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Estimadas amigas y amigos,
En nombre del pueblo y del Gobierno de El Salvador quiero expresarles nuestra complacencia por hacer posible este encuentro, acá en esta hermosa ciudad de San José, en ocasión de la Tercera Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC.

Esta cita es la oportunidad propicia para compartir nuestras visiones y anhelos, así como retos y desafíos, como naciones hermanas de una misma región en torno a la integración y al desarrollo de nuestros pueblos.
Le brindo un especial agradecimiento al gobierno de Costa Rica y a su presidente, mi estimado amigo, Luis Guillermo Solís, por su hospitalidad y calor fraterno que nos hacen sentir como en casa.

Permítanme hacer las reflexiones en el sentido de qué es para El Salvador la CELAC. La CELAC es un paradigma de unión en diversidad, de unión en pluralidad.

En El Salvador tenemos niveles alarmantes de delincuencia e inseguridad social, pero estamos construyendo como sociedad un plan único para enfrentar a los criminales y generar oportunidades para los jóvenes.

Creo que tres cumbres han dado resoluciones importantes, que hay que preguntarnos dónde tenemos que hacer el énfasis para que se conviertan verdaderamente en políticas y acciones que nos ayuden a llevar bienestar a los millones de latinoamericanos y caribeños.

Quiero saludar también y desear los mejores éxitos a nuestros hermanos de Ecuador, quienes asumen la presidencia Pro Témpore de nuestra comunidad.

Por tercera vez estamos reunidos para reflexionar, evaluar los logros alcanzados y los retos aún pendientes.

Sabemos muy bien que los resultados esenciales de este encuentro deben ir orientados a producir acciones concretas, así como también a fortalecer voluntades que permitan la edificación de una agenda regional fuerte, inclusiva y con profundo sentido humano.

Con ello me refiero a una agenda que sea capaz de responder a las necesidades y realidades de nuestros países y su gente; que sea capaz de reducir las brechas de desigualdad entre nosotros mismos y potenciar, al mismo tiempo, nuestras capacidades tanto como naciones soberanas y como bloque, ante los desafíos globales.

Si bien es cierto reconocemos que la construcción de esta agenda regional, tan amplia y diversa, constituye uno de los principales logros alcanzados en estos años, también admitimos que uno de los desafíos pendientes lo representa el consolidar el equilibrio en la diversidad de enfoques de los gobiernos, de tal manera que se facilite el seguimiento e implementación de los compromisos asumidos.

Es por ello que la consolidación de nuestra CELAC exige una visión estratégica capaz de fortalecer el proceso regional; pero que además proyecte nuestros avances y posicionamiento a nivel global, como una sola voz, de manera constante.

Para esto se requiere de una arquitectura institucional que trascienda nuestras diferencias, y propicie así el avance hacia la ejecución de los acuerdos alcanzados y su respectivo seguimiento.

Estimadas amigas y amigos,

La consolidación como comunidad y nuestra proyección como tal, en una agenda global, se encuentran fuertemente articuladas.

En ese sentido debemos avanzar y alcanzar un consenso que nos permita defender nuestras prioridades e incidir como bloque en la toma de decisiones a escala internacional y el relacionamiento con otros países y bloques extra regionales.

Particular mención merece el reciente acercamiento con China y el diálogo fluido y permanente con la Unión Europea.

El 2015 será un año emblemático para la historia de la humanidad en la lucha mundial contra la pobreza y el desarrollo equitativo sostenible.

Prueba de ello es que se realizarán tres cumbres muy importantes al respecto, que son la Tercera Conferencia Internacional de Financiación para el Desarrollo, en Adis Abeba, Etiopía, en julio; la conferencia de Naciones Unidas para la adopción de la Agenda de Desarrollo Post-2015 en Nueva York, en septiembre; y la vigésimo primera Conferencia de las Partes, COP21, de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en París, en diciembre.

Sabemos que el tema medular de los tres encuentros que he mencionado, son las propuestas concretas para la reforma de los sistemas financieros y de cooperación internacional, como parte fundamental en la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Estos tres procesos representan el momento idóneo para nuestra participación dinámica y unificada, donde debemos insistir en la importancia de promover en todo momento un diálogo franco.

Nuestra participación como bloque en las rondas de negociación es determinante a fin de que las prioridades como región -y como países- se vean reflejadas en un nuevo paradigma de desarrollo integral e inclusivo, que verdaderamente responda a las necesidades de nuestra gente en ámbitos cruciales para el desarrollo como educación, salud, seguridad alimentaria, empoderamiento de la mujer, derechos de la niñez y cambio climático.

Por ello es fundamental que se cumpla con los compromisos internacionales adquiridos en materia de financiamiento para el desarrollo y no permitir que los países de renta media sigan siendo excluidos de las asignaciones, tenemos que cerrar las brechas para el financiamiento para el desarrollo.

En cuanto a nuestra agenda regional, también es muy importante que trabajemos arduamente en la implementación del Plan de Acción 2015-2016, el cual constituye una guía de trabajo y de compromisos estratégicos para la región.

Estos compromisos incluyen el Plan para la Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del Hambre 2025 de la CELAC; así como Educación, Ciencia y Tecnología, como un medio fundamental para aumentar la productividad, mejorar el bienestar social y lograr un desarrollo más equitativo de nuestros países; todas estas herramientas centrales en la lucha contra la pobreza.

Como país consideramos que en el espacio de CELAC debemos hacer una apuesta muy fuerte por la movilidad académica que beneficie y fortalezca la formación de nuestros jóvenes pertenecientes a nuestra región.

También los compromisos abordan la temática de las migraciones, que tiene como objetivo la ejecución de los mandatos de la Tercera Reunión sobre Migraciones realizada en Octubre de 2014, en Azogues, Ecuador y que posee un especial énfasis en la migración irregular de niñas, niños y adolescentes acompañados, no acompañados y separados.

Asimismo, los compromisos estratégicos contemplan la Promoción de la Equidad, Igualdad y Empoderamiento de la Mujer, en seguimiento a la Primera Reunión del Grupo de Trabajo sobre Adelanto de las Mujeres, realizada en El Salvador, en agosto del año pasado, para la elaboración de políticas regionales en esta materia.

De la misma manera son prioritarios los temas de seguridad ciudadana y del combate al tráfico ilícito de armas.

El Salvador se congratula del hecho que la mayor parte de estos compromisos sean componentes fundamentales del Plan Quinquenal de Desarrollo que estamos implementando: “El Salvador Productivo, Educado y Seguro”.

Hermanas y hermanos latinoamericanos y caribeños,Como comunidad estamos marcando una tendencia que abona hacia un mundo multipolar, inclusivo y sustentable, y ante el cual asumimos el compromiso de trabajar por la paz, la justicia, el desarrollo, el entendimiento y la solidaridad entre las naciones.

En este marco, El Salvador se congratula por el acuerdo histórico alcanzado entre Cuba y Estados Unidos de América como signo de entendimiento progreso y desarrollo.

Al mismo tiempo, reiteramos la importancia que la región se mantenga constante en su llamado a que se ponga fin al bloqueo contra el Gobierno y el pueblo cubano, así como a la infundada inclusión de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo.

Por esa misma razón, también hemos respaldado el comunicado especial de la CELAC, donde manifiesta su preocupación por la adopción de una ley por parte del gobierno de los Estados Unidos de América, que aplica sanciones unilaterales en contra de funcionarios gubernamentales de la República Bolivariana de Venezuela, pues consideramos que estas medidas unilaterales son incongruentes con el derecho internacional.

Esperamos que las Naciones Unidas en su informe regional aseguren la implementación de políticas sociales en la región que de resultados en la disminución de los índices de pobreza, mostrando mejoras en rubros como salud, educación y esperanza de vida.

Sin embargo, aún están pendientes de superarse aspectos como la desigualdad, la falta de movilidad social y la inseguridad.

Ante este panorama, la mejor forma de enfrentarlos es construyendo juntos estrategias y consensos que fortalezcan nuestra integración y su incidencia como bloque en la agenda multilateral.

Muchas gracias.