Print Friendly, PDF & Email

Amigos y amigas de la prensa.

La Política Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional, que hoy presentamos al país, es una estrategia clave para cumplir una de las metas de la humanidad en los Objetivos del Desarrollo Sostenible 20-30.

Ese compromiso, de hambre cero, es parte esencial del trabajo de mi gobierno aún desde antes que fuera acordado en las Naciones Unidas en septiembre de 2015.

Desde 2014 trabajamos para garantizar derechos fundamentales, como la soberanía y la seguridad alimentaria de todos los salvadoreños frente al histórico problema de deficiencia alimentaria y nutricional de El Salvador, como consecuencia de la imposición de modelos económicos excluyentes, hemos batallado incansablemente por erradicar ese problema.

Reconocemos a la alimentación y la nutrición como componentes esenciales para mejorar la calidad de vida de las familias, y acelerar el desarrollo económico y social de la nación.
Con ese compromiso en el 2009, en el primer gobierno del cambio del FMLN, creamos el Concejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutrición (CONASAN).

Gracias a esa iniciativa hemos implementado políticas y leyes, y fomentado la participación de diversas instituciones y sectores de la sociedad con el interés de reducir los niveles de pobreza vulnerabilidades y exclusión de miles de familias.

Con el trabajo de CONASAN y el gobierno impulsamos también iniciativas específicas para llevar a los territorios los esfuerzos por elevar la nutrición y la salud alimentaria.

Un ejemplo de ello es el Plan Estratégico Departamental de Seguridad Alimentaria y Nutricional de Ahuachapán, presentado al país el pasado 20 de junio en el municipio de Tacuba.

Se trata de un programa enfocado en hacer valer el derecho a una alimentación adecuada y digna a familias vulnerables, mujeres, niños y comunidades indígenas de ese departamento.

Para responder al desafío de asegurar una alimentación y nutrición adecuada y sostenible el CONASAN creó la Política Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional.

Es una estrategia elaborada a partir de una amplia consulta ciudadana, y con una visión de país dirigida a satisfacer las necesidades alimentarias de la población.

Esta Política plantea mejorar la disponibilidad de alimentos en el país, a través del fortalecimiento de la producción y la productividad, la estabilidad de los precios y el aumento del salario mínimo para posibilitar una mayor capacidad adquisitiva a las familias y asegurar su acceso a una alimentación adecuada.

La Política de Seguridad Alimentaria y Nutricional dará atención integral a la población, con énfasis en los grupos más vulnerables y los afectados por las emergencias.

Con esta herramienta fortalecemos, además, el marco jurídico e institucional para facilitar su implementación y sostenibilidad a nivel nacional y local.

Nuestro país avanza con paso firme hacia una mayor seguridad alimentaria y nutricional.

Los resultados que hoy podemos mostrar son reflejo del intenso trabajo de los dos últimos gobiernos, que ha permitido experimentar un crecimiento económico y social, y ofrecer una vida digna a una importante parte de la población.

Durante nuestra gestión se ha logrado incrementar la producción de alimentos con cosechas récords de granos básicos, asegurar precios asequibles, aumentar el salario mínimo y ampliar los programas de protección social, con lo cual fortalecimos el poder adquisitivo de las familias.

Asimismo, mejoramos y extendimos la cobertura de los servicios básicos de salud, con especial atención a la infancia y mujeres embarazadas, promovemos la lactancia materna y hemos reducido la desnutrición crónica en niñas y niños.

Como resultado de esa labor se registran mejoras en el crecimiento de nuestros niños nacidos en los últimos 9 años y, especialmente en los últimos 7, de acuerdo con el Cuarto Censo Nacional de Talla y Primer Peso en Escolares de Primer Grado.

Ese estudio también indicó que las niñas y los niños salvadoreños miden en promedio 1.8 centímetros más que en el año 2007, lo cual evidencia la efectividad de las políticas económicas y sociales implementadas en los últimos años.

En tal sentido, recientemente la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación FAO anunció un reconocimiento a El Salvador, por ser uno de los tres países de América Latina con mejores prácticas en los programas de alimentación y salud escolar con acceso a alimentación saludables y nutritivos.

Esa buena noticia es un éxito de nuestra política para garantizarles a los niños en las escuelas una dieta adecuada que les permita crecer, desarrollarse, disfrutar de buena salud y contar con todas las condiciones para estudiar y tener una vida activa.

Son los resultados de la enorme inversión de mi gobierno para asegurar los estudios de nuestra niñez, adolescencia y juventud.

En cuanto a nutrición, los datos del Ministerio de Educación confirman que entregamos alimentación alrededor de un millón 200 mil alumnos de 5 mil 102 centros educativos, 220 centros de Atención Inicial del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y Adolescencia y 42 centros rurales de nutrición del Ministerio de Salud.

Además, fortalecimos el refrigerio escolar de 72 mil estudiantes de 234 centros escolares a base de frutas, huevo y hortalizas, por medio de asociaciones y productores locales, con lo cual beneficiamos a unos 300 productores en 40 municipios.

A ello se suma la entrega del vaso de leche, un programa que mejora la alimentación de los estudiantes y contribuye a dinamizar la ganadería nacional y la generación de empleos.

También en materia de sustentabilidad ambiental desplegamos acciones para mitigar los efectos del cambio climático en la producción de alimentos.

Debemos luchar para que todos estos logros en la calidad de vida de las familias salvadoreñas tengan continuidad, que sean profundizados por el próximo gobierno para el bienestar de las niñas, niños, de la juventud, de todas las familias.

La presentación oficial de la Política Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional 2018-2028 es un paso decisivo y trascendental para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas, y garantizar la seguridad alimentaria y nutricional de nuestra población.

Tengan la certeza de que continuaremos trabajando sin descanso para que la población tenga una vida más saludable y activa, salvaguardando los derechos fundamentales de las y los salvadoreños, que en el pasado no les fueron reconocidos.

La exclusión debe quedar atrás definitivamente. Es tiempo de avanzar. Construyamos unidos un país más próspero y digno para todos.

 

Muchas gracias.

 

Lanzamiento Oficial de la Política de Seguridad Alimentaria y Nutricional.