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  • Amigas y amigos,
  • Este día, fieles a nuestra decisión de tener un país en paz y reconciliación, que construye su futuro sin ignorar el pasado, nos satisface dar otro paso importante en el camino de la verdad y dignificación de las víctimas de la guerra civil de los años ochenta.

Con ese justo propósito creamos por Decreto Ejecutivo la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Adultas Desaparecidas en el contexto del conflicto armado, el cual causó dolor y luto a muchas familias que 25 años después aún no han podido cerrar este ciclo al no saber el paradero de sus seres queridos.

En los últimos años se han reconocido los hechos de atrocidad y violación de derechos humanos cometidos por el Estado durante ese periodo, y que por mucho tiempo que incluso fueron negados.

En un acto que marca una diferencia con el pasado, nuestros gobiernos han pedido perdón a nombre del Estado por estos hechos.

Además, cumpliendo responsabilidades internacionales, hemos impulsado programas de reparación de daños a las víctimas y establecimos la Comisión Nacional de Búsqueda de Niños y Niñas Desaparecidas.

Gracias a esas acciones muchos menores -ahora jóvenes o adultos- se han reencontrado con sus familias.

En tal sentido, reconocemos la labor del padre jesuita Jon Cortina, fundador y principal impulsor de la organización Pro Búsqueda, en respuesta al clamor de las familias que buscaban a sus hijos e hijas arrebatadas durante el conflicto armado.

En todo este amplio esfuerzo, el diálogo con las víctimas y sus organizaciones representantes ha sido una piedra angular.

Sobre la base de ese diálogo y de nuestra voluntad y compromiso para atender los reclamos planteados, hemos trabajado en la creación de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Adultas Desaparecidas en el contexto del conflicto armado, CONABÚSQUEDA, que hoy presentamos.

Esta Comisión es producto de una labor que mi Gobierno empezó en enero de este año, cuando conmemoramos el 25 Aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz.

En esa oportunidad recibimos de organizaciones representantes de las víctimas un pliego de peticiones, entre ellas la solución de la deuda con los familiares de desaparecidos durante el conflicto armado.

También recibimos a una delegación de salvadoreños-estadounidenses, familiares de personas adultas desaparecidas, ante quienes asumimos el compromiso de evaluar las alternativas para responder a su justa demanda dirigida al Estado salvadoreño.

En esa oportunidad recibimos y nos reunimos con el congresista estadounidense James MacGovern, quien ahora expresa su satisfacción.

Pero más que todo nos anima a toda la sociedad salvadoreña a que pongamos todo nuestro esfuerzo para resolver un tema tan crucial para una sociedad que quiere encontrar reconciliación, lo que pasa también porque toda la sociedad salvadoreña contribuya: las organizaciones del Estado, las organizaciones civiles respondan ante esta tarea que se nos presenta de proporcionar toda la información y todo el apoyo a esta comisión para que pueda desarrollar su trabajo con efectividad.

Amigos y amigas,

Nuestro gobierno y las familias de desaparecidos aspiran a que este esfuerzo trascienda y tenga continuidad con un respaldo legislativo, como respuesta del Estado salvadoreño.

En estos días estoy enviando una carta a la Asamblea Legislativa, donde damos total respaldo a la creación de la Ley de Reparación que ha sido presentada a la Asamblea Legislativa.

Es otro paso para que los integrantes de CONABÚSQUEDA continúen la localización, reencuentro, identificación y entrega de restos a las familias de las víctimas.

Para ello es necesario que todas las instancias y sectores de la sociedad salvadoreña apoyen el trabajo de esta Comisión, que es eminentemente humanitario, y que esperamos cuente, además, con el acompañamiento y apoyo de la comunidad internacional.

Agradecemos a todas y todos que han hecho realidad esta iniciativa, en primer lugar, a las familias, a las que extiendo mi respeto y solidaridad, y a todas las organizaciones que fueron parte del diálogo para la construcción de este espacio.

Reconocemos a los equipos de la Cancillería y de la Secretaría de Gobernabilidad – hasta hace poco a cargo de nuestro querido y recordado amigo Franzi Hato Hasbún – que trabajaron juntos en la propuesta de creación de la Comisión.

Con este instrumento reafirmamos nuestro profundo compromiso de saldar la deuda histórica con las víctimas de desapariciones forzadas en el país, y para que ese triste capítulo de nuestra historia no se repita.

Esta será una nueva página en la verdadera reconciliación de El Salvador, con paz y democracia, y como tal, merece el apoyo de todas y todos los salvadoreños.

Muchas gracias.