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  • El campeón nacional de barismo 2018 proviene de una familia sostenida por la caficultura. La apuesta del gobierno del Presidente Sánchez Cerén por el rescate del café salvadoreño no tiene precedentes.

Los familiares de Jonathan Mendoza aseguran que tiene un don. Solo así se explica que, a sus 23 años, y en su segunda participación, se haya agenciado el primer lugar del Campeonato Salvadoreño de Barismo 2018, una gesta que lo enfrentó a otros 14 baristas, los mejores a nivel nacional en el arte de preparar café de alta calidad.

Es un don que Dios le ha puesto. El año pasado (2017), a pesar de que era su primera participación en el campeonato, logró el tercer lugar de entre 16 competidores. Alguien que llegue a ese puesto, participando por primera vez, es para que uno diga ‘este muchacho algo tiene’”, afirma Eduardo Mendoza, hermano de Jonathan.

El café forma parte del ADN del mejo barista nacional -que representará a El Salvador en el Campeonato Mundial de Barismo en junio próximo, en Holanda. Su padre -a quien perdió en enero pasado- trabajó en un beneficio de café; su madre, Carmen, trabajaba en los cafetales; su hermano mayor, Mauro, trabaja en el área de mantenimiento electromecánico en la misma industria, y Eduardo en control de calidad.

Proveniente de Juayúa (Sonsonate), el primer contacto de Jonathan con el barismo se dio luego que Eduardo intuyera su don. Fue a través de él -quien fungió como director de la Escuela de Café del Consejo Salvadoreño del Café- que comenzó su formación como barista, introduciéndolo zanjando su camino hacia el campeonato.

“Seguimos aprendiendo del tema café, eso nunca lo dejamos de aprender, siempre está en constante movimiento y este año dijimos con mi familia, ‘muy bien hagamos esto en honor a mi papá’, me inscribí en el Campeonato Salvadoreño de Barismo y gané”, asegura Jonathan, quien divide su tiempo entre este arte y sus estudios de ingeniería industrial.

“Mi gobierno se siente orgulloso que esté representado por un joven como tú y no dudo que el pueblo salvadoreño también se sienta orgulloso de que un joven talento nos represente a nivel mundial: es un campeonato mundial y no dudamos que es un nuevo reto para ti”, le ha dicho este jueves el Presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, en su lugar de trabajo, el Café la Casona, en la capital.

“En el mundo el café salvadoreño es uno de los mejores cafés y ahora vamos a demostrarlo”, añadió.

El respaldo que el jefe de gobierno ha endosado a este joven no es un hecho aislado: es apenas una expresión de toda la apuesta que su administración ha hecho por la reactivación del café, plasmada en acciones como la renovación del parque cafetalero nacional, el traslado de tecnología a los agricultores y un fuerte apoyo financiero.

De 2015 a 2017, el gobierno del Presidente Sánchez Cerén entregó más de 33 millones de plantas de café, resistentes a la roya y otras plagas, para la renovación de más de 13,200 manzanas de cafetales.

Esto permitió un incremento en la producción de café de 784,740 quintales oro uva en la cosecha 2015/2016 a 845,600 quintales en la 2016/2017 (8.3% más), con una expectativa de 1 millón de quintales en el ciclo 2017/18.

A lo anterior se suma el Acuerdo del Café alcanzado por el gobierno, las fuerzas políticas representadas en la Asamblea Legislativa y los caficultores, el cual plantea un compromiso por el fortalecimiento del Fideicomiso del Café por un monto de $300 millones.

Esto se ha traducido en generación de empleos y oportunidades de desarrollo para los salvadoreños. La historia de Jonathan Mendoza es una muestra de ello.

“Él nos ha llevado a ser partícipes de esta enorme felicidad, que es que él gane un campeonato d esta magnitud. Al final va a contribuir a posicionar la marca café de El Salvador a través de un escaño mundial”, dice su hermano, Eduardo.

No es solo un don. Es una puerta que se está abriendo para todo un país.

San Salvador, 12 de abril de 2018.