprimen junto a nosotros a este trabajo en equipo que busca dar respuesta integral al problema de la migración de niñas, niños y adolescentes de manera irregular hacia los Estados Unidos.

Además deseo expresar mi agradecimiento al pueblo y al gobierno de Estados Unidos y en especial al vicepresidente Joe Biden por el decidido apoyo a la Alianza para la Prosperidad, así como por su acompañamiento en este proceso que ya empieza a rendir sus primeros frutos.

También envío un fuerte reconocimiento al presidente Barack Obama, por esta decisión tan acertada de convertir el Triángulo Norte en una de las prioridades para el gobierno y pueblo de Estados Unidos.

Tenga la certeza, estimado vicepresidente Biden, que desde mi gobierno esta iniciativa tiene total apoyo y expreso nuestro compromiso para trabajar de manera integrada en las líneas estratégicas que hemos delimitado para este plan.

Me complace expresarle que como país hemos realizado un trabajo interinstitucional cohesionado, para desarrollar nuestro Plan Nacional de la Alianza, identificando beneficiarios y alcances, así como reflexionando desde la realidad de nuestro país en los cuatro componentes de forma integral de esta iniciativa, que son: Dinamizar el sector productivo, desarrollar oportunidades para el capital humano; mejorar la seguridad y acceso a la justicia; y fortalecer las instituciones nacionales para aumentar la confianza en ellas.

En cuanto al primer eje, referente a la dinamización el sector productivo, El Salvador ha iniciado su trabajo al lanzar la Ley de Estabilidad Jurídica de las Inversiones, que garantiza a los inversionistas que las regulaciones fiscales y aduaneras no cambiarán mientras su dinero está invertido. Esto brinda al inversionista certeza y resguardo jurídico.

Además, la semana pasada se presentó un programa para promover los créditos destinados a emprendimientos productivos sobre todo en aquellos que tienen una vital importancia para nuestra economía, como: el agro, la industria manufacturera, el comercio de exportación, la construcción, la electricidad, el transporte, el almacenaje, las comunicaciones y los servicios.

Asimismo, se crearon medidas para que las entidades financieras cuenten con mayor disponibilidad de fondos para el otorgamiento de este tipo de créditos.

Además de los emprendimientos, nos preocupa por supuesto el mercado formal. En esa línea es de la mayor relevancia para nosotros la creación de empleos dignos que den a nuestros ciudadanos la posibilidad de cumplir con sus necesidades básicas. Créame, estamos apostando para ello.

Igual propósito y preocupación nos merece la inversión pública. En consecuencia una de las primeras acciones que tomé al llegar a la presidencia en junio de 2014, fue la designación de un Comisionado Presidencial para la Promoción de la Inversión Pública y Privada, que le fue conferido al Vicepresidente Óscar Ortiz, quien estuviera asumiendo con los presidentes la semana pasada intercambiando sobre los temas de la Alianza.

Vicepresidente,

Permítame compartirle que nuestra principal apuesta en el marco del Plan de la Alianza, radicará en la inversión en el capital humano, ya que como gobierno tenemos una visión del desarrollo centrado en las personas y creemos que son las personas el objetivo último de este Plan. A ellos nos debemos como gobierno y por ellos estamos reunidos hoy aquí.

El Salvador viene trabajando con pasos decisivos en esta línea. Uno de los compromisos más significativos de nuestra administración es sin duda el tema del desarrollo equitativo e incluyente, basado en un modelo de crecimiento económico sostenido, con educación, e inclusión y equidad social.

Es por ello que hemos aprobado la Ley de Desarrollo y Protección Social que establece el marco legal para el desarrollo humano, la protección e inclusión.

Además, tenemos contemplado el fortalecimiento del profesorado, la mejora de la calidad educativa, el impulso a la innovación, ciencia y tecnología, entre otros.

Por otro lado, un tema que nos ocupa y que es parte importante de esta Alianza es la necesidad de mejorar la seguridad.

Nuestro país ha asumido un serio compromiso en la prevención de la violencia, el combate al narcotráfico, la efectividad en el fortalecimiento de las instituciones operadoras de justicia y todo esto utilizando estándares internacionales.

Permítanme comentarles algunas experiencias en nuestro país:

La primera de ellas, es la creación del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia que cuenta con la participación del gobierno central, gobiernos locales, organizaciones no gubernamentales, representantes de la iglesia, de la empresa privada y organismos internacionales.

Lo más importante del nacimiento de este Consejo es que surge con la firme convicción que la violencia en nuestro país puede solucionarse pero también con la certeza de que es un enorme desafío en el que ya estamos trabajando.

También hemos desarrollado la experiencia que quiero compartir con usted, que es la creación de la Policía Comunitaria, brindando mayor presencia en los territorios y desincentivando los hechos delictivos. Plan que hasta el momento cubre el 70 por ciento del país y que con los patrullajes de la Policía Comunitaria se cuenta ya con el 90 por ciento del personal capacitado para esta misión.

Los esfuerzos en esta área no han sido menores. Hemos aprobado un paquete de reformas fiscales para garantizar y dar la posibilidad de que también congruentemente con esto se dinamice la economía para volver El Salvador más productivo. Entre las reformas que hemos promovido están cambios a las transferencias bancarias, al impuesto sobre la renta y al código tributario, entre otros.

Estos esfuerzos han tenido sus frutos, y hoy más que nunca el gobierno de El Salvador está manejando recursos de la cooperación como parte de sus propios presupuestos.

Para generar esa confianza se creó la Secretaría de Participación Ciudadana, Transparencia y Anticorrupción que tiene como objetivo velar por la eficiencia en la ejecución de recursos y la austeridad, principios, dicho sea de paso, con los que mi gobierno está profundamente comprometido.

La creación de la institucionalidad no ha sido lo único, ahora contamos con la Ley de Acceso a la Información Pública y el Instituto de Acceso a la Información Pública, dos herramientas que nos ayudan a facilitar la participación de la ciudadanía en los procesos de transparencia del Estado.

Amigas y amigos:

No me queda más que reafirmar el compromiso que como país tenemos para promover más acciones que aúnen al cumplimiento de las metas trazadas en la Alianza para la Prosperidad.

El trabajo debe continuar encaminado en robustecer los respectivos planes nacionales, en la búsqueda de los mejores mecanismos para la implementación del Plan y en el compromiso de sumar en esta iniciativa a todos los sectores de la sociedad.

Hemos demostrado que hoy hay una voluntad política que se ha traducido en acciones, que existe un liderazgo nacional para brindar de manera conjunta con nuestros hermanos y el ánimo de una continuidad porque estamos decididos a proteger y mejorar la calidad de vida de nuestra población.

No quiero terminar mi intervención sin antes agradecer una vez más el apoyo decidido del pueblo y el gobierno de los Estados Unidos de América, así como el respaldo y el trabajo que hemos desarrollado junto a los representantes del Banco Interamericano de Desarrollo.

Les exhorto a que continuemos trabajando incansablemente con el liderazgo de los gobiernos para concretizar esta iniciativa.

Agradezco su atención y hago votos para que de este encuentro se desprendan importantes resultados que nos permitan seguir avanzando en este desafío que asumimos conjuntamente.

Muchas gracias.