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  • El jefe de Estado asistió a Catedral Metropolitana para participar en la misa con la que también se conmemoró los 75 años del Secretariado Episcopal de América Central.

 

El Presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, y la Primera Dama, Margarita Villalta de Sánchez, asistieron esta noche a Catedral Metropolitana de San Salvador para participar en la misa con la que la comunidad católica del país culmina las celebraciones por el centenario del natalicio del beato Óscar Arnulfo Romero.

 

Durante el acto litúrgico también se conmemoraron los 75 años de fundación del Secretariado Episcopal de América Central  y Panamá (SEDAC), cuya asamblea anual –que congrega a los obispos de la región– tiene lugar esta semana en El Salvador.

 

En la misa, oficiada por el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, se destacó la presencia de los cardenales Óscar Rodríguez Maradiaga y Gregorio Rosa Chávez, de Nicaragua y El Salvador, respectivamente.

 

Se sumaron a esta celebración los secretarios de la Presidencia Manuel Melgar, secretario privado, y Eugenio Chicas, secretario de comunicaciones, así como el subsecretario de comunicaciones Antonio Rivera y la superintendente general de electricidad y comunicaciones, Blanca Coto.

 

Durante la homilía, monseñor Escobar Alas recordó la obra pastoral realizada por el beato Romero durante su arzobispado en San Salvador, al tiempo que destacó su cercanía y compromiso con la labor impulsada por la SEDAC.

 

“La Iglesia no puede renunciar a su misión evangelizadora que lleva, si es genuina y auténtica, a la defensa de los derechos humanos, a la liberación de todas las esclavitudes y, especialmente, del pecado”, manifestó el arzobispo, citando palabras del beato.

 

“En nuestro amadísimo monseñor Romero tenemos un gran ejemplo a seguir: nos enseñó a amar a los pobres, a caminar con ellos, a consolarles, a celebrar sus alegrías, a llevarles la buena nueva, a evangelizarlos, a encarnar el evangelio en el tiempo y lugar que nos ha tocado”, añadió.

 

El arzobispo también advirtió la importancia de mantener vivo el legado de Romero frente a problemas que aquejan a la población como la pobreza, la violencia y la persecución contra los migrantes, a quienes expresó la total solidaridad de la Iglesia católica.

 

 

San Salvador, 29 de noviembre de 2017.