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  • Nos llena de mucha satisfacción reunirnos con las comunidades, organizaciones, líderes y lideresas indígenas, para hacer el lanzamiento público de la Política Nacional de Salud de los Pueblos Indígenas.

 

Celebramos este histórico avance optimistas, ya que es un paso más en este camino que juntos construimos para garantizar los derechos y avanzar en la justicia social a los pueblos indígenas de El Salvador.

 

Es nuestra obligación dar su merecido reconocimiento a la larga y permanente lucha de nuestros pueblos indígenas.

 

Ustedes con mucha valentía y sacrificio han levantado siempre las banderas de la dignidad y la identidad, cimiento de nuestra nación y fuente de honor ancestral.

 

Es por ello que una de nuestras primeras acciones como gobiernos del FMLN fue que se reconociera oficialmente a nuestro país como una nación multicultural y pluriétnica.

 

Antes del 2009 la mayoría de los informes oficiales negaban la existencia de nuestros pueblos indígenas.

 

Fue solo con su lucha y la voluntad de nuestros gobiernos que en el 2010 logramos cambiar esa situación.

 

Un logro histórico que comenzó a erradicar la indiferencia y la exclusión a la que fue sometida la población indígena por los gobiernos de la derecha, que hicieron del racismo y el clasismo una política de Estado.

 

Otro paso importante que dimos en el 2014 con la reforma del artículo 63 de la Constitución, con lo cual nos comprometidos a reconocer a los pueblos originarios y a implementar políticas para desarrollar su identidad étnica y cultural, sus valores y espiritualidad.

 

El reconocimiento de los pueblos indígenas conlleva la responsabilidad del Estado de garantizar la inclusión y participación de la población indígena en el proceso democrático que vive el país.

 

Con esa convicción incluimos en los planes de gobierno el sentir y las demandas de los pueblos indígenas, con lo cual hicimos nuestras sus luchas históricas de reivindicación contra las condiciones excluyentes a las que fueron sometidos por siglos.

 

La identidad nacional, el respeto a los valores autóctonos y a la cultura ancestral deben estar estrechamente vinculados al desarrollo del país, pero no cualquier tipo de desarrollo, hablamos de bienestar y calidad de vida para toda la población sin exclusiones, en armonía con el ambiente, esa es la garantía para la vida de nuestros pueblos.

 

Es así que nuestra forma de gobernar y trabajar ha estado apegada a las necesidades y aspiraciones de la población, retomando el pensamiento multicultural con el fin de reivindicar la cosmovisión, los principios éticos y el conocimiento indígena.

 

Es gracias a todos estos esfuerzos que logramos elaborar la Política Nacional de Salud de los Pueblos Indígenas, a partir de una amplia consulta con diversas instituciones gubernamentales y representantes de los pueblos indígenas.

 

Esta estrategia hace un enfoque de salud intercultural, que fusiona y reconoce el saber ancestral, curativo y preventivo de los pueblos originarios con el sistema de salud pública.

 

Esta interrelación permitirá a este importante sector de la población beneficiarse con una atención eficaz y especializada, desarrollada sobre la base de su cultura con el fin de empoderarla y darle sostenibilidad dentro de los servicios de salud comunitarios.

 

También fortalece en los pueblos indígenas el acceso a los derechos de la niñez, la salud de la madre, la salud reproductiva en todo el ciclo de vida y la equidad de género.

 

La Política de Salud de los Pueblos Indígenas pretende eliminar las inequidades en los servicios de salud, que por años han padecido, convencidos de que elevamos su calidad de vida, respetando sus derechos fundamentales.

 

Además, es un paso más en el perfeccionamiento del Sistema Nacional de Salud, como parte de la reforma de salud, y en la que hemos invertido importantes recursos para fortalecer la cobertura y el acceso universal gratuito a sus servicios.

 

Infinitas gracias a todos los hombres y mujeres que se esfuerzan cada día por elevar la cobertura, calidad, inclusión y calidez de la salud pública, y que defienden los grandes logros alcanzados en beneficio del pueblo salvadoreño.

 

 

Amigas y amigos

 

La Política de Salud de los Pueblos Indígenas, que presentamos este día, significa que más comunidades tendrán acceso a servicios integrales, de calidad y gratuitos, con lo cual protegemos la economía familiar y reafirmamos el derecho a la salud para todos y todas.

 

Estamos conscientes de que aún tenemos muchos desafíos por vencer, sin embargo, es innegable que ahora El Salvador posee una institucionalidad en su Sistema Nacional de Salud Pública que funciona con mayor eficiencia y prioriza las necesidades de la población.

 

Ahora la salud pública es gratuita, no se cobran cuotas voluntarias en los hospitales, se mantienen adecuados niveles de abastecimiento de medicinas y la cobertura se extiende con los ECOS Familiares y Clínicas Comunitarias hasta las regiones más alejadas de nuestro país.

 

Con esa visión también pusimos en funcionamiento las farmacias especializadas, centros oftalmológicos y los nuevos hospitales modernos y totalmente equipados.

 

Los invito a renovar nuestro compromiso con el pueblo, a continuar luchando juntos para defender los logros, para que ninguno de los avances sociales conquistados y ampliados durante mi gobierno retrocedan.

 

Con esa mística y energía seguiremos trabajando para garantizar los derechos de los pueblos indígenas, abriendo nuevos espacios y oportunidades para avanzar con libertad y orgullo en su identidad, costumbres, valores, tradiciones y conocimientos, los cuales son invaluables para el progreso del país sobre bases de solidaridad y dignidad.

 

Sigamos haciendo realidad nuestros sueños colectivos de construir un El Salvador incluyente, en progreso y en paz.

 

Sigamos derrotando a aquellos sectores que por siglos explotaron y dividieron a nuestros pueblos.

 

No permitamos que vuelva a surgir en nuestro país el poder colonialista, expropiador, privatizador de recursos tan sagrados como el agua, y que por décadas con sistemas dictatoriales y políticas neoliberales golpearon a los pueblos indígenas.

 

Los felicito nuevamente por esta nueva conquista alcanzada: La Política Nacional de Salud de los Pueblos Indígenas, que marca un hito sin precedentes para sus comunidades, fortalece sus derechos, reafirma su cultura y mejora su calidad de vida.

 

Muchas gracias.