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Amigas y amigos:

 

Este día recibimos el Plan Nacional de Agua y Saneamiento de El Salvador, con la satisfacción de cumplir con un deber consagrado en la Constitución de la República: velar por la salud, la vida y el medio ambiente.

 

El Plan Nacional de Agua y Saneamiento, constituye un paso firme en el ordenamiento de la institucionalidad del sector hídrico.

 

Este histórico documento es una de las mejores noticias para cientos de miles de familias salvadoreñas, y es también una garantía más para el desarrollo económico y social de nuestro país.

 

Estamos dando respuesta a una de las demandas más sentidas de la población, y también sumando a los esfuerzos mundiales para proteger este vital recurso del planeta.

 

Garantizar la disponibilidad de agua, su gestión sostenible y el saneamiento para beneficio de toda la población constituye uno de los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, y una de las prioridades de nuestro Plan Quinquenal de Desarrollo 2014 – 2019.

 

Con el Plan Nacional de Agua estamos saldando una deuda histórica heredada, que aún excluye del disfrute de ese vital recurso a un millón de salvadoreños.

 

La implementación del Plan beneficiará a la población con el abastecimiento, saneamiento básico y tratamiento de aguas residuales.

 

Es una muestra de nuestro compromiso por impulsar el desarrollo de toda la población y garantizar servicios públicos con calidad.

 

Proporcionar de manera satisfactoria los servicios de agua potable y saneamiento, es una de las grandes prioridades de nuestros gobiernos de cambio, caracterizados por trabajar bajo un esquema de distribución justa y equitativa.

 

Tener acceso a agua potable y saneamiento es un derecho humano fundamental; y constituye un servicio básico, primordial para el desarrollo de una vida digna y el progreso de las naciones.

 

Señoras y señores,

 

El Plan Nacional de Agua y Saneamiento, es una de las más grandes y ambiciosas estrategias en El Salvador, para la optimización del manejo del preciado recurso hídrico.

 

Está proyectado para ejecutarse en 20 años, con una inversión estimada en más de 13 mil 900 millones de dólares.

 

Con esta política ponemos en marcha una profunda transformación institucional que tendrá un impacto positivo en los sistemas comunitarios, rurales, metropolitano, y urbano de distribución de agua, mejorando la calidad, y asegurando una cobertura óptima de alcantarillado y saneamiento básico.

 

Además, contribuye a la protección de las fuentes de abastecimiento de agua para garantizar el disfrute de este recurso a las presentes y futuras generaciones, a través de una adecuada gestión de este servicio.

 

El Plan Nacional de Agua Potable y Saneamiento pone ante nosotros, como gobierno, el reto de trabajar con diligencia y en unidad con diversos sectores del país.

 

Este plan nos da la oportunidad de enfrentar con mayor eficacia los desafíos que imponen el cambio climático, el crecimiento poblacional, los niveles de contaminación, los largos períodos de sequía, entre otros factores.

 

Establece, asimismo, las acciones y plazos a seguir para alcanzar una cobertura óptima de los servicios de agua potable y elevar el nivel de protección del recurso hídrico.

 

Nuestro gobierno adoptará todas las medidas necesarias para garantizar la exitosa ejecución de este Plan.

 

Con ese propósito, trabajamos en el desarrollo de una institucionalidad propia para este sector, y el establecimiento de un marco jurídico adecuado.

 

La protección del agua requiere también la imposición de sanciones a quienes violen las leyes y atenten contra los recursos naturales del país.

 

Es urgente no seguir postergando la aprobación de la Ley General de Aguas.

 

Esta norma jurídica permitirá al país avances en materia de protección del recurso hídrico y garantizará el derecho al agua a todos los salvadoreños y salvadoreñas.

 

Debemos unirnos como nación para asegurar al pueblo salvadoreño salud, vida y un medio ambiente óptimos, como establece nuestra Constitución.

 

Hago un llamado a nuestros diputados de la Asamblea Legislativa a poner como prioridad los intereses de pueblo, a imprimir celeridad al proceso de aprobación del proyecto de Ley general de aguas, que proporcionará al Estado la capacidad de proteger y distribuir, de manera eficaz y sostenible, los servicios de agua potable y saneamiento.

 

El Plan de Agua y Saneamiento establece la conformación de un Consejo Nacional, adscrito a la Secretaría Técnica de Planificación, y será fundamental en la implementación de la Política Nacional de Agua Potable y Saneamiento en el país.

 

 

Este Consejo Nacional de Agua Potable y Saneamiento constituirá la instancia operativa que representará al gobierno de El Salvador en este sector, y tendrá la misión de articular los aspectos técnicos, políticos y operativos relacionados con este tema, tanto a nivel nacional como internacional.

 

Trabajaremos con todo empeño para que este Consejo sea pronto una realidad, tomando como ejemplo las experiencias positivas de los demás Consejos Nacionales.

 

El Plan contempla acciones de apoyo a todos los operadores del sistemas de abastecimiento de agua potable y saneamiento del país, sean estos municipales, comunitarios o privados para que puedan prestar servicios de calidad y a un precio accesible a la economía familiar en el horizonte de los próximos 20 años y en un enfoque de gradualidad y de arreglos institucionales para sus diferentes fases de implementación.

 

Finalmente, el Plan parte de la premisa fundamental de asegurar que las instituciones vinculadas al sub sector de agua potable y saneamiento, compartan una sola visión estratégica que permitan el avance sostenido hacia una cobertura universal y la calidad de los servicios de agua potable y saneamiento en el horizonte previsto de 20 años.

 

Amigas y amigos:

 

Poner al centro los intereses del país es el mejor camino para continuar mejorando la calidad de vida de las familias y comunidades.

 

En ese sentido, agradezco, en nombre del pueblo y el gobierno, la aprobación ayer por la Asamblea Legislativa del Préstamo suscrito con el Banco Centroamericano de Integración Económica, que estaba pendiente en el financiamiento del proyecto de Rehabilitación de la Planta Potabilizadora de Las Pavas.

 

Son alrededor de 17 millones de dólares que se suman al crédito concedido por el gobierno de Francia, que en conjunto nos permitirán esta gran obra para garantizar el abastecimiento de 1,5 millones de habitantes del Área Metropolitana de San Salvador.

 

Reitero mi agradecimiento a la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados, ANDA, y a todo el equipo que ha trabajado en la formulación de este Plan Nacional de Agua y Saneamiento.

 

Recibo este documento con mucho entusiasmo y compromiso.

 

Nuestro país necesita herramientas de gestión, como la que hoy presentamos, para promover el desarrollo social.

 

A todos los sectores de la vida nacional los invito a trabajar unidos por el bienestar de la población salvadoreña.

 

Este Plan debe unir fuerzas en un tema tan fundamental para el futuro de nuestro país como es el acceso pleno a los servicios y la sustentabilidad de los recursos.

 

Felicito a todas las personas, iglesias, universidades, asociaciones comunitarias, y organizaciones que por largos años han trabajado en la defensa y protección del agua.

 

Cuenten con nuestro apoyo y voluntad para seguir ampliando la participación de la ciudadanía en este tema crucial para la vida y el bienestar de nuestra nación.

 

Reafirmo el compromiso de mi gobierno de continuar trabajando por una vida digna para todos los salvadoreños.

 

Muchas gracias.

Jueves 25 de enero de 2018