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  • La presentación de todas las políticas públicas de mi gobierno son actos de suma relevancia por su impacto positivo en la vida presente y futura de la nación, pero la de hoy tiene un significado especial, porque está dedicada a la parte más valiosa de la sociedad: las niñas y niños de nuestro país.

La Estrategia Nacional para el Desarrollo Integral de la Primera Infancia es un triunfo para la niñez salvadoreña, para la familia, para la sociedad, y un importante avance en cuanto a reivindicaciones de los derechos de las niñas y niños de El Salvador.

Honrar y hacer valer los derechos de la niñez es una de las prioridades que deben unirnos como una sociedad que trabaja por su presente y un mejor futuro con dignidad y esperanza.

En lograr ese noble objetivo hemos trabajado desde el inicio de mi gestión, mediante la profundización de las transformaciones y programas económicos y sociales iniciados en desde 2009.

Lo hacemos convencidos de que asegurar el pleno desarrollo de la primera infancia garantiza el crecimiento integral de las niñas y los niños y su formación como ciudadanos con valores y conscientes de su realidad, al tiempo que contribuye a la solución de problemas sociales como la pobreza y la violencia.

Nuestro deber y principal mandato es proteger a nuestra niñez, hacer valer sus derechos, mejorar su calidad de vida, y abrirle oportunidades para su desarrollo pleno.

Los derechos de las niñas y los niños en su primera infancia, y su desarrollo integral, están reconocidos en la Constitución de la República y tratados Internacionales vigentes de El Salvador, y contenidos en la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia, LEPINA.

Con nuestras políticas y obras para la primera infancia avanzamos sus derechos y contribuimos a desarrollar al máximo sus capacidades.

Por ello podemos afirmar con absoluta seguridad que el trabajo de nuestro gobierno en favor de la infancia está contenido plenamente en esta Estrategia Nacional, que la consolida como una política pública de Estado.

El desarrollo integral de niñas y niños en su primera infancia tiene que ser siempre una prioridad para el Estado salvadoreño, ya que las habilidades que se desarrollan a lo largo de la vida se basan en las capacidades adquiridas durante esta etapa de la vida.

Para el cumplimiento de esta política se busca fortalecer a las Instituciones del Estado que brindan servicios a la niñez con una atención más territorial, articulada, integral y de calidad.

La niñez es una de las poblaciones claves para el progreso y el futuro del país, por esa razón la estrategia establece los servicios y atenciones universales y de calidad.

Nuestra filosofía de trabajo prioriza el rescate de los derechos de los sectores más vulnerables y olvidados históricamente.

Con esta visión trabajamos para brindarle a nuestra niñez las oportunidades y espacios que les permitan satisfacer sus necesidades y demandas.

En ese empeño, El Salvador se convirtió en julio pasado en uno de los primeros países en unirse a la Alianza Global para poner fin a la violencia contra la Niñez y la Adolescencia.

Nuestra activa participación en ese esfuerzo internacional reafirma la voluntad de nuestro gobierno de adoptar medidas para prevenir y eliminar todas las formas de violencia contra las niñas, niños y adolescentes.

Señoras y señores,

En materia educativa, desde el 2009 aproximadamente 30 mil niñas y niños de 0 a 3 años han sido beneficiados con el Modelo de Atención Integral a la Primera Infancia que estamos implementando con el Ministerio de Educación, que involucra a la familia y la comunidad en el proceso educativo.

Ampliamos los programas de Alimentación y Paquetes Escolares y el acceso a las nuevas tecnologías de la informática y las comunicaciones, acciones dirigidas a garantizar la permanencia en las aulas y la calidad de las clases.

Con la entrega gratuita de los útiles escolares, uniformes, zapatos y la alimentación ningún niño o niña salvadoreña abandona la escuela por razones económicas.

Con ello hemos reducido sustancialmente uno de los males más tristes que aquejaron a la educación pública en el pasado, la deserción escolar.

Con el programa Una Niña, un niño, una computadora, el acceso a Internet en los centros escolares, cientos de miles de estudiantes de la educación pública, principalmente de las zonas rurales, cuentan con acceso equitativo a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Desde junio de 2014 hasta el 10 de agosto de este año hemos entregado 60 mil 634 computadoras, que benefician 797 mil 749 estudiantes en dos mil 473 centros educativos.

Es innegable que hemos mejorado la salud de los niños y las niñas. La desnutrición crónica en escolares de primer grado, la mortalidad infantil y materna disminuyó.

Como parte de los esfuerzos del gobierno por preservar la salud de este sector poblacional se construyó y está en funcionamiento un hospital pediátrico en Santa Ana, y se triplicó la inversión para ampliar la cobertura de vacunación en todo el país, entre muchas iniciativas.

Estas son medidas que garantizan el desarrollo integral de nuestra niñez, por lo cual invito a la población a reconocerlas y defenderlas como propias, ya que son en beneficio para el tesoro más preciado de cada familia.

Hay que defender estos logros de la educación pública salvadoreña con firmeza para no volver a la dramática situación de abandono que la caracterizó hasta el 2009.

Otro asunto priorizado por nuestro gobierno es velar por los derechos de nuestros compatriotas migrantes, que por distintas razones buscan radicarse en otro país, en especial a la niñez y la adolescencia.

Por ello hemos desarrollado un intenso trabajo en defensa de los derechos de los niños y niñas afectados por la implementación en Estados Unidos del Plan Cero Tolerancia, que ha implicado la trágica separación de madres y padres de sus hijos.

Debemos ampliar y fortalecer la coordinación interinstitucional y asumir que nuestra gestión ya no se circunscribe al territorio nacional, pues allá donde se encuentre un niño, una niña o adolescente que por haber migrado irregularmente se ha visto vulnerado en sus derechos y dignidad, tenemos la obligación de estar presentes y brindarle protección, así como velar por el respeto a sus derechos y dignidad.

Esta labor no puede estar solo en manos de la cancillería a través de nuestros consulados, requiere de la participación activa de las instituciones protectoras de los derechos de la niñez y adolescencia. Ya hemos dado pasos en esta dirección, pero debemos seguir avanzando.

Amigas y amigos:

El desarrollo pleno de la niñez es esencial para el futuro de cualquier sociedad, ellos son la garantía del progreso de nuestro país, por lo que la Estrategia Nacional para el Desarrollo Integral de la Primera Infancia, que hoy presentamos, identifica y define los desafíos y objetivos, y plantea acciones concretas a ejecutar en los próximos 10 años.

Agradezco a todas personas que hicieron posible la creación de este importante instrumento, que contribuirá a consolidar los logros y perfeccionar la atención integral a los principales protagonistas del futuro de nuestro país.

Mi Gobierno continuará trabajando incansablemente por garantizar el bienestar y el cumplimiento de los derechos de la niñez, para que nunca más sea excluida de las políticas públicas.

El Estado salvadoreño tiene también el compromiso con la Organización de las Naciones Unidas de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible que buscan liberar a la humanidad de la pobreza, el hambre y dar oportunidades de bienestar y progreso a todas las personas, además de proteger el planeta.

Esta Estrategia Nacional para el Desarrollo Integral de la Primera Infancia es un paso fundamental para el cumplimiento por nuestro país de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.

Enfrentaremos los desafíos que obstaculicen el desarrollo pleno de nuestra niñez, potenciando el rol protagónico de las familias, ampliando el acceso y cobertura de los servicios y atenciones para la primera infancia, generando ambientes sanos y seguros, y protegiendo y restituyendo los derechos vulnerados.

Hago un llamado a unirnos como sociedad en el noble esfuerzo de darle a la niñez salvadoreña una primera infancia plena, digna y con auténticas oportunidades para su desarrollo.

Las niñas y los niños no solo son el futuro de El Salvador, son este nuevo presente que construimos entre todos, la alegría de las familias. ¡Defenderlos es nuestra responsabilidad!

Trabajemos para garantizarles una vida plena, porque en ello también está la felicidad de toda la sociedad.

Muchas gracias.

Entrega de Estrategia Nacional para el Desarrollo de la Primera Infancia 01