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  • Queridos estudiantes y maestros:
  • Compartimos con todo nuestro pueblo la alegría de iniciar un nuevo año escolar y en especial este de 2019, en el que consolidamos los grandes avances en la educación pública de los últimos 10 años.

Seguimos adelante y ponemos en marcha nuevos programas para elevar cada día más la calidad de la enseñanza, y brindar mayores oportunidades de desarrollo a nuestra niñez y juventud.

Con satisfacción comprobamos que nunca antes un gobierno hizo tanto en prepararlos para la vida y abrirles los caminos de su formación plena y felicidad.

 

Nuestro país está de fiesta y con razón.

 

Dentro de tantas buenas noticias que celebramos hoy, vale la pena destacar una: El Salvador tendrá este año el mayor presupuesto para educación de toda su historia, cerca de mil millones de dólares.

 

Tenemos todas las condiciones para confiar en que este nuevo año escolar traerá muchos éxitos y contribuirá a la construcción de una mejor sociedad.

 

Saludo con mucho cariño a la comunidad educativa del país, especialmente a las y los estudiantes de todos los niveles de enseñanza.

 

Les felicito por la alegría y el entusiasmo con que asumen esta nueva etapa de aprendizaje, que exigirá de ustedes esfuerzo, dedicación y constancia para alcanzar mayores niveles de conocimiento.

 

Nuestro gobierno ha garantizado las condiciones necesarias que permitirán el éxito del presente curso escolar, así como la continuidad de programas y acciones dirigidas a respaldar el proceso docente – educativo y asegurar el óptimo rendimiento y la permanencia en las aulas de los estudiantes.

 

En este esfuerzo contamos con la abnegada y diaria labor de las y los docentes de todo el país, a quienes les expresamos nuestro reconocimiento y gratitud.

 

El magisterio es una de las profesiones más nobles y necesarias, pues los maestros trasmiten valores y conocimientos que permiten a los ciudadanos ser útiles a la sociedad.

 

Con mucho orgullo recuerdo la etapa en que ejercí la docencia. Esa experiencia me inspiró a luchar por los derechos del maestro y la maestra.

 

Luego de años de arduo trabajo hemos alcanzado conquistas que nos permiten afirmar que hoy contamos con un sistema de educación más fortalecido, y adecuado a las necesidades del país y las demandas de su desarrollo.

 

Mi compromiso, primero como ministro de Educación y ahora como presidente de la República, ha sido la permanente dignificación del magisterio.

 

Con ese objetivo hemos implementados programas dirigidos a elevar la profesionalidad de nuestros docentes y la calidad del proceso de enseñanza y aprendizaje, acciones que deben continuar y profundizarse.

 

Ejemplo de ello es la formación de más de 31 mil maestros, la creación del Instituto de Formación Docente, así como los incrementos salariales, las mejoras en el Instituto Salvadoreño de Bienestar Magisterial, la inclusión en los procesos de diseño curricular, y el diálogo permanente, entre otras iniciativas.

 

En todos estos esfuerzos es fundamental la participación de las familias y los actores locales que respaldan a la escuela, donde se forja el futuro de las comunidades y del país.

 

Por ello, debemos trabajar unidos para seguir construyendo una sociedad basada en la inclusión, la convivencia y el disfrute de un nivel de vida digno que comienza con la educación.

 

Con ese propósito este año, como en los anteriores, garantizamos la seguridad y la tranquilidad en los centros escolares.

 

Nuestra responsabilidad es que las y los estudiantes desarrollen sus actividades en un ambiente adecuado. Para lograrlo, nuestras instituciones de seguridad trabajarán de forma coordinada en todo el territorio nacional.

Amigas y amigos:

El derecho a una educación universal para los salvadoreños y salvadoreñas ahora es una realidad: tenemos enseñanza gratuita, equitativa y de calidad en todos los niveles del sistema público.

 

Para garantizar una educación universal en El Salvador ampliamos la cobertura con programas y beneficios, que permiten acceso al sistema educativo tanto a jóvenes como adultos.

 

La educación debe ser para todos. Por esa razón, mejoramos las oportunidades para integrarse al sistema a través de las modalidades de la educación flexible, en las que se atienden a más de 40 mil estudiantes.

 

Mediante una inversión de 20 millones de dólares para la Universidad de El Salvador fortalecimos el programa Universidad en Línea, con una oferta de 8 carreras y 16 sedes totalmente equipadas a nivel nacional, y logramos la gratuidad de la educación superior para estudiantes de los institutos nacionales.

 

Estamos aprovechando las nuevas tecnologías de la informática y las comunicaciones y las incorporamos al proceso de enseñanza y aprendizaje.

 

Con el programa Una Niña, Un Niño, Una Computadora entregamos más de 75 mil equipos de computación a escuelas de todo el país.

 

A este número se sumarán 23 mil computadoras que serán entregadas este mes, para alcanzar un 92 por ciento de cobertura a nivel nacional.

 

Paralelamente trabajamos para que en el país existan espacios seguros y adecuados, donde los estudiantes puedan desarrollar al máximo su potencial.

 

Invertimos más de 88 millones de dólares en infraestructura educativa, y diseñamos espacios funcionales e inclusivos que respondan a las necesidades del proceso docente.

 

Queridos alumnos y profesores:

 

Por primera vez en la historia de El Salvador se ha dado un significativo impulso a la educación de la primera infancia, con la ampliación de la cobertura del 1.4 al 5.1 por ciento en niñas y niños de cero a tres años. En educación parvularia el incremento es de 4.3 por ciento, en relación con el 2009.

 

El programa de Alimentación y Salud Escolar beneficia a 1.1 millones de estudiantes a nivel nacional, quienes tienen acceso a una alimentación saludable y nutritiva.

 

El Salvador fue reconocido por la Organización de las Naciones Unidades para la Alimentación y la Agricultura (FAO), por ser uno de los tres países en América Latina y el Caribe con mejores programas de alimentación escolar.

 

Con el objetivo de tener una nación más educada impulsamos el Programa Nacional de Alfabetización, en el cual miles de voluntarios protagonizan la noble tarea de enseñar a leer y escribir y erradicar el analfabetismo.

 

La educación es un derecho humano fundamental que posibilita a las personas adquirir conocimientos y habilidades para desarrollarse plenamente, aportar a la sociedad y contribuir con una mejor preparación al desarrollo del país.

 

Con esa visión en el presupuesto de este año, como ya dijimos, asignamos más de 996 millones de dólares a este sector, la mayor cifra de la historia de El Salvador.

 

Como parte de esos esfuerzos en materia educativa todos los niños y niñas de las parvularias recibirán este año juguetes dentro del paquete escolar.

 

Así beneficiaremos a 188 mil menores, con el fin de promover al juego como un derecho y una herramienta que potencia su aprendizaje y desarrollo integral.

 

Dentro del paquete escolar se incluyó, además, la entrega de uniformes de campo al 100 por ciento de estudiantes del bachillerato agropecuario de 16 centros educativos.

 

Los paquetes escolares, que se distribuyen desde el primer grado de básica hasta el bachillerato, incorporan este año libros de Matemáticas como parte del proyecto ESMATE para mejorar el aprendizaje de esa asignatura.

 

Esta iniciativa recibirá en 2019 una validación en 349 centros educativos para hacer los ajustes necesarios y extenderla a nivel nacional.

 

También se implementa la nueva asignatura Moral, Urbanidad y Cívica, con un enfoque de formación ciudadana.

 

Igualmente, impulsamos el proyecto ESLENGUA, con el apoyo de FOMILENIO, para contar con nuevos materiales de lenguaje y literatura.

 

Además, se difundirá masivamente la obra del poeta Roque Dalton a través del estudio en tercer ciclo y bachillerato, para lo cual entregaremos más de 100 mil ejemplares de tres de sus libros más representativos.

 

Es necesario que las nuevas generaciones conozcan a este gran poeta salvadoreño, cuya producción literaria constituye uno de los más completos retratos de la realidad histórica de nuestra nación, y una búsqueda incansable de la transformación social.

Señoras y señores:

A nombre del pueblo y mi gobierno, expreso nuestro reconocimiento a todas las personas e instituciones que integran el Consejo Nacional de Educación.

Les reitero nuestra gratitud por su exitoso trabajo, sin cobro alguno, que ha legado a nuestro país el Plan El Salvador Educado, un valioso programa que nos fija las metas para el presente y futuro de la educación en El Salvador.

 

Invito a mi sucesor a continuar y perfeccionar su aplicación, pues es una ruta segura para el progreso de la nación.

 

La educación es la base para el desarrollo de El Salvador, por esa razón, trabajamos todos estos años para elevar la calidad de la enseñanza y garantizar su acceso a las grandes mayorías.

 

Con cada programa y acción hemos brindado verdaderas oportunidades y condiciones adecuadas para hacer valer el derecho de todos a una educación de calidad.

 

Deseamos que este año escolar traiga a todos los estudiantes muchas satisfacciones y que los acerque a realizar sus sueños y proyectos.

 

Un El Salvador más educado es la garantía de seguir adelante en el propósito de alcanzar mayor desarrollo y un país inclusivo, con justicia y en paz.

 

Muchas gracias.