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  • Hay momentos en la vida de las naciones que quedan marcados para siempre en la memoria histórica de la población.

Por su enorme importancia para El Salvador, la creación del Ministerio de Cultura es uno de esos hechos trascendentes que marcan el desarrollo, el progreso y la prosperidad, material y espiritual, de nuestro país y su gente.

La concreción de este Ministerio es una aspiración largamente anhelada por nuestros artistas y trabajadores de la cultura, y significa el fortalecimiento del trabajo de nuestro gobierno para consolidar la promoción, defensa y preservación de la cultura como una política pública y de Estado.

Cumplimos también con la Constitución de la República, que establece que el derecho a la educación y la cultura es inherente a la persona humana y una obligación y finalidad primordial del Estado.

Hemos avanzado en uno de los objetivos principales del Plan Quinquenal de Desarrollo, que establece el impulso de la cultura como derecho, factor de cohesión e identidad, y fuerza transformadora de la sociedad.

Con la creación del Ministerio de Cultura respondemos a ese compromiso con el pueblo y los creadores artísticos, contraído desde 2016 cuando se aprobó la Ley de Cultura.

Ese fue un hecho histórico y sin precedentes para regular la gestión estatal referente al arte y la cultura, el patrimonio cultural, derechos culturales, pueblos originarios y educación artística, entre otros importantes elementos del ámbito creativo.

Para concretar esos objetivos se hizo imprescindible instituir un organismo rector que velara por el pleno cumplimiento de esa Ley, y que potenciara el desarrollo cultural y artístico del país.

El pasado 18 de enero aprobamos el decreto ejecutivo que hace posible la creación del Ministerio de Cultura, tras un necesario proceso que sentó las bases para la concreción de esta idea.

Este es el punto de partida de una nueva etapa para consolidar un auténtico y amplio movimiento sociocultural en el país, impulsado por la vanguardia artística y las instituciones culturales y con la participación de organismos y organizaciones sociales, a favor del desarrollo de una cultura general integral.

En coordinación con todas las instituciones y organizaciones de la sociedad salvadoreña, el nuevo Ministerio de Cultura impulsará la creación de valores estéticos en la población, con énfasis en niños, adolescentes y jóvenes; contribuyendo a la creación de la ética social y la espiritualidad del ser humano.

Su razón de ser será el fomento de un amplio movimiento sociocultural en el país a favor del desarrollo de una cultura general integral en nuestro pueblo.

Se trata de contar con una institución fuerte, con personalidad propia, jerarquía y autoridad para su funcionamiento, así como del marco legal apropiado para impulsar las manifestaciones artísticas, en especial el movimiento cultural popular, orientado a fomentar la cultura, la paz y la convivencia.

Este Ministerio, que funcionará con los fondos ya asignados en el presupuesto del 2018, asegurará el derecho a la cultura y al fortalecimiento de la identidad salvadoreña, protegiendo, conservando y difundiendo el patrimonio cultural y las diversas expresiones artísticas.

Su creación es también un reconocimiento a la labor de los artistas e intelectuales al desarrollo integral de la nación, y al significativo aporte de este sector a la economía nacional.

Amigas y amigos:

El acceso a la cultura es un derecho humano esencial y constituye una herramienta formidable para impulsar el progreso social, político, económico y espiritual de la nación, en tanto contribuye a la formación de valores éticos, la convivencia y la prevención de la violencia.

Con esa visión, desde el inicio de mi gestión, abrimos espacios culturales, estamos proyectando iniciativas y programas, que con la creación de la Secretaria de Cultura propiciaron una profunda transformación para garantizar el disfrute de las manifestaciones culturales, reivindicar a nuestros pueblos indígenas, promover las expresiones artísticas, rescatar la memoria histórica y valorizar el patrimonio cultural y natural.

Con el nuevo enfoque de Casa de la Cultura para el Desarrollo de la Convivencia y del Buen Vivir dimos mayor relevancia y dinamismo a esos espacios.

La creación de la Colmenita El Salvador en 2016 ha permitido a 750 niñas, niños y jóvenes en 26 elencos artísticos a nivel nacional.

Además, fundamos el Coro Presidencial para el Buen Vivir, con niñas y niños de diferentes comunidades, entre otras iniciativas para acerca la cultura a las nuevas generaciones.

El Ministerio de Cultura no es únicamente resultado de una decisión gubernamental, sino de la evolución de una política cultural nacional, que tiene en cuenta lo más autóctono de los pueblos originarios y cada comunidad del país.

Su creación es un salto en el trabajo institucional, que da coherencia a los cambios que venimos realizando para hacer de la cultura un factor de cohesión, identidad y transformación.

Este es un día histórico para nuestro país. Hoy alcanzamos una meta que nos propusimos hace mucho tiempo junto a los colectivos de artistas, académicos, promotores culturales y sociedad civil.

Es un momento de renovar fuerzas para afrontar nuevos desafíos y potenciar la participación de la sociedad salvadoreña en el quehacer y disfrute cultural y artístico, y en el desarrollo integral de la nación.

Agradezco a todos los miembros de la Secretaría de Cultura su empeño y dedicación a enriquecer la vida espiritual de nuestro pueblo y al cuidado y promoción de todas las expresiones artísticas.

Felicito a la nueva ministra de Cultura, Silvia Elena Regalado, y ratifico mi confianza en el éxito de su trabajo junto a todo su equipo.

Nuestra cultura nos identifica ante el mundo como salvadoreñas y salvadoreños, es la base sólida de nuestra identidad, sostiene las raíces de la nación y los lazos entrañables que unen con el país a nuestros compatriotas que residen en otras partes del mundo.

Continuaremos trabajando intensamente por un país más culto, con la certeza de que sí es posible.

Muchas gracias