Print Friendly, PDF & Email

Con orgullo y satisfacción rendimos nuevamente homenaje al quehacer cultural en El Salvador y a sus más destacados exponentes.

Este año, el Premio Nacional de Cultura está dedicado a la investigación del patrimonio cultural y natural, área de estudio fundamental para la reconstrucción de la identidad, y el desarrollo integral de nuestro país.

Me da mucho gusto entregar, en nombre del Gobierno de la República de El Salvador, este máximo galardón cultural al doctor Federico Paredes Umaña, destacado arqueólogo salvadoreño.

Muchas felicidades, doctor Paredes, por este merecido reconocimiento a su dedicación al estudio y difusión del pasado de nuestros pueblos a partir de sus tesoros materiales.

Este premio, cuya primera entrega se realizó en  1976, nació y se mantiene con el objetivo de reconocer a los creadores, investigadores y divulgadores que a través de diversas disciplinas artísticas han contribuido al progreso cultural en El Salvador.

Una distinción que comparten Toño Salazar, Jorge Lardé y Larín, Matilde Elena López, Isabel Dada, Fernando Llort y otros salvadoreños y salvadoreñas que han dejado una huella imborrable en nuestra cultura.

Es importante que en nuestro país exista este estímulo para las instituciones y personalidades que, con notable maestría, se han dedicado a los oficios de la cultura y han abierto nuestros ojos a la riqueza de nuestro pasado y presente.

El doctor Federico Paredes representa muy bien a ese distinguido grupo de hombres y mujeres, que a lo largo de los años han realizado tareas titánicas en campos específicos de la ciencia y la cultura.

Graduado de la Universidad de San Carlos de Guatemala, con un doctorado en la Universidad de Pennsylvania y un posdoctorado en la Universidad Nacional Autónoma de México, el doctor Paredes es ejemplo de devoción por la excelencia profesional.

Sus conocimientos le han permitido seguir las pistas de antiguas civilizaciones para reconstruir su compleja dinámica social, política y económica, que explica una parte importante de lo que somos.

En palabras del jurado, el doctor Paredes ha contribuido al “desarrollo cultural salvadoreño con la generación, ampliación y precisión de un conocimiento significativo sobre las comunidades originarias de lo que actualmente es el occidente de El Salvador, con sus trabajos sobre las cabezas de Jaguar”.

En el Proyecto Arqueológico Cabezas de Jaguar, el arqueólogo Federico Paredes ha unido los hilos de una tradición escultórica que posee más de 23 siglos de antigüedad y narra el surgimiento de las ciudades estados en el sureste de Mesoamérica.

A través de los resultados de esta investigación arqueológica de más de diez años, el doctor Paredes nos invita a ver y pensar de una manera diferente a los territorios del occidente de El Salvador.

Las investigaciones del doctor Paredes han sido publicadas en libros y revistas científicas de varios países. Nuestro patrimonio cultural tangible es hoy tema de debates académicos internacionales, aportando información para la comprensión de un pasado de esplendor.

Este reconocimiento coincide con el reciente lanzamiento de la Política Nacional de Pueblos Indígenas, un hecho histórico de justicia que en el pasado fue negado a nuestros pueblos originarios.

La cultura, tal como lo establece nuestra Constitución, es un derecho “inherente a la persona humana; en consecuencia es obligación y finalidad primordial del Estado su conservación, fomento y difusión”.

Mi gobierno cree en ese derecho, por ello uno de los objetivos principales del Plan Quinquenal es “impulsar la cultura como derecho, factor de cohesión e identidad y fuerza transformadora de la sociedad.”

En nuestra gestión hemos trabajado por ampliar y diversificar la oferta cultural. Ahora más de 600 mil personas participan y disfrutan de productos y servicios culturales, debido a la extensión de la cobertura en los municipios.

Facilitamos el incremento de visitantes anuales al patrimonio museable y natural. Pasamos de 917 mil visitantes en 2014 a 1,6 millones en 2017.

El número de museos se incrementó de 8 a 13, hecho que nos permitió cumplir anticipadamente la meta que nos impusimos para el quinquenio.

Esas nuevas instituciones son el Museo “Luis Alfaro Durán” del Banco Central de Reserva, el Museo de Historia del Banco Hipotecario, los Museos del Ferrocarril en San Salvador y Sonsonate y el Centro de Historia Policial.

En nuestro gobierno hemos reconocido a la cultura y el arte como herramientas formidables para erradicar problemas sociales como la violencia.

 

Señoras y señores:

Si bien el Premio Nacional de Cultura recae en una sola persona o institución, esta distinción la hacemos extensiva a todos los que se desempeñan en el campo de la investigación histórica y cultural.

En ese sentido, expreso mi reconocimiento a las y los investigadores del patrimonio cultural y natural que, desde diferentes disciplinas,  realizan una tarea admirable contra el olvido, la falta de interés o la negación de nuestras raíces.

Es nuestra misión, a través del Ministerio de Cultura, impulsar la investigación y estimular a quienes se dedican a esta tarea tan vital para el rescate de la historia y de nuestros valores autóctonos.

Con este premio resaltamos la ardua labor de investigación científica de Paredes, que permite mostrar a las presentes y futuras generaciones los rasgos distintivos de nuestra identidad.

Nuevamente, ¡muchas felicidades, doctor Federico Paredes! Gracias por su significativa contribución al rescate de un pasado que nos pertenece y del cual estamos orgullosos.

Muchas gracias.