Print Friendly

 

  • Es una tarde de emoción y de  alegría y en especial quiero agradecer a todos los padres, madres y familiares de los integrantes de La Colmenita que están aquí con nosotros, un fuerte aplauso para ellos.

 

Yo considero que el país está cimentado sobre una base sólida que es el amor a la familia. Hace poco platicaba con el nuncio apostólico, me decía ¿qué pasa en el mundo si al niño no se le da cariño, si al niño no se le da amor, si al niño no se le extiende la mano? Pues eso es lo que ahora estamos tratando de hacer en El Salvador, tender la mano las niñas y a los niños y a los jóvenes de este país para que la esperanza siga siendo el motor de este país.

 

Yo quiero agradecerle al señor alcalde municipal, este gran amigo que todos queremos, a Nayib Bukele y a su distinguida esposa y demás alcaldes que nos acompañan, gracias Nayib por estar con nosotros.

 

Y también decirles que quien me hace soñar es Margarita, y ella se inspiró y es por el esfuerzo de ella que ahora estamos junto con la Secretaría de Cultura de la Presidencia presentándoles este proyecto, es un proyecto de felicidad, también hay muchos que han trabajado en esto.

 

Y si no hubiéramos contado con el total respaldo de la excelentísima señora embajadora de la república de Cuba, doña Ileana Fonseca y demás funcionarios de la embajada, esto no sería una realidad. Le agradezco Ileana todo el esfuerzo, todo, toda la voluntad que ha puesto.

 

Saludar también a los excelentísimos señores embajadores y honorables jefes de misiones diplomáticsa acreditadas en el país, a las señoras y señores miembros del Gabinete de gobierno, al estimado director y fundador de la compañía de teatro infantil de Cuba “La Colmenita”, el maestro Carlos Alberto Cremata, quien va a ser un salvadoreño de corazón, gracias Alberto por estar con nosotros y también a un hijo meritísimo de este país, a nuestro estimado amigo y maestro Álvaro Torres, gracias Álvaro por estar con nosotros.

 

Y también saludar a los queridos niños y niñas que conforman la compañía del teatro infantil de Cuba “La Colmenita”, gracias también por estar acá con nosotros.

 

Este mes como ya hemos recordado, hemos conmemorado el 24 aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz, este es un hecho histórico que marcó un nuevo rumbo para nuestro país y para nuestra niñez, lo que anhelamos al firmar esos acuerdos fue comenzar a construir una nueva sociedad, llena de oportunidades para nuestras niñas, niños y jóvenes, ellos son el presente más preciado y a los que debemos encaminar nuestros esfuerzos.

 

Asimismo, creo que como salvadoreños debemos sentirnos también felices que este día 28 de enero se conmemora el natalicio del héroe nacional cubano José Martí, cuyas letras han recorrido el mundo y también han penetrado la conciencia y el pueblo salvadoreño.

 

Martí comprendía que la salud del alma de un pueblo está en la sonrisa de sus niños, por eso quiero recordar una de sus frases célebres, escritas en el cantar de Martí, “los niños son los que saben querer, ojalá todo acabara en un niño, los niños son la esperanza del mundo”, y lo estamos viendo aquí en La Colmenita, que está irradiando esa esperanza por todo el mundo.

 

Y en este ambiente de crisis de valores humanos en el mundo, debemos volver nuestra mirada al niño interior que llevamos cada uno de nosotros y recordar el valor de jugar, de convivir, de soñar, de cuestionar.

 

El niño siempre tiene una pregunta, una inquietud, hay que recuperar la esperanza y como maestro, sé que la esperanza está en nuestra niñez, en nuestra juventud.

 

Ya el maestro Cremata decía, la visita que hice a La Habana, al grupo de teatro infantil “La Colmenita” de Cuba, pero además de que iba con la misión, porque cuando asumí como ministro de Educación ad honoren, yo era un maestro de aula y de las aulas más alejadas de las escuelas rurales.

 

Y en mí lo que había quedado impregnado era que para hacer el cambio cultural, para hacer el cambio educativo de un país había que trabajar en transformar la escuela, transformar el entorno de la escuela, darle una mejor formación a los maestros, trabajar con los padres y madres de familia, y también hacer que la escuela fuera el centro de la comunidad.

 

Ahora, ese largo sueño lo he continuado y ahora con “La Colmenita” que va a estar en el municipio, que va a estar con los alumnos de las escuelas, que va a estar con los niños y niñas de la comunidad en trabajo con la alcaldía, vamos a volver la escuela el centro de la cultura, el centro del quehacer educativo del país.

 

Por ello, cuando me recibió su director artístico, el maestro Carlos Alberto Cremata, desde ese momento soñé que nuestra niñez debe vivir una de las mejores y más decisivas etapas de la vida, cantando, bailando, siendo lo que son, niños.

 

El año pasado visité como Presidente de la República, una vez más, la ciudad de La Habana y fuimos directo con los ministros y mi esposa Margarita a ver una obra en “La Colmenita”, el corazón nos rebosó de alegría con el palpitar de las canciones y menajes llenos de humanidad, expresados por esos niños cubanos que hoy están aquí en nuestro país, junto a 134 de nuestras niñas, niños y jóvenes salvadoreños.

 

Hoy disfrutamos nuestras colmenitas salvadoreñas, entre ellos el Coro Presidencial del Buen Vivir, un programa especial de música y canto que coordina mi esposa Margarita, jóvenes y niños de un grupo de teatro comunitario del norte de Morazán, una zona muy sufrida, pero que sus niños y sus niñas están acá, es el grupo de teatro comunitario del caserío El Mozote, para quien pido un fuerte aplauso para estos niños. A las niñas y niños de la escuela de danza de la cultura de Zacatecoluca y los jóvenes orquesta filarmónica de Sonzacate, todos juntos nos presentarán la obra “La cucarachita Martina pide la convivencia y la paz”.

 

Para alcanzar la paz debemos de invertir en el desarrollo humano de nuestra niñez y juventud, nuestro gobierno apuesta a la educación, por eso hemos entregado miles de computadoras, instrumentos musicales, en las casas de la cultura y convivencia, y ahora inauguramos el programa “La Colmenita El Salvador”.

 

A partir del próximo mes se desarrollará en las casas de la cultura, de Mejicanos, Soyapango, San Salvador, Jiquilisco, San Miguel, Opico, Santa Ana, tendremos una colmenita también para los hijos de los trabajadores y estudiantes de la Universidad  de El Salvador y otros municipios más, vamos invertir en este esfuerzo para que en octubre una vez más estemos reunidos para ver el fruto de todas estas colmenitas que nos presentarán muchas obras llenas de alegría, o sea que en octubre pensamos estar desarrollando el Primer Festival Nacional de Teatro Infantil, desde ya están invitados a presenciar el arte de nuestra niñez salvadoreña.

 

El arte es una herramienta de educación y transformación social, La Colmenita ocupa las artes escénicas para fomentar valores y fortalecer los lazos familiares y de convivencia en las comunidades, ya lo decía nuestro beato mártir Monseñor Romero: “Hay que cambiar el sistema de raíz”.

 

Y una de las llaves de este cambio está la cultura en el fomento de los valores, el respeto de la vida y sobre todo el cuido de nuestro mayor tesoro que como país tenemos nuestra niñez.

 

Ya van a escuchar en la obra cómo la Cucarachita Martina dice: “por la paz que necesita el mundo día tras día, hoy sueña cada ovejita convivencia en armonía, la paz y la convivencia no es necesario estudiar pues no son ninguna ciencia, solamente hay que intentar” pero hemos hecho realidad este sueño y les invito a unirnos para que trabajemos por nuestra niñez y juventud y que puedan desarrollarse en paz, convivencia y armonía.

 

Muchas gracias por estar acá con nosotros.