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  • Felicidades a todas y todos, se merecen un fuerte aplauso porque son un ejemplo para El Salvador y Centroamérica.

 

La declaración de La Paz como primer departamento de El Salvador libre de analfabetismo es un gran acontecimiento, que quedará escrito en nuestra historia y nos impulsa a continuar trabajando por un El Salvador alfabetizado.

 

Hoy desde Zacatecoluca estamos demostrando que esta es una meta realizable.

 

Esta declaración es también un ejemplo de las grandes obras que podemos hacer y construir los salvadoreños cuando nos unimos y ponemos en el centro de nuestro trabajo los intereses supremos del país y el bienestar de la gente.

 

Quiero felicitar el liderazgo de los gobiernos municipales. Saludos especiales al señor alcalde Francisco Hirez, que no nos ha acompañado porque tuvo una lesión y por eso no está aquí con nosotros, pero ustedes saben que es un alcalde entregado a ustedes, que trabaja mucho por ustedes.

 

También al concejo municipal de Zacatecoluca por ponerse al frente de esta gran misión en esta bella ciudad.

 

 

Felicito a todos los equipos del Ministerio de Educación, a los promotores, la dirección departamental, la gobernación, a todas las instituciones públicas, privadas, iglesias, universidades, medios de comunicación que se sumaron en esta campaña y a los alumnos de la Academia que también han participado en este esfuerzo de alfabetizar.

 

Quiero pedirles que nos pongamos de pie todos y brindemos un fuerte aplauso a todas las personas alfabetizadas en cada uno de los 22 municipios de este departamento. Felicitaciones.

 

Estos hombres y mujeres que dieron ese valiente paso para aprender a leer y a escribir demuestran la cualidad del salvadoreño, siempre dispuesto a superarse, a salir delante de cualquier dificultad, a mantener viva la esperanza.

 

También quiero expresar mi especial reconocimiento a todos los voluntarios, especialmente a miles de jóvenes que están aquí presente que han dedicado su tiempo y energía a esta gran obra de amor, a enseñar, brindar su mano al que la necesita.

 

Felicitaciones jóvenes, ustedes están construyendo futuro y el progreso de nuestro país.

 

En La Paz ha triunfado la solidaridad sobre el individualismo, gracias a la invaluable labor de tres mil 860 voluntarios, quienes se dieron a la tarea de transformar vidas a través del conocimiento y hoy llenan de orgullo a este departamento y al país.Tenemos razones para celebrar este día.

 

Zacatecoluca se convierte en la tercera cabecera departamental en declararse libre de analfabetismo, logro alcanzado antes por San Salvador y Cojutepeque.

 

Con esta victoria educativa el departamento de La Paz cumple la meta de alcanzar la declaración en sus 22 municipios.

 

Son 15 mil 683 los que han adquirido aquí destrezas en la lectura, escritura y cálculo matemático básico.

 

En este proceso fueron atendidas personas discapacitadas, quienes aprendieron con la ayuda del Sistema Braille y de Lenguas de Señas Salvadoreñas (LESSA), como parte del enfoque inclusivo del programa.

 

 

 

El compromiso con la educación ha marcado mi vida y mis luchas a lo largo de décadas. Desde los años de mi formación como maestro comprendí el valor fundamental de la educación para construir un país próspero, solidario y en paz.

 

Cuando ejercí como docente en comunidades muy pobres en nuestro país, confirmé que era ésta una tarea ineludible, y me propuse trabajar por hacer de la educación un proceso de calidad y accesible para todos.

 

Después de la firma de los Acuerdos de Paz, he trabajado por transformar a El Salvador a través de la educación. Primero como diputado de la Asamblea Legislativa, luego como Ministro de Educación y ahora como presidente de la República.

 

Estoy convencido de que la educación es un derecho irrenunciable que debe asegurarse, con el mayor nivel de calidad, a cada ciudadano, y convertirse en la principal herramienta para llevar a nuestro pueblo por el camino del progreso y el bienestar.

 

Los testimonios de los alfabetizados nos confirman que la educación es capaz de transformar la vida de las personas, pues les brinda una formidable oportunidad para su desarrollo.

 

 

Hemos declarado al 2018, año de la Alfabetización, con el objetivo de impulsar la campaña para erradicar el analfabetismo en El Salvador.

 

Con el impulso de esta campaña y a través del Programa Nacional de Alfabetización, desde el 2009 capacitamos y movilizamos a más de 60 mil voluntarios que han mostrado un gran compromiso y disposición para transmitir sus conocimientos a la población.

 

Desde esa fecha más de 330 mil salvadoreñas han tenido la oportunidad de aprender a leer, escribir y a hacer cálculos aritméticos básicos.

 

 

 

Este año ha sido decisivo para avanzar hacia la meta de la mayor erradicación del analfabetismo.

 

El pasado septiembre dimos un paso importante al declarar San Salvador libre de analfabetismo es la tercera capital mesoamericana de centroamericana en alcanzar esa condición, después de Managua, Nicaragua, San José, Costa Rica.

 

Como les decía, tenemos muchas razones para celebrar, son impresionantes los logros de esta campaña. Hasta este día son 117 municipios de salvadoreños, además de la zona El Trifinio, donde hondea la bandera oficial de municipio libre de analfabetismo.

 

Esos resultados han sido posible por la decisiva y permanente colaboración de una brigada educativa del hermano pueblo de Cuba, cuyos integrantes nos acompañan en esta batalla por la alfabetización y contribuyeron a adaptar a las necesidades de nuestra nación al método de alfabetización, “Yo sí puedo”, reconocido internacionalmente y probado en más de un centenar de países.

 

Los avances de este trabajo son innegables, y demuestran que cuando el gobierno trabaja junto con la gente puede asumir y vencer grandes desafíos en beneficio del país.

 

Nuestra lucha por alfabetizar ha contado con el apoyo de organismos internacionales y ha sido merecedora de reconocimientos, como el premio otorgado este año durante la 3ª Cumbre Mundial de la Alfabetización, realizada en Reino Unido.

 

También la Secretaría de la Integración Social Centroamericana, órgano del SICA, decidió promocionar el trabajo realizado por El Salvador en alfabetización como una experiencia aplicable al resto de Centroamérica y República Dominicana.

 

En nuestro país impulsamos una educación universal, inclusiva y de calidad, con el propósito de alcanzar mayores niveles de desarrollo humano, social y económico.

 

Para lograr esa meta ampliamos la cobertura de los paquetes escolares a todos los niveles educativos y garantizamos, a partir de este año, la gratuidad de la educación pública hasta la universidad, a la vez que impulsamos modalidades flexibles de enseñanza como la Universidad en Línea.

 

Asimismo, invertimos en la infraestructura de los centros escolares en novedosos programas que dotan de tecnología y benefician con salud y alimentación a los estudiantes, para asegurar su permanencia en las aulas y su rendimiento escolar.

 

Con la creación del Instituto de Formación Docente, dotamos de una valiosa herramienta a los maestros para su superación profesional, lo cual incide en la calidad del proceso docente-educativo.

 

Hoy contamos con más maestros capacitados y entrenados para desarrollar de manera óptima su imprescindible labor.

 

Todos estos esfuerzos y resultados nos permiten afirmar que hoy nuestro sistema educativo está en mejores condiciones para enfrentar grandes desafíos, y preparara integralmente para la vida.

 

Agradezco en nombre de mi gobierno a las y los alfabetizadores y facilitadores voluntarios por su indispensable y solidario aporte a este esfuerzo por llevar el conocimiento de las letras y los números a todos los rincones del territorio nacional.

 

Los felicito por este gran gesto de solidaridad inspirado en el llamado que nos hiciera el maestro Alberto Masferrer hace un siglo cuando nos dijo: “Cuando abandonas o descuidas el enseñar al que no sabe, cometes un pecado tan grande como si negaras el pan al que tiene hambre”.

 

Reitero nuestro profundo agradecimiento al hermano pueblo de Cuba, a su gobierno, y en particular a los integrantes de la brigada educativa de esa nación por su valiosa contribución, que fortalece los lazos de hermandad entre ambos países.

 

 

 

Mi gratitud también a todo el personal del Ministerio de Educación que lidera el Programa de Alfabetización, a los gobiernos municipales, sector académico, a la cooperación internacional y organizaciones comprometidas con esta tarea.

 

Alfabetizar es transformar vidas. Continuemos en esa noble labor que conlleva un profundo sentido humano, otorga confianza, bienestar y abre mejores oportunidades a las personas.

 

Liberar a El Salvador del analfabetismo será una de las grandes victorias de nuestro pueblo, que reafirmará la unidad, el humanismo, la solidaridad y el amor al prójimo que nos caracteriza a los salvadoreños.

 

Sigamos trabajando unidos para hacer realidad el sueño de un El Salvador alfabetizado, y garantizar el derecho a la educación que tiene todo ser humano, y así contribuir a la construcción de una patria próspera, inclusiva y solidaria.

 

Muchas gracias.