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Estimadas amigas y amigos,
No quiero dejar de expresar que la venida aquí a México, como Presidente de El Salvador es también…  que cuando los pueblos… y luchan incansablemente por alcanzarlos, siempre es posible llegar a ellos.

… se vuelcan a mi memoria muchos hechos, he tenido poco tiempo de estar, pero … eh ido identificando muchos lugares, cuando estuvimos con las autoridades mexicanas, cuando estuvimos con el pueblo salvadoreño y mexicano y compartía también … en la búsqueda de una solución política a ese conflicto.

Yo quiero …, …, la historia con México fue una historia no solo de los mexicanos, sino de los latinoamericanos, en aquella época nadie iba a creer que un conflicto de … de El Salvador pudiera disolverse por la vía diplomática, por la vía del entendimiento y por la vía de una solución política …, y … quisiera decirles que en conversaciones con mi compañero Shafick Handal … …

Él … relataba de que el conflicto se hubiera evitado si hubieran atendido la gestión de México, del gobierno de México allá en los 80 … del gobierno de los Estados Unidos platicara con el gobierno … con las fuerzas insurgentes de El Salvador, y teníamos … reunión, todos los arreglos … época en la transición, …. …., no se pudo realizar.

Por eso Shafick siempre decía que esto fue un conflicto que pudo evitarse, pero México no descansó, creía firmemente en que era el camino para impulsar soluciones al conflicto salvadoreño.

… de la declaración franco-mexicana … … … para hacer una declaración … el mundo, … necesario incorporar al Frente Farabundo Martí para la

Liberación Nacional, eso abrió un camino largo, pero fructífero, se construyeron dos escenarios, un escenario de búsqueda de diálogo de … entendimiento de buscar la correlación internacional … … y ….

A lo largo del tiempo la historia demostró que México estaba en la posición correcta y logramos… 1989 a un proceso de negociaciones.
Por eso yo quiero compartir en que esa … de México tiene que ver con esa historia, tiene que ver con sus raíces históricas, tiene que ver con todos estos movimientos originarios que surgieron de esta … que dieron fe a … que México también … de … América Latina … y como parte … de contribuir siempre a la paz, contribuir ….

Para mí encontrarme este día, acá como Presidente y a pocas horas de tener la reunión… con el Presidente Enrique Peña Nieto, … nuestras relaciones … encontrar esa mano amiga, ese pueblo amigo con el cual estoy seguro que es una relación que va contribuir entre ambos.

Por eso yo quiero agradecerles y que se den un aplauso por esto, por lo que es México, México… ….

Estimadas amigas y amigos:

“Los Acuerdos de Paz que hemos firmado contienen el diseño del nuevo país que deseamos los salvadoreños, de la vida que queremos vivir los salvadoreños… desde ahora la Nación entera asume el protagonismo de su propia transformación”.

Con estas palabras visionarias, mi compañero de lucha, mi amigo y hermano, el comandante Schafik Hándal anunciaba al mundo entero, desde el Castillo de Chapultepec el 16 de enero de 1992, como parte de su discurso, que acallar las armas era posible para El Salvador, que mi país había conquistado su tesoro más valioso a través de la negociación y el diálogo: Los Acuerdos de Paz que pusieron fin a más de una década de conflicto.

Las palabras de Schafik, a casi 23 años de firmados los Acuerdos a la Paz, resuenan en mi mente con una fuerza, una vigencia impresionante. Y precisamente hoy, que vuelvo a visitar este país tan noble y solidario, me trae los más emotivos recuerdos de un acontecimiento en el que tuve el inmenso honor de participar durante todo su proceso, y que  sin duda es uno de los grandes logros de la historia reciente de la nación salvadoreña.

Es un logro que hoy recordamos y honramos en esta exposición fotográfica que hemos preparado junto al Gobierno mexicano, y que nos muestra escenas invaluables de los momentos de ánimo, de negociación, de esperanza y anhelos compartidos por terminar el conflicto armado por la vía pacífica.

En esos esfuerzos por la paz, la comunidad internacional jugó un rol trascendental. Y en ese sentido debo recordar y reconocer que fue precisamente México uno de los grandes protagonistas que se esforzaron por construir la paz de El Salvador de los años ochenta.

Por siempre, el Gobierno, pero especialmente el pueblo salvadoreño, agradecerá a México este noble y humanista compromiso solidario.
México es una de las naciones amigas a quienes le debemos mucho y esta es la ocasión propicia para reafirmar nuestro agradecimiento por el apoyo en la búsqueda de la democracia y en la defensa de la paz del pueblo salvadoreño.

Un primer hecho de relevancia histórica en esa tarea fue la Declaración Franco-Mexicana de 1981. Este reconocimiento del entonces Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), como una fuerza que debía ser tomada en cuenta para el diálogo, nos permitió espacios diplomáticos y políticos para una solución política negociada, en contraposición a otras poderosas dinámicas que tendían a profundizar el conflicto militar, en vista de una solución estrictamente por la vía armada.

Debemos recordar también que México formó parte del “Grupo de Contadora” y del “Grupo de Países Amigos”, junto a España, Colombia y Venezuela, que buscaron incidir en el proceso de paz y en la humanización del conflicto armado  durante muchos años.

Lamentablemente, debimos sufrir casi doce años hasta obtener el esperado fruto de la paz en El Salvador, pero en 1992, en un acto realizado precisamente en estas tierras y bajo la hospitalidad del pueblo mexicano, firmamos los Acuerdos de Paz que sentaron las bases de nuestro actual sistema democrático. Un nuevo sistema que nos ha permitido gozar de libertades fundamentales que hace más de dos décadas, eran difíciles de imaginar para las mayorías de salvadoreños y salvadoreñas.

A partir de estos Acuerdos, se generaron instituciones como la Policía Nacional Civil, la Academia Nacional de Seguridad Pública,  la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, el Tribunal Supremo Electoral, el Consejo Nacional de la Judicatura y la Defensoría del Consumidor, entre muchas otras que han sido pilares de nuestra nueva institucionalidad democrática en El Salvador.

Queridas amigas y amigos:

En estos últimos años el Gobierno de El Salvador ha podido ir transitando de una democracia formal a una democracia real, con capacidad de atender las necesidades de la gente y de brindar a sus ciudadanos iguales oportunidades para ejercer sus derechos.

Estamos seguros que este camino iniciado desde la firma de los Acuerdos de Paz, no debe detenerse ni desviarse, y es fundamental renovar nuestro compromiso para que estos Acuerdos, logrados a través del sacrificio y del diálogo, puedan seguir adelante con objeto de profundizar la democracia, la paz y la unidad del país.

En ese proceso, el acompañamiento de naciones hermanas, con quienes compartimos nuestra historia y cultura, como México, es fundamental.

Es por eso que quiero aprovechar la ocasión de mi visita, y de mi encuentro con el Presidente Peña Nieto, para reiterar que, a más de 22 años de cimentada la paz, estos acuerdos deben invitarnos a estrechar nuestros lazos en aras de consolidar el buen vivir de nuestros pueblos.

Necesitamos que las nuevas generaciones de jóvenes, hijos e hijas de los Acuerdos, hijos e hijas de la paz, tengan la oportunidad de construir y de vivir en sociedades  mejores, más justas, más equitativas, pero con memoria.

Hablamos de una memoria para recordar el valor de la paz, para recordar día a día de lo que podemos ser capaces cuando nos unimos y nos ponemos de acuerdo a favor de grandes objetivos.

Y precisamente, las imágenes fotográficas que hoy apreciamos nos ayudan a conservar esa memoria histórica que nos permite aprender del pasado, para extraer las lecciones que nos guíen en la construcción del feliz porvenir que nos merecemos.

Muchas de las imágenes que podrán observar pertenecen a los archivos del Frente Farabundo Martí , al Museo de la Palabra e Imagen, MUPI, de El Salvador; otras han sido gentilmente proporcionadas al Gobierno de México por la prensa local que cubrió la noticia de la negociación y la firma de los Acuerdos de Paz entre 1991 y 1992.

Los invito entonces a que repasemos nuestra historia compartida, pero al mismo tiempo a que celebremos este renovado compromiso que junto al Presidente Peña Nieto estamos impulsando para fortalecer los lazos de hermandad y solidaridad que unen a nuestros pueblos.

Muchas gracias y  decirles que también, este día… entregar los Acuerdos de Paz, el acuerdo que firmamos aquí en Chapultepec, pero  en el transcurso del día vamos a dejar constancia de esos acuerdos  que fueron firmados aquí  en el Castillo de Chapultepec.

Muchas gracias