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  • Querido pueblo salvadoreño:
  • Con mucha satisfacción conmemoramos hoy uno de los hechos más trascendentales de nuestra historia: la firma de los Acuerdos de Paz.

Hace 26 años, mediante el diálogo y la negociación, arribamos a los consensos que nos permitieron iniciar el proceso de construcción democrática y el desarrollo de una nueva institucionalidad.

Ese mismo espíritu que nos impulsó hace más de un cuarto de siglo, es el que guía nuestra gestión de gobierno, al poner al diálogo con soluciones, como centro y motor de nuestras políticas y acciones.

Trabajamos con la participación de todos los sectores sociales, en especial los antes excluidos, entre ellos las mujeres y los jóvenes, quienes hoy están dignamente representados impulsando las transformaciones sociales con su energía y entusiasmo.

El lema de este nuevo aniversario es “Reafirmo La Paz”, una invitación a todos los sectores y generaciones de salvadoreños y salvadoreñas, dentro y fuera de las fronteras patrias, a mantener el compromiso con el proceso democrático, la justicia y el bienestar del país.

El camino recorrido en estos 26 años de logros y desafíos no ha sido fácil, pero siempre hemos salido adelante guiados por el azul y blanco de nuestra patria, y por eso hoy debemos retomar y atesorar las lecciones aprendidas.

Estas valiosas experiencias deben aplicarse en los retos que aún tenemos para la erradicación de la pobreza, la desigualdad y la generación de más oportunidades.

 

Queridos y queridas compatriotas:

 

El proceso democrático que ha vivido nuestro país desde la firma de los Acuerdos de Paz en 1992 nos ha permitido importantes avances en ámbitos como educación, cultura, salud, seguridad, pensiones, transparencia, revitalización de la caficultura y protección del medio ambiente.

Hoy contamos con un Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia, cuyo trabajo, a través del Plan El Salvador Seguro, ha contribuido a elevar la tranquilidad en las comunidades, y reducido en un 27 por ciento los homicidios y en 37 por ciento las extorsiones.

Además, hemos asestado fuertes golpes a las estructuras criminales, a sus fuentes de financiamiento y al narcotráfico.

El Consejo de Seguridad Ciudadana ha ayudado a potenciar el esfuerzo territorial y comunitario enfocado en la prevención de la violencia y la creación de oportunidades, como parte de un tratamiento integral de este fenómeno.

Otras importantes contribuciones al progreso del país han hecho otras instancias de diálogo, como los Consejos Nacionales de Educación y de Sustentabilidad.

En otro logro de la política de diálogo con resultados, en abril del año pasado firmamos el Pacto del Café representantes del sector, los partidos políticos y el Gobierno, para reactivar la producción, facilitar la reestructuración de la deuda de los productores, el fomento de la investigación y la transferencia de tecnología.

Revitalizar la caficultura es generar empleo y proteger los bosques del país.

El año pasado logramos de manera conjunta un histórico acuerdo con la Reforma del Sistema de Pensiones, la cual garantiza el ahorro y mejora la rentabilidad para las y los beneficiarios.

Reitero mi agradecimiento a los diputados y diputadas de la Asamblea Legislativa que garantizaron la seguridad social de la población pensionada.

El Presupuesto General de la Nación 2018 y su financiamiento fueron aprobados recientemente por la Asamblea Legislativa, demostrando una vez más que podemos lograr entendimientos cuando ponemos como prioridad el desarrollo de El Salvador y el bienestar de la población.

Entre otros importantes avances, fortalecimos la Cultura de Paz gracias al diálogo multisectorial impulsado por el Ministerio de Educación, que identificó puntos importantes para reformular asignaturas con contenidos y líneas estratégicas sobre buenas prácticas y la cultura de paz.

 

Hermanas y hermanos:

En el desarrollo de la institucionalidad democrática de El Salvador, los países amigos han jugado un papel histórico y relevante.

Ellos trabajaron junto a nosotros para la firma de los Acuerdos de Paz y en todos los retos posteriores para la consolidación de las instituciones, que se crearon para el fortalecimiento de nuestra democracia.

Nuestro agradecimiento a todos ellos, y en especial a la Organización de las Naciones Unidas, liderada por el secretario general, Antonio Guterres, que a través de sus agencias y oficinas apoya a El Salvador en el fortalecimiento de nuestra institucionalidad y democracia.

Actualmente, Naciones Unidas es un socio estratégico en nuestros esfuerzos para alcanzar los objetivos de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030, con la cual estamos profundamente comprometidos.

Esa relación también es clave para el avance del proceso de construcción de una nueva generación de Acuerdos de Nación, cuyo inicio anunciamos hace exactamente un año.

 

Este proceso, en su segunda etapa, avanza y como fruto de un intenso trabajo, el Grupo de Apoyo integrado por personalidades salvadoreñas formulará propuestas de acuerdos indispensables para el avance del país.

 

Amigas y Amigos:

Este 26 aniversario de los Acuerdos de Paz es propicio para impulsar nuevos procesos de diálogo que contribuyan a dar respuesta a los retos que enfrentamos como país, basados en el firme compromiso político y social de todos los sectores y generaciones de salvadoreños y salvadoreñas.

Uno de esos retos es brindar mayor apoyo a nuestros hermanos y hermanas en el exterior, quienes son parte entrañable de nuestra nación y brindan decisivos aportes en el ámbito económico, social y cultural de los países donde viven.

Un grupo específico de nuestros compatriotas en el exterior son los beneficiarios del TPS, personas muy trabajadoras y con mucha experiencia en las áreas donde se desempeñan y que aportan tanto a los Estados Unidos como a El Salvador.

 

Así lo reconoce el Papa Francisco: Los migrantes y refugiados “no llegan con las manos vacías: traen consigo la riqueza de su valentía, su capacidad, sus energías y sus aspiraciones, y por supuesto los tesoros de su propia cultura, enriqueciendo así la vida de las naciones que los acogen”.

 

Como sabemos, el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos anunció recientemente una última prórroga de año y medio de dicho beneficio.

La busqueda de alternativas para este grupo de compatriotas requiere un esfuerzo de unidad nacional, tanto para lograr una legislación que les  brinde la posibilidad de la residendia en aquel pais, como para recibir a quienes decidan regresar.

Por esta razón hacemos nuevamente un llamado para que independientemente de nuestras convicciones politicas nos unamos para trabajar en esas soluciones.

El Salvador tiene una sólida relación de amistad y cooperación con Estados Unidos, reflejada en múltiples áreas, entre ellas el Plan de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte de Centroamérica.

Gracias a este plan implementamos acciones que generan oportunidades para la población en sus comunidades de origen, que, sumadas a nuestros programas de gobierno, nos permitieron concluir el 2017 con una sensible disminución en la migración irregular.

Juventud salvadoreña:

Este día envío un mensaje especial a todos y todas ustedes, para motivarles a conocer sobre este proceso de paz con el que nos comprometimos hace 26 años y, sobre todo, a involucrarse plenamente en la construcción de la paz, la justicia y la democracia en nuestro país.

Conocer nuestra historia es la garantía de no repetir hechos que vulneraron los derechos humanos de la población.

Con esa finalidad, en septiembre del año pasado presentamos, por decreto ejecutivo, la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Adultas Desaparecidas en el contexto del Conflicto Armado Interno.

Esta es una forma de resarcir la deuda que tenemos con muchas víctimas, pues a 26 años de firmados los Acuerdos de Paz, aún hay familias y comunidades que desconocen el paradero de sus seres queridos.

Ya contamos con la propuesta de los posibles Comisionados que serán parte de este esfuerzo, a quienes en pocos días estaré nombrando formalmente.

Recientemente tuve la oportunidad de estar en El Mozote, uno de los lugares de nuestro país tristemente reconocidos por la cruenta masacre allí cometida.

En esa ocasión di un informe a la comunidad y al país sobre los avances que hacemos como Gobierno para la reparación moral y material de las víctimas y sus familias.

Reitero mi respaldo a la propuesta de “Ley de Reparación Integral a Víctimas del Conflicto Armado Interno“, entregada a la Asamblea Legislativa en agosto de 2017 por organizaciones sociales.

Un mes más tarde solicité a las señoras y señores diputados establecer el consenso sobre ella en un contexto de reconciliación nacional.

También, en el Presupuesto 2018 incluimos fondos que dan cobertura a las pensiones, programas y prestaciones sociales destinadas a los veteranos y lisiados de guerra.

 

Querido pueblo salvadoreño:

La paz es una responsabilidad permanente, la construimos día a día con el esfuerzo de todas y todos, como el mejor camino para el bienestar y felicidad de todos los salvadoreños y salvadoreñas.

Los avances logrados gracias al diálogo en estos últimos años son una ejemplar confirmación de que sigue vivo el espíritu de los Acuerdos de Paz.

A 26 años de aquel acontecimiento que cambió los destinos de nuestro país, sumemos más voluntades, y cuidemos cada día con nuestras acciones este irreversible camino de paz y esperanza que emprendimos valientemente como hijos e hijas de una misma patria el 16 de enero de 1992.

Esta es una noble meta a la que todos podemos aportar, sin renunciar a ninguna posición política o aspiración propia, cuando ponemos los sagrados intereses de nuestro pueblo por encima de todo.

La presencia en este acto de miles de jóvenes junto a los que firmamos los Acuerdos de Paz hace 26 años, significa la ratificación de un pacto ínter generacional que es garantía de un mejor futuro para El Salvador.

Gracias jóvenes por acompañarnos, gracias por aportar tanto a nuestro país.

Trabajemos por los acuerdos que aún hacen falta para llevar a nuestro país a un mejor presente y futuro.

Avancemos con firmeza en este proceso de construcción democrática, unidad nacional, y mayor bienestar para los salvadoreños y salvadoreñas.

Digamos con orgullo: ¡Yo Reafirmo la Paz!

Muchas gracias.

 

XXVI Aniversario de Acuerdos de Paz.