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  • El país salió de la lista de los 10 países más vulnerables del mundo, según el  último Índice de Riesgo Climático Global de Germanwatch,  con sede en Alemania. La estrategia de adaptación al cambio climático y las acciones preventivas del Gobierno de la República permitieron proteger vidas, bienes y viviendas de la población, así como afrontar la sequía sin alterar los precios de los granos básicos.

 

El Gabinete de Sustentabilidad Ambiental y Vulnerabilidad presentó esta mañana el resumen anual de las acciones, proyectos e implementación de políticas públicas, que permitieron  en 2016 dar pasos importantes hacia la construcción de una sociedad resiliente y que avanza al establecimiento de un modelo de desarrollo sustentable.

 

Dentro de estos resultados destacan las acciones que han permitido que en este año se fortalezca el sector agrícola, preparándolo de mejor manera frente al cambio climático y volviéndolo más productivo: más de $65.9 millones fueron invertidos con este propósito.

 

La ministra de Medio Ambiente, Lina Pohl, -coordinadora del gabinete- dijo que producto de esta inversión, la agricultura fue este año el sector de mayor crecimiento económico (4.2%), pese a los 5 años consecutivos de sequía. En ese contexto, el gobierno atendió oportunamente a 104 municipios del corredor seco.

 

Dentro de las acciones emprendidas figura la mejora del 100% de los sistemas de riego existentes y la instalación de nuevos sistemas en siete municipios de los más afectados por la sequía. A esto se suma la entrega de 415,932 paquetes agrícolas para la siembra de maíz; 145,252 paquetes para la producción de frijol y 44,910 paquetes alimenticios para afectados por la sequía, beneficiando a más de 416 mil productores y productoras.

 

La funcionaria precisó que el Gobierno también apoyó a la caficultura con la entrega de 11.4 millones de plantas resistentes a la roya y más resistentes al cambio climático; además, fueron beneficiados 5,550 productores y productoras de 32 municipios de la zona oriental con nuevas tecnologías de agricultura sostenible y obras de conservación de suelos.

 

Este año también se realizaron preparativos para comenzar un masivo programa de reforestación y restauración de ecosistemas y paisajes degradados. Actualmente, 60 mil hectáreas de territorios y ecosistemas ya fueron restauradas a escala nacional.

 

La acción gubernamental también permitió superar efectivamente la crisis de agua potable en el área de San Salvador, incrementando a su vez el abastecimiento.

 

 

Se realizó una inversión de $15.4 millones en la mejora y ampliación de los servicios de agua potable y se destinaron $4.14 millones de presupuesto adicional para atender la crisis, frente a la cual el Presidente Salvador Sánchez Cerén instruyó tomar medidas inmediatas en el marco de la emergencia.

 

Esto permitió la perforación de nuevos pozos y la instalación de nuevos equipos de bombeo y tanques de captación de agua para atender efectivamente la escasez. Producto de esto, se ha incrementado el abastecimiento de agua en el Gran San Salvador con 254 litros por segundo, mejorando el servicio de agua potable a 1.6 millones de habitantes de la zona.

 

Gracias a estas acciones y al decidido fortalecimiento del Sistema Nacional de Protección Civil en todo el territorio nacional, El Salvador pasó de estar dentro de los primero 10 lugares en la lista de los países más vulnerables del mundo a ocupar el puesto número 47, según el  último Índice de Riesgo Climático Global de Germanwatch,  con sede en Alemania.

 

Se elaboró el Primer Plan Nacional de Gestión Integral de Recurso Hídrico con una inversión de $ 4.6 millones.

 

Otras inversiones para hacer frente al cambio climático fueron ejecutadas en la infraestructura: más de $46 millones se han invertido en atención a  la vulnerabilidad climática de la infraestructura pública.

 

Se realizaron 678 obras correctivas en puntos vulnerables a deslizamientos y cárcavas; se inició la ejecución de 6 proyectos de mejoramiento integral y mitigación de riesgo en asentamientos urbanos precarios del área metropolitana de San Salvador, beneficiando a 1,627 familias; y se ha avanzado en la ejecución de obras de laminación con una inversión de $50 millones.

 

También se impulsaron cambios en la matriz energética hacia una matriz alimentada en su mayoría de energías renovables, gracias a acciones como la ampliación de la Central Hidroeléctrica 5 de Noviembre, que aportará una generación adicional de 80 megavatios a la red eléctrica.

 

Además, se realizó una inversión adicional en generación de energía con las siguientes fuentes: hidroeléctrica (66.1MW), fotovoltaica (14.2 MW), eólica (44 MW); biogás (3.75 MW).

 

Pohl explicó que entre las proyecciones para el 2017 destaca la rehabilitación de la planta potabilizadora Las Pavas, el inicio del proyecto de potabilización del lago de Ilopango, la rehabilitación de las áreas de riego agrícola, la rehabilitación del  sistema de abastecimiento de agua de la zona norte y el proyecto de alcantarillado de la ciudad de San Salvador en su primera fase, entre otras.

 

“No queremos perder el primer lugar que tenemos  en el índice Wash, nosotros somos el país que más esfuerzos está haciendo por cerrar la brecha de agua potable y saneamiento”, dijo la coordinadora del Gabinete de Sustentabilidad Ambiental.

 

San Salvador, 14 de diciembre de 2016.