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Queridos miembros de la Fuerza Armada:
La voluntad del pueblo salvadoreño, al elegirme Presidente de la República, me encomienda la tarea de ser Comandante General de la Fuerza Armada de El Salvador.


Hoy es un momento histórico que nos indica que los salvadoreños hemos dejado atrás el pasado de odio y desesperanza, y que podemos construir juntos un futuro más próspero y con dignidad.

Estamos actualizando los Acuerdos de Paz, haciendo realidad ese gran pacto que nos introdujo en una nueva etapa de la historia de nuestro país.

Quiero reconocer, en esta ocasión, el importante y estratégico papel de nuestra Fuerza Armada durante la historia de nuestro país y que ahora me permito felicitar por sus 190 años de existencia.

Como lo expresé en el discurso de Toma de Posesión “Reconozco a los soldados y oficiales del ejército que murieron en cumplimiento de su deber”. Y hoy debo añadir que no sólo aquellos que fallecieron durante la guerra, sino a los militares que han muerto después de los Acuerdos de Paz realizando tareas en beneficio del país o tareas de paz fuera de nuestra nación.

Gracias por la bienvenida y el honor de recibir el bastón de mando, que al mismo tiempo representa un desafío que nos  compromete a enfrentar con responsabilidad y firmeza la tarea Constitucional encomendada.

En esta tarea, y en lo que se refiere al combate a la inseguridad ciudadana, tendré el apoyo del Ministro de Defensa, el General David Munguía Payés, quién cuenta con mi respaldo para dirigir esta Institución.

Amigos y amigas de la Fuerza Armada:
Si el pasado, las circunstancias de la vida nos enfrentaron, ahora, en este presente esperanzador, tenemos la valiosa oportunidad de construir juntos nuestro futuro.

En estos tiempos de paz la Fuerza Armada está realizando un papel importante, según lo manda la Constitución de la República: “La Fuerza Armada es una institución permanente al servicio de la nación”.

No es cualquier clase de servicio, sino aquel dirigido a la búsqueda del bien común de los salvadoreños y salvadoreñas. Por eso, ahora ratifico como Presidente de la República y Comandante General de la Fuerza Armada, la tarea encomendada de la defensa de la soberanía del Estado y de la integridad del territorio y otras correspondientes a su esforzada labor mandatadas en nuestra Constitución.

Por esta razón, vemos a nuestros soldados y oficiales desarrollando su potencial logístico, construyendo caminos vecinales, realizando campañas médicas, trabajando por la protección del medio ambiente y en la gran tarea de apoyar a la Policía Nacional Civil en la seguridad ciudadana.

En esta tarea tenemos 6,300 militares, dando seguridad externa de los Centros Penales, protección en 345 centros escolares,  en 62 pasos fronterizos no habilitados, que muchas veces se utilizan por el contrabando de mercadería, de armas, y hasta de personas.

Esta es la Fuerza Armada que queremos y se ha venido fortaleciendo: Una Fuerza Armada defensora de la democracia, respetuosa del Estado de Derecho, respetuosa de los Derechos Humanos, garante de la libertad de los salvadoreños y salvadoreñas. En definitiva como lo manda la Constitución: Al servicio de la nación.

Querido pueblo salvadoreño  que nos ve y escucha por medio de comunicaciones. Queridos amigos y amigas de la Fuerza Armada:
Para que la Fuerza Armada cumpla con su misión debemos fortalecerla institucionalmente. Como el Comandante General trabajaremos junto al Ministro de Defensa para tener una institución eficaz y eficiente.

Haremos todos los esfuerzos para  seguir dignificando las condiciones de trabajo y fortaleciendo cada vez más el profesionalismo de sus miembros, y trabajaremos para dotar del equipamiento y el adiestramiento necesario para que sea efectiva en su misión.

En esta línea apoyaré el Sistema de Sanidad Militar y la Previsión Social de los miembros de la Fuerza Armada. Prestaré atención especial al Instituto de Previsión Social de la Fuerza Armada.

Es de reconocer que esta institución ha prestado un gran servicio en las misiones de paz. Ha mostrado profesionalismo, vocación democrática y espíritu al servicio de la paz. Por lo tanto debemos seguir apoyando a las Naciones Unidas en esas tareas de la paz mundial.

En el marco de la integración de la región se continuará fortaleciendo la Conferencia de Fuerzas Armadas Centroamericana (CFAC) como mecanismo de búsqueda de la solidaridad y el entendimiento para la cooperación mutua por la paz regional.

Amigas y amigos:
En varias ocasiones he reconocido el fiel cumplimiento de la Fuerza Armada a los Acuerdos de Paz. Lo reitero. Espero que este gobierno fortalezca este compromiso. Creo que Ustedes serán defensores de la democracia y siempre escucharán la voz del pueblo.

La madurez que hemos alcanzado, después de los Acuerdos de Paz, queda expresada con claridad en este acto, demostrando además, la madurez democrática que está viviendo nuestro país.

Como Comandante General de la Fuerza Armada me comprometo a trabajar juntos. Porque juntos crecemos todos.

Muchas gracias y que Dios nos bendiga a todos.

San Salvador, 5 de junio de 2014.