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  • Amigos y amigas de la prensa.

 

  • Hace 26 años terminábamos en el país un conflicto, que generó grandes divisiones en nuestra sociedad y también incomprensiones y la búsqueda de construir un El Salvador diferente.

 

Esos 26 años de construcción tienen que ve, con construir la vida democrática que es la libertad, la justicia social y la convivencia pacífica.

 

En construir democracia hemos aprendido que también significa, un cambio de cultura, un cambio al interior de las personas, en sus conductas.

 

Hemos aprendido a ser uno de los países donde los procesos electorales dejaron de ser procesos de enfrentamiento y de lucha, y se convirtiendo en procesos electorales, en los que la población tiene la oportunidad de conocer qué es lo que aspira cada candidato, qué quiere hacer con el país.

 

Hemos aprendido a tolerarnos, después de venir de esa sociedad confrontativa, que generó profundas divisiones en el país.

 

Y ahora, esa realidad, esa democracia la hacemos más viva cuando se tiene la decisión de participar, porque la democracia es el poder del pueblo.

 

El pueblo y su forma de participar nos acostumbraron qué era ir a elegir, y además participar en la vida diaria y cotidiana del país, porque se participa en la familia, para mantener la unidad familiar y el amor de la familia. También se participa en la comunidad.

 

Nosotros a lo largo de estos cuatro años hemos visitado municipios y comunidades, con las cuales hemos conversado y poco a poco, en esa conversación, la comunidad va comprendiendo su capacidad de gestión que tiene la municipalidad, la organización comunitaria y las políticas de gobierno.

 

Y cuando se junta eso, todos esos actores, hay mayor capacidad de resolver las grandes necesidades que tiene nuestro pueblo, eso es lo que provoca la participación.

 

Además, esa expresión que daba la jovencita, en el video, de cómo se ha sentido ella, cómo ha podido expresarse, como ha podido conocer, y cómo se puede construir juntos un nuevo futuro.

 

Aquí, en estos cuatro años hemos tenido experiencias en la política de participación ciudadana, una práctica que nos reafirmó la necesidad de tener como país una política de participación ciudadana.

 

En esa política de participación ciudadana se promueve mucho el dialogo, la capacidad de escucharnos, de saber escuchar, saber qué quiere decir la otra persona y ser tolerante y saber convivir y saber construir.

 

El dialogo no es un diálogo de conversación, es un diálogo de construcción y hemos encontrado comunidades donde hay temas complicadísimos.

 

Todavía no he podido encontrar el camino de cómo hacer que nuestros indígenas, nuestro pueblo indígena logre una unidad y podamos presentar al país una política de nuestros pueblos originarios y un plan.

 

Tenemos la voluntad de conversar y platicar, tenemos consejos muy consolidados, como el Consejo de Seguridad y Convivencia Ciudadana.

 

Ese consejo ha logrado generar condiciones para mejorar la tranquilidad y la seguridad y tener un país en paz, ahí participan los alcaldes, los comités de prevención, ahí se ha unido todo el pueblo. Es un consejo que está conformado por todos los actores, las iglesias, las universidades.

 

Hay tres consejos que han generado políticas y actividad y han ido mejorando la vida del país.

 

Por eso, yo quiero que se den un fuerte aplauso todos ustedes, porque lo que están haciendo es construir país, ese país que todos esperamos, en el cual podemos podamos resolver todavía mucha injusticia que hay en este país, donde todavía hay mucha persona, mucho joven desempleado, donde todavía hay personas que viven intranquilas porque viven en comunidades violentas.

 

Pero vamos construyendo y eso es lo que ustedes han logrado hacer, yo les felicito porque hicieron ese esfuerzo de venir desde sus lugares a esta actividad, donde les queremos reconocer el esfuerzo.

 

No desmayen por más difíciles que sean las situaciones, hay que ser perseverantes, hay que tener fe en sí mismo, hay que tener fe como país en que podemos salir adelante.

 

Y por eso me agrada mucho que estén ustedes aquí con nosotros.

Este acto sobre los logros y avances de la participación ciudadana es uno de los momentos más trascendentales para la vida democrática de El Salvador, su desarrollo y crecimiento con justicia social.

 

Como he insistido a lo largo de mi gestión, la decisión de construir un nuevo país tiene que ser el reto de toda la sociedad, porque precisamente la participación ciudadana es la mejor garantía de una gobernabilidad legítima y más eficiente.

 

Construimos una nueva cultura en la cual los ciudadanos no limitan su vida democrática solo al ejercicio del derecho al voto, sino que son actores decisivos en el progreso del país, de su comunidad y familias, y hacerlo de forma organizada, que contribuya a crear un verdadero poder popular que haga sostenibles los beneficios de la gente.

 

La participación ciudadana es clave para hacer real el cumplimiento de las promesas democráticas como gobierno y de una nación con un desarrollo sostenible que pone en el centro a las personas.

 

Esa es la esencia de la verdadera democracia.

 

Los logros y avances en esos propósitos motivan la alegría y la satisfacción que sentimos todos los que participamos en este acto, a dos años de implementación de la Política de Participación Ciudadana.

 

Desde el inicio de mi gestión trabajamos para darle a la población un rol protagónico en la construcción de soluciones a los problemas que enfrentamos como país a través de diferentes espacios y mecanismos, y garantizar el derecho a la información pública.

 

Con ese fin, las instituciones gubernamentales entregaron el 99 por ciento de la información requerida por los ciudadanos, y rinden cuentas, cada institución rinde cuentas de su gestión como parte del compromiso del gobierno de fomentar una cultura de transparencia en el país.

 

 

Nuestro Plan Quinquenal de Desarrollo 2014-2019 es el primero en la historia de la nación que se formuló a partir de la visión de los intereses de diferentes sectores sociales, económicos y políticos.

 

En tal sentido, reconocemos el trabajo del Consejo Consultivo Ciudadano, agradezco a las personas que integran el Consejo Consultivo Ciudadano, que de forma sistemática e independiente da seguimiento al cumplimiento de las metas del Plan Quinquenal.

 

La búsqueda de consensos mediante el diálogo político ha hecho posible alcanzar acuerdos trascendentales en materia fiscal, de empleo, seguridad, educación, salud y medio ambiente.

 

Significativo fue el diálogo iniciado para alcanzar nuevos Acuerdos de Nación, con el respaldo de Naciones Unidas; una propuesta que hice el 25 aniversario de los Acuerdos de Paz.

 

Los partidos políticos han consensuado ya una agenda de nación, en la cual todos se comprometen sean cual sean los resultados, a que esa va a ser la guía a seguir.

 

Eso es importantísimo, porque sabemos qué el país va a contar con un esfuerzo conjunto de toda la sociedad para enfrentar los nuevos desafíos que tenemos como país.

 

Es una práctica sistemática durante mi gobierno escuchar y atender las necesidades y demandas de las comunidades más pobres, a través de los Diálogos Comunitarios y Audiencias Públicas, como parte del Programa Gobernando con la Gente y los Festivales del Buen Vivir.

 

En el éxito de esos vínculos gobierno-población han sido decisivos, en estos cuatro años, la organización de las 14 Asambleas Ciudadanas Departamentales, 262 Municipales y una en los ex bolsones, para definir iniciativas de desarrollo local, que son incorporadas a la planificación y presupuesto de las instituciones de gobierno.

 

Todos esos contactos con el pueblo han permitido conocer de primera mano y solucionar problemas y carencias de las comunidades, entre ellas la reparación y construcción de calles, unidades de salud, escuelas, canchas deportivas, sistemas de agua potable y electricidad.

 

Asimismo, con el programa Casa Abierta mantenemos un diálogo con representantes de todos los sectores del país, y hemos recibido a cientos de delegaciones de diversos sectores.

 

Con el propósito de dar mayor legitimidad y carácter democrático a la solución del problema de la seguridad, creamos el Consejo Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana que elaboró el “Plan El Salvador Seguro”, implementado exitosamente en los municipios priorizados.

 

También se conformaron 142 Comités Municipales de Prevención de la Violencia y se fortaleció el trabajo de la Policía Comunitaria con la creación de los Comités Locales de Prevención de la Violencia, lo que contribuyó a reducir sustancialmente los homicidios, extorsiones y otros delitos.

 

Vale destacar que en el primer semestre de este año 80 municipios no registraron homicidios y en 119 se reportaron entre uno y seis.

 

Agradezco el encomiable trabajo de los Comités Ciudadanos de las Casas de la Cultura y los Comités Juveniles del programa “Actívate”, que lideran las acciones de prevención de la violencia y convivencia pacífica en los territorios.

 

Como parte de nuestra política educativa, creamos el Consejo Nacional de Educación, el cual implementa el “Plan El Salvador Educado”, con el que avanzamos hacia una escuela libre de violencia, la formación de docentes de calidad, y atendemos el desarrollo integral de la niñez y la juventud.

 

También creamos el Consejo Nacional de Sustentabilidad Ambiental y Vulnerabilidad, entidad que a través del Plan El Salvador Sustentable, orienta y articula acciones para preservar los recursos naturales y enfrentar los efectos del cambio climático.

 

Por primera vez en la historia estamos fortalecimiento las Juntas Administradoras de Agua. Existen ya más de dos mil juntas a nivel nacional que facilitan el abastecimiento del vital líquido al 73 por ciento de la población de la zona rural.

 

Para consensuar acciones que favorezcan a ese sector conformaremos una Mesa de Juntas de Agua.

 

Un importante paso para garantizar el derecho de la población al agua será la aprobación de la Ley General de Agua, por lo que continuaremos nuestra lucha por la pronta aprobación.

 

 

Amigas y amigos:

 

La participación ciudadana en el sector agropecuario ha sido clave en mi gobierno. Creamos espacios como las Mesas de Productores de Granos Básicos, la del Cacao, la Ganadera y la de Mujeres Rurales.

 

Otro de los sectores con los que hemos trabajado muy de cerca es el de la micro y pequeña empresa. Para fortalecerlo impulsamos la Mesa Nacional de Desarrollo Artesanal, los Comités Ciudadanos de apoyo al programa “Un pueblo un producto” y el Consejo Asesor de Emprendimientos.

 

Asimismo, en el turismo, por su gran potencial, creamos y fortalecimos 270 Comités de Desarrollo Turístico y siete mesas sectoriales como parte del plan de desarrollo de la franja costero-marina.

 

También promovemos la participación de gobiernos locales, organizaciones sociales y productivas en los planes maestros de desarrollo de la región Oriental y Occidental, el Plan de la Franja Costero-Marina y la Política del Mar.

 

Para la reforma de salud, uno de los ejes principales es la participación ciudadana, organizamos más de dos mil 700 comités a nivel nacional.

 

Como Estado tenemos la obligación de garantizar los derechos a las poblaciones más vulnerables; para cumplir esa responsabilidad conformamos el Consejo Consultivo de la Niñez y la Adolescencia y el Consejo Nacional de la Persona Joven.

 

Para la defensa de los derechos de nuestros compatriotas en el exterior, mi administración ha estrechado vínculos con las organizaciones de salvadoreños en sus países de residencia.

 

Fortalecimos del Consejo Nacional para la Protección y Desarrollo de la Persona Migrante y su Familia, y esperamos crear un Consejo Ciudadano de Comunidades de Salvadoreños en el Exterior.

 

 

Estimados Amigos y Amigas:

 

Son muchos los logros en estos cuatro años de gestión en materia de Transparencia y Participación Ciudadana, pero también son grandes los desafíos que tenemos y debemos enfrentar mediante el fortalecimiento del dialogo político para transitar hacia el progreso económico y social, y un Pacto Fiscal que mejore el estado de las finanzas públicas.

 

Otro de nuestros retos es consolidar los Consejos Nacionales de Educación, Seguridad y Sustentabilidad Ambiental, a través de recursos y de herramientas legales que le permitan dar continuidad a su labor y cumplir sus objetivos.

 

Sin embargo, el desafío mayor y más urgente es asegurar que no haya retroceso, que esto que hemos logrado continúe, que fortalezca esa cultura y esa voluntad democrática y hacerla cada vez más participativa.

 

Al evocar las sabias palabras de nuestro Beato y próximamente Santo, Oscar Arnulfo Romero: “es la voz de nuestro pueblo pobre y hay que escucharla”, ese es el espíritu de la participación ciudadana, por eso reafirmo nuestro firme compromiso con el pueblo salvadoreño de construir un país más inclusivo, solidario y unido.

 

Muchas gracias

 

Presentación de Informe de Logros y Avances de la política de Participación Cuidadana.