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En nombre de mi gobierno y el pueblo salvadoreño doy una cordial bienvenida a las delegaciones de los 15 Estados que nos acompañan en esta reunión anual del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco.

A los socios del país en este esfuerzo por la salud pública, nuestro reconocimiento y gratitud, especialmente a las organizaciones Mundial y Panamericana de la Salud, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, el Banco Mundial, organizaciones no gubernamentales y universidades.

La estrategia del Convenio Marco para el Control del Tabaco constituye una importante acción para las naciones comprometidas con el cumplimiento de los objetivos de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.

En tal sentido, desde el inicio de nuestra gestión nos propusimos hacer de la salud un derecho inviolable que contribuya al bienestar y el desarrollo pleno de las capacidades de nuestra población.

Consolidamos una reforma Integral de salud que extendió la atención primaria a todos los municipios del país, especialmente donde eran mayores los índices de pobreza.

A la salud pública dedicamos la segunda mayor partida del presupuesto general de la nación, con las cifras más altas de inversión en este campo en la historia de la nación.

Los avances en materia de regulación son importantes, eso nos permitió, junto al esfuerzo anterior, de los gobiernos anteriores, duplicar las unidades de salud y construir numerosos hospitales para brindar una atención gratuita, con calidez y calidad.

Los desafíos son muchos todavía en este sector, pero con satisfacción podemos afirmar que nuestra población cuenta hoy con los mejores servicios de salud logrados en el país.

Este intenso trabajo también se refleja en el combate al tabaquismo para elevar el bienestar de la gente.

En ese sentido, agradezco profundamente el reconocimiento que se le otorgó a El Salvador por su labor en implementar y hacer cumplir ambientes libres de humo en lugares públicos.

Este galardón fue entregado en marzo del pasado año al Fondo Solidario para la Salud (FOSALUD) durante una conferencia internacional celebrada en Sudáfrica.

Los avances en materia de regulación del tabaco nos indican que estamos en la ruta adecuada en esta batalla contra el tabaquismo, y nos ponen en posición para aportar nuestra experiencia a otros países.

Hemos adoptado como estrategia la prohibición de fumar en espacios públicos cerrados y de trabajo, y además implementamos impuestos específicos a los productos del tabaco.

Conseguimos eliminar el patrocinio, la promoción y regulamos la publicidad de este producto.

Asimismo, ofrecemos servicios de consejería y atención de salud gratuita y accesibles para ayudar a quienes abandonan el consumo de tabaco.

En este esfuerzo son importantes las investigaciones y las estrategias educativas que nos permiten obtener conocimientos sobre este fenómeno y evaluar el impacto de las medidas adoptadas.

Creamos una política nacional de control del tabaco y su plan de implementación, que pronto se hará oficial.

También contamos con propuestas de reformas a la Ley para el control del tabaco, aprobada en 2011, y a la Ley de impuesto a productos del tabaco, en correspondencia con el Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud en esta materia.

Señores y señoras:

Para El Salvador es irrenunciable la batalla por reducir el impacto del tabaquismo, hábito que cada año genera la pérdida de vidas.

Tenemos plena disposición para contribuir al cumplimiento de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030, y a la implementación del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el control del tabaco.

Les reitero nuestra cálida bienvenida a El Salvador.

Aquí tienen a un país hermano y aliado seguro en el propósito de hacer de nuestro planeta un mejor lugar para vivir.

Muchas gracias.