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El presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, reafirmó el compromiso de su gobierno con el cumplimiento del Desafío Bonn, en el que El Salvador junto a otros países del mundo asumen el reto de restaurar 150 millones de hectáreas de tierras degradadas y deforestadas para el año 2020.

 

“El país se ha comprometido en reforestar un millón de hectáreas, eso significa la mitad del territorio nacional, es una enorme responsabilidad y estamos trabajando en lo inmediato con reforestar 100 mil hectáreas”, aseguró el gobernante en la inauguración de la primera Reunión Regional para Latinoamérica de la Iniciativa Mundial Desafío Bonn, realizada este jueves en la capital salvadoreña.

 

El mandatario señaló que la recuperación de los ecosistemas degradados “es fundamental para el bienestar de toda la humanidad” y recordó que el país viene tomando acciones en esta materia desde el gobierno anterior, en un esfuerzo que él lideró desde la Vicepresidencia de la República para convertir a la región del Trifinio –compartida por El Salvador, Honduras y Guatemala– en una reserva de la biósfera transfronteriza reconocida por la UNESCO.

 

Mostró su preocupación por “los severos, y cada vez más frecuentes, embates socio ambientales que enfrentan nuestras poblaciones”, situación que, aseguró, “nos llaman a actuar con urgencia”.

 

Destacó en este sentido el impulso de la iniciativa del Desafío Bonn por los gobiernos de Alemania y Noruega, con el apoyo de la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza, el Instituto Mundial para los Recursos y la Alianza Mundial para la Restauración de Paisajes.

 

La ministra de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Lina Pohl, indicó que El Salvador se unió a esta iniciativa desde sus inicios, en marzo pasado, buscando asumir un liderazgo en materia de recuperación y restauración de ecosistemas.

 

“En la restauración tenemos que buscar las posibilidades para convertirnos en una economía resiliente a los efectos del cambio climático, en una economía pujante, en una economía realmente que muestre el camino hacia el buen vivir”, dijo la funcionaria.

 

Por su parte, el mandatario también recordó el mensaje del papa Francisco en una de sus más recientes encíclicas, acerca de la conservación del planeta.

 

“Necesitamos imperiosamente que la política y la economía, en diálogo, se coloquen decididamente al servicio de la vida”, citó el gobernante al pontífice.

 

También aseveró que “es inaceptable que cada año sean destruidas 13 millones de hectáreas de ecosistemas boscosos”, generando escasez de agua, disminución del suministro de alimentos y pérdida de la biodiversidad, y la expansión de los desiertos.

 

Reiteró que a través del Plan Nacional de Reforestación, y la voluntad de distintos sectores del país y el apoyo internacional, se ha avanzado con la recuperación de 100 mil hectáreas.

 

Agregó también que se está implementando el Programa Nacional de Restauración de Ecosistemas y Paisajes, que consta de tres componentes: restauración y conservación inclusiva de ecosistemas críticos; desarrollo sinérgico de la infraestructura física y la infraestructura natural; y la restauración de tierras degradadas a través de la adopción de una agricultura resiliente al clima y amigable con la biodiversidad.

 

“El gobierno de Alemania, en su calidad de donante e impulsor del Desafío de Bonn, ha identificado el Programa Nacional de Restauración de Ecosistemas y Paisajes de El Salvador como un programa ejemplar, acogiendo y apoyando la implementación del mismo”, dijo el mandatario.

 

“Como gobierno, nuestra meta es alcanzar un pleno desarrollo social y económico para nuestro pueblo, un futuro con sustentabilidad ambiental, donde exista una relación armoniosa entre la economía, el ser humano y la naturaleza”, aseguró el gobernante.

 

San Salvador, 20 de agosto de 2015.