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Con profunda alegría, nos reunimos en este acto muy especial para celebrar una serie de bien merecidos reconocimientos en una de las instituciones más importantes del país: nuestra Fuerza Armada.

 

Está presente entre nosotros el espíritu de reconciliación y unidad del vigésimo quinto aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz, un hecho fundamental de nuestra historia como país. La Fuerza Armada, precisamente, ha desempeñado un papel importante en estos veinticinco años asegurando la paz alcanzada luego de más de una década de Guerra Civil para que el día de hoy pueda ser entregada como el más preciado regalo a nuestros hijos e hijas. Porque conservar la paz es el acto más heroico que un soldado puede entregar a su patria.

 

Es la vocación de servicio de los miembros de la Fuerza Armada, la que los convierte en parte fundamental del nuevo El Salvador que estamos construyendo. Y como salvadoreños y salvadoreñas nos llena de orgullo saber que podemos contar con una Fuerza Armada que trabaja por la defensa nacional y que su accionar y su razón de ser está sustentada en la paz y el bienestar de su pueblo.

 

Este día, me complace ser parte de esta ceremonia en la cual reconocemos de manera especial la trayectoria profesional de oficiales de la Fuerza Armada de El Salvador, y en la cual también condecoramos a valientes soldados que han demostrado ser verdaderos ejemplos de rectitud y lealtad. Nos sentimos orgullosos de ustedes y les agradecemos la excelencia y el profesionalismo con el que sirven a nuestro país.

 

Expreso mis más sinceras felicitaciones a los ahora Generales de Brigada Guillermo Adolfo Herrador Peña y Elmer Alonso Martínez que en este acto hacen su Toma de Protesta Constitucional y el recibimiento del Bastón de Mando.Extiendo también estás felicitaciones al Oficial General de Brigada Willy Roberto Lara Ramírez por el recibimiento de la Estatuilla y por su merecido retiro.

 

Igualmente, felicito a los Oficiales Superiores y Suboficiales en su condecoración con la Estrella por Servicios Distinguidos que premian sus 30 años de servicio militar de manera ininterrumpida, haciendo gala de un récord intachable demostrando fiel observancia a las leyes y a los reglamentos militares.

 

Asimismo, y no menos importante, saludo a los 44 soldados del Séptimo Contingente Salvadoreño en Haití que hoy reciben una distinguida condecoración: la medalla Misión Oficial en Haití. Estos valientes soldados han sido parte de la misión de estabilización que lleva a cabo la Organización de las Naciones Unidas en dicho país.

Con los contingentes de soldados salvadoreños, reafirmamos nuestro compromiso y respaldo a la Organización de las Naciones Unidas en tareas concernientes al mantenimiento de la paz en el ámbito internacional. Este es un histórico respaldo que nuestro país lleva a cabo desde su integración a las Naciones Unidas en 1945, siendo el primer contingente de ayuda internacional en misiones de paz en 1956 tras la guerra de Corea.

 

A todas y todos los galardonados en esta ceremonia, les expreso mi reconocimiento y admiración, reitero mis felicitaciones y les insto a que continúen poniendo en alto a nuestro país. Estoy seguro de que se mantendrán como hasta hoy, como leales servidores del Estado salvadoreño, y que pondrán dedicación y empeño en todo el trabajo que la patria les demande. Los reconocimientos que alcanzan este día, nos recuerdan que el excelente desempeño, la buena conducta y el cumplimiento del deber, es premiado con el bienestar del pueblo salvadoreño, a quien consagramos nuestras vidas en servicio.

 

Amigas y amigos que nos acompañan:

 

Una de las tres grandes prioridades de nuestro Plan Quinquenal de Desarrollo 2014-2019 es hacer de El Salvador un país más seguro. Construir juntos convivencia y tranquilidad para las comunidades afectadas por el flagelo del crimen y la delincuencia.

 

Basados en la participación, el diálogo y en la búsqueda de acuerdos, hemos construido estrategias y planes de acción con carácter integral como nunca antes en nuestro país.

El primer triunfo fue lograr reunir a todas las voces de El Salvador para trabajar bajo un mismo fin: erradicar la violencia y la delincuencia.

 

Por supuesto, la Fuerza Armada ha sido de vital importancia para llevar adelante todo este gran esfuerzo nacional por dar a nuestras familias la tranquilidad y seguridad que se merecen. Nuestro reconocimiento a la Fuerza Armada por su aporte en tareas de seguridad, acompañando a la Policía Nacional Civil. Hemos demostrado que cuando unimos nuestras fuerzas somos capaces de superar los obstáculos más grandes.

 

En el pasado Festival del Buen Vivir y en el programa Gobernando con la Gente, me referí a los logros que estamos obteniendo en materia de seguridad, especialmente a la reducción de los homicidios en lo que va de este año en comparación con el 2016.

 

La Fuerza Armada ha estado presente desde diversos frentes. Es significativo el respaldo en el combate al narcotráfico que ha permitido la incautación de droga y dinero. Este trabajo ha contribuido a las capturas de criminales.

 

Es meritorio decir que la Fuerza Armada ha demostrado estar siempre a disposición del pueblo salvadoreño, sobre todo en los momentos que más se necesita. Agradecemos el auxilio brindado en casos de desastres nacionales y su apoyo en obras de beneficio público. Éstas y otras acciones constituyen un importante aporte de la Fuerza Armada a nuestro país.

 

Por todo esto, quiero expresar en nombre del pueblo salvadoreño nuestro más sincero agradecimiento y reconocimiento a la Fuerza Armada, por su trabajo realizado con profesionalismo, compromiso y lealtad a la patria. Especialmente agradezco el apoyo ofrecido en todo tiempo por el ministro de la Defensa Nacional, General Munguía Payés, y por los miembros del alto mando.

 

 

Cada miembro de esta destacada institución engrandece a nuestra patria con su trabajo. Muchos, incluso, han ofrendado su vida en la misión de construir un país libre de violencia y delincuencia. Este día también rendimos homenaje a los 22 efectivos militares caídos en el cumplimiento de su deber. Su trabajo es semilla de esperanza para nuestra tierra que anhela convivencia y tranquilidad. A los familiares de estos héroes nacionales les reafirmamos que no los abandonaremos. Además continuaremos poniendo todo nuestro empeño para que los que perpetraron estos crímenes comparezcan ante la ley.

 

Hablamos con total seguridad cuando afirmamos de que El Salvador vuelve a respirar tranquilidad. Las comunidades que antes fueron asediadas por criminales, hoy han abrazado la esperanza de un país más seguro. Mi gobierno reafirma su disposición de continuar invirtiendo en programas de prevención de violencia.

 

Creemos que la clave para superar esta problemática social se encuentra en el abordaje integral del mismo, tal como está planteado en el Plan El Salvador Seguro.

 

Vamos a continuar trabajando en temas como prevención y reinserción. Igualmente continuaremos atendiendo el tema de protección de las víctimas de la violencia. A la vez que continuaremos generando oportunidades de desarrollo para la población menos favorecida.

 

Estimados miembros de la Fuerza Armada

 

Reitero mi alegría al reunirme esta mañana junto a tan distinguidos hijos de la patria. Tenemos la seguridad de que vamos por buen camino.

 

Como presidente de la República reafirmo el compromiso de mi gobierno de asegurar el pago de las pensiones del Instituto de Previsión Social de la Fuerza Armada. Tengan la confianza de que haremos todo lo necesario para asegurarles a ustedes sus beneficios.

 

Les invito a mantener en alto el prestigio y la confianza ganada por esta institución. La Fuerza Armada continuará demostrando su inquebrantable lealtad al Estado y su genio y capacidad de modernización y adecuación a los tiempos que nos ha tocado vivir como salvadoreños y salvadoreñas. Continuemos honrando la gran tarea que la Constitución nos encomienda.

 

El Salvador vive ahora nuevos tiempos, con nuevos retos que es necesario enfrentar unidos como hermanos y hermanas. Así como en 1992 nos unimos y tuvimos la voluntad para iniciar un nuevo periodo en democracia y respeto a los derechos humanos, así mismo, ahora con la ayuda de Naciones Unidas, El Salvador emprende la construcción de una nueva generación de acuerdos que nos llevarán a superar los temas pendientes de nuestra nación.

 

Vamos a continuar trabajando unidos. El Salvador demanda en este momento un mayor compromiso de todos para superar las metas de un país que crece. Mis felicitaciones a todos los miembros de esta institución que hoy reciben el reconocimiento del pueblo salvadoreño. Muchas gracias a todos.

 

Muchas gracias y felicitaciones a todas y todos los galardonados.

 

San Salvador, 1 de febrero de 2017