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  • Agradezco su presencia en este acto que refleja la conciencia adquirida por la población en estos temas medio ambientales.

 

Este Informe Nacional del Estado del Medio Ambiente resume, con logros y desafíos, la firme decisión de mi gobierno de trabajar por garantizar condiciones adecuadas para la vida de las presentes y futuras generaciones de El Salvador.

Se trata de un tema vital y en el que hemos trabajado intensamente, sin dilaciones, y los avances nos confirman que vamos por la ruta correcta.

Estamos demostrando que sí podemos hacer un uso racional y sostenible de los recursos naturales, para crear riqueza y llevar prosperidad a toda la población.

Creo también firmemente que sí es posible una relación armoniosa de los seres humanos con la naturaleza.

Este Informe, elaborado por Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, tiene la finalidad de brindarnos un panorama verídico del estado actual y de los avances en materia medioambiental.

 

Además, aporta información valiosa para la población y las instituciones encargadas de tomar decisiones vinculadas con el desarrollo sustentable en El Salvador.

 

Vivimos momentos cruciales para el planeta, el cambio climático es una realidad cuyo impacto debemos tener en cuenta para diseñar políticas y estrategias de desarrollo.

 

Esta situación demanda toda nuestra atención y el compromiso de implementar mecanismos para la protección de nuestros recursos naturales con un uso adecuado, responsable y sostenible.

 

En este sentido, el Informe del Estado del Medio Ambiente es crucial para entender, valorar y medir las incidencias del Cambio Climático en los niveles de vulnerabilidad del territorio, el patrimonio nacional y las actividades de la población.

 

Es un deber del Estado ejecutar acciones para proteger el medio ambiente, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la población y legar a las nuevas generaciones de salvadoreños un país más verde y menos vulnerable.

 

Como ciudadanos también tenemos la responsabilidad de respetar y hacer un uso adecuado de los recursos disponibles, con el fin de reducir la vulnerabilidad ambiental y los efectos de los fenómenos naturales adversos.

 

Resulta relevante el nivel de conciencia ecológica alcanzado por la población, y su participación cada vez mayor en el enfrentamiento a los problemas ambientales.

 

Esta nueva actitud, que continúa ganando espacio en la ciudadanía, permitió en 2017 llevar a cabo una transformación histórica al aprobarse la prohibición de la minería metálica en todas sus formas.

 

Este un logro del pueblo que debe defenderse a toda costa; no podemos permitir el alto costo ecológico para el país y los daños irreversibles en la salud de la población que causa la minería metálica.

 

De acuerdo con el Informe Nacional del Estado del Medio Ambiente, las altas temperaturas provocadas por el cambio climático incidirán en la disponibilidad hídrica y la producción agrícola, por lo que estamos obligados a adoptar medidas encaminadas a garantizar la seguridad alimentaria y la salud de la población.

 

Sobre esa base debemos dar la debida importancia a los datos incluidos en este documento, ya que ofrecen información de gran valor acerca de la repercusión del crecimiento urbanístico para los ecosistemas, y la conservación y uso del suelo.

 

Mi gobierno afronta estos desafíos con acciones concretas para contrarrestar los efectos del cambio climático, a través de un plan nacional que tiene en cuenta estudios y experiencias internacionales en esta materia.

 

Entre las iniciativas implementadas está la restauración de 150 mil hectáreas en zonas prioritarias, con lo cual hemos recuperado una tercera parte de los bosques en los últimos 10 años.

 

Aunque el estrés hídrico que sufre el país es una realidad, avanzamos en el empeño de elevar los niveles de calidad del agua.

 

Para nuestro país es una prioridad contar con una Ley de Agua,

que nos permita proteger y regular ese recurso hídrico, en beneficio de todos los salvadoreños.

 

Hemos avanzado en la reducción de las emisiones de sustancias que afectan la capa de ozono, gracias a ello se han dejado de liberar a la atmósfera 54 mil toneladas anuales de dióxido de carbono.

 

Estos esfuerzos también incluyen contar con sistemas de alerta temprana en 124 municipios priorizados por su vulnerabilidad.

 

Hemos realizado una inversión sin precedentes para la transformación de las prácticas agrícolas y la rehabilitación y ampliación de áreas de riego, orientadas a la producción sostenible de alimentos que favorece a más de 11 mil productores.

 

Otro paso sumamente importante dado por mi gobierno es haber involucrado a toda la sociedad en estos asuntos vitales del país con la creación el 1 de marzo de 2016 del Consejo Nacional de Sustentabilidad Ambiental y Vulnerabilidad (CONASAV).

 

Tras dos años de intenso trabajo, el CONASAV entregó al país el Plan El Salvador Sustentable, una estrategia que promueve el desarrollo social y económico, garantizando los recursos naturales y asegurándolos para las futuras generaciones.

 

También mi gobierno unió a todas sus instituciones para trabajar en equipo por esos objetivos en el Gabinete de Sustentabilidad Ambiental y Vulnerabilidad, una labor conjunta como nunca antes había ocurrido en la historia de El Salvador.

 

El Informe Nacional del Estado del Medio Ambiente nos transmite un profundo optimismo, porque refleja la capacidad de El Salvador para enfrentar los efectos del cambio climático y sus potencialidades para avanzar por la ruta del desarrollo.

 

Agradezco a todos los que han hecho posible la elaboración de este informe, al personal del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, liderados por la ministra Lina Pohl, y especialmente a la ciudadanía comprometida con la protección y uso adecuado de nuestros recursos naturales.

 

Reafirmo que no descansaremos en el propósito de garantizarle al pueblo salvadoreño un país cada vez más resiliente y menos vulnerable.

 

Muchas gracias.