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Quiero comenzar diciéndole al amigo González que hemos recibido mil toneladas de arroz de la República Popular de China y que están por llegar otras dos mil toneladas, son tres mil toneladas que nos enviará el gobierno de esa nación, con la cual iniciamos relaciones a partir de agosto, pues, reconoce la vulnerabilidad de nuestro país y la afectación a los ciudadanos por lluvia o por sequía.

Ese arroz viene dirigido a todas las familias afectadas por el cambio climático. Y va a llegar a todas las familias, nosotros queremos que ese arroz se entregue directamente a todas las familias afectadas.

Por eso le hemos pedido a todos los partidos políticos que quieran acompañar esa entrega y a todos los alcaldes y a todos los diputados, que sean también partícipes para que nadie se quede sin recibir esa ayuda.

Como bien dice, es parte de la seguridad alimentaria, y gracias a Dios aquí tenemos un pueblo trabajador que ha producido cosechas récord importantes en cuanto al maíz y al frijol.

Cuando hemos tenido dificultades para abastecer a la población hemos importado maíz y frijol, pero siempre hemos logrado que estén al acceso de la población.

Eso es parte de la seguridad alimentaria, porque para alimentarse y tener una buena nutrición hay que saber qué alimentos comer.

Por eso es que en las escuelas hemos dirigido una política de controlar las tiendas para que vendan una alimentación que garantice la nutrición, que no genere obesidad.

Es decir, la comida chatarra la hemos descartado de las escuelas porque queremos allí una alimentación saludable, porque son nuestros niños a los que tenemos que garantizar una nutrición adecuada.

La obesidad genera enfermedades crónicas cuando la persona está adulta, entonces lo mejor es evitarla en estos primeros años y por eso estamos acá.

En nombre de nuestro pueblo, agradezco y felicito a todos los que este día se juramentan en el Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional de Santa Ana.

Ellos van a conducir la política, pero tienen que contar con el respaldo de toda la población, porque este es una política de bienestar para todos las ciudadanas y ciudadanos salvadoreños.

Este es un compromiso que significa unirse a esta gran lucha por el derecho a la alimentación.

Estamos seguros de que junto con ustedes mejoraremos la disponibilidad de alimentos y elevaremos los niveles de nutrición de la población de este departamento.

Trabajar por el sustento de las familias salvadoreñas es una de las tareas en las que nos comprometimos cuando iniciamos este gran proyecto de nación que construimos junto al pueblo.

Uno de los deberes del Estado es asegurar la alimentación de la población, creando mecanismos y haciendo los esfuerzos necesarios para que todos tengamos acceso a una alimentación de calidad.

Se trata de un derecho humano fundamental, que permite a las personas el desarrollo de todo su potencial y convertirse en actores claves para el progreso de nuestro país.

Con esa visión, nuestro gobierno comenzó a trabajar, incluso antes que Naciones Unidas proclamara los Objetivos del Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, que contempla erradicar el hambre.

Ese es el gran propósito de la Agenda 2030, que tenemos toda la humanidad, de erradicar el hambre.

Los gobiernos del cambio desde el 2009 creamos el Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (CODESAN) con la finalidad de afrontar integralmente la salud alimentaria y nutricional, impulsando estrategias e implementado leyes para hacer cumplir ese derecho.

Con este propósito integramos a las instituciones del gobierno y a otros sectores en el importante reto de erradicar la pobreza y el hambre.

En nueve años logramos reducir a la mitad el índice de pobreza extrema, es decir, 450 mil salvadoreños y salvadoreñas abandonaron esa condición.

Como resultado de este esfuerzo permanente, hasta la fecha se han creado comités de seguridad alimentaria y nutricional en 4 departamentos donde persisten problemas como el retardo en la talla.

Es decir, se crece poco, y una alimentación muy buena debe garantizar la talla que debemos tener en el país.

O sea, lo que buscamos es elevar también la talla de todos los salvadoreños.

Nuestra meta es constituirlos en los 14 departamentos y fortalecer la participación de toda la sociedad en la solución efectiva de esa situación.

El trabajo de los Consejos está guiado por la Política Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional 2018-2028, una herramienta fundamental para enfrentar la deficiencia alimentaria y nutricional histórica en El Salvador.

Esta Política, presentada recientemente, nos permitirá articular acciones a corto, mediano y largo plazos.

Mi gobierno desarrolla numerosos programas, sin precedentes en la historia de nuestro país, para eliminar la pobreza y alcanzar un verdadero desarrollo económico y social.

Por esa razón impulsamos y revitalizamos la agricultura, donde hemos logrado cifras récord en la producción de alimentos.

Gracias a ese empeño, El Salvador cubre ahora la demanda nacional de maíz y el frijol con producciones propias, una garantía para la seguridad alimentaria, que además favorece a la economía de los productores y sus familias.

Asimismo, logramos mantener los precios de los productos básicos y ampliamos los programas de protección social y los subsidios para fortalecer el poder adquisitivo de la población.

Pese a la oposición de la derecha incrementamos el salario mínimo, un logro histórico y un acto de verdadera justicia social que beneficia a la población y le imprime dinamismo a la economía.

Los Consejos de Seguridad Alimentaria Nutricional forman parte de las grandes transformaciones que realizamos en materia de salud desde el 2009.

Con la Reforma de Salud eliminamos las cuotas impuestas en los hospitales, con lo cual ahora ese servicio es gratuito y cercano a los territorios y comunidades más alejadas, donde hoy funcionan las Clínicas Comunitarias y Familiares, al tiempo que construimos hospitales modernos, equipados y con un completo abastecimiento de medicamentos.

También garantizamos el acceso a los servicios de salud a grupos vulnerables como mujeres, niños y pueblos indígenas, mientras impulsamos una cultura de alimentación y nutricional adecuadas.

Hoy en El Salvador alrededor de 1.2 millones de estudiantes reciben una alimentación balanceada y nutritiva en sus centros de estudios. A ello se suma la entrega del vaso de leche, un programa que mejora la alimentación y redunda en su rendimiento escolar.

Del 2014 al 2017 nuestro país registró una reducción del 42 por ciento de la desnutrición crónica en la población escolar.

Como resultado de todos estos esfuerzos, recientemente la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) reconoció a El Salvador como uno de los tres países de América Latina con mejores prácticas en los programas de alimentación y salud escolar.

Nuestra estrategia de desarrollo social tiene entre sus máximas prioridades a la primera infancia, con una atención que incluye a la mujer embarazada, la promoción de la lactancia materna y el seguimiento a los menores de 5 años.

Hemos logrado disminuir en 6 puntos porcentuales el retardo de crecimiento en la talla de escolares de primer grado.

Esto significa que ahora miden como promedio 1.8 centímetros más que en el año 2007.

Señoras y señores:

Debemos continuar perfeccionando las estrategias para asegurar el sustento de las familias salvadoreñas, entendido como un derecho humano fundamental.

La Política de Seguridad Alimentaria y Nutrición, y la creación de los Consejos encargados de dinamizarla, deben llegar a todos los territorios para erradicar la malnutrición y desarrollar el potencial físico, cognoscitivo y productivo de nuestra población.

Reitero mis felicitaciones y agradezco a todas las personas que se juramentan este día para trabajar en el CODESAN de Santa Ana.

Su labor fortalecerá el esfuerzo nacional por garantizar la seguridad alimentaria y nutricional en este departamento.

Con satisfacción reconozco que en ustedes prevalece un gran sentido humanista, de justicia social, de cohesión y de voluntad de trabajo, porque se trata de desplegar todos los esfuerzos en la noble y necesaria tarea de atender a la población más vulnerable.

Con esos principios, sigamos construyendo un país con oportunidades para todas y todos, un El Salvador próspero, productivo, donde la felicidad de las familias sea un sueño realizado

Muchas gracias.

Lanzamiento Oficial y Juramentación del (CODESAN) de Santa Ana (10)