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La población de El Salvador vive hoy una fiesta cívica y democrática para decidir, mediante el ejercicio del derecho al voto, los destinos del país, con uno de los sistemas electorales más avanzados de América Latina, de acuerdo con la Organización de Estados Americanos (OEA).

 

Más de 4,9 millones de salvadoreñas y salvadoreños, mayores de 18 años,  eligen este domingo 1 de marzo a la nueva Asamblea Legislativa, a los representantes de la nación ante el Parlamento Centroamericano y a los alcaldes y concejos de los 262 municipios.

 

Pese a las complejidades que ha impuesto la modalidad de voto cruzado, la jornada se realiza con normalidad y así lo ha constatado el presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén,  quien ha cumplido con su derecho y deber de votar en compañía de su esposa, la primera dama Margarita Villalta de Sánchez.

 

La pareja presidencial llegó, entre aplausos y música que hacían sonar los jóvenes de una batucada, al Centro de Votación instalado en el Teatro de Cámara Roque Dalton a las 8.37 de la mañana.

 

Juntos cumplieron, como cualquier ciudadano de la República, el proceso en las mesas, que incluye la verificación del documento de identidad, la entrega de las tres papeletas, la marcación secreta y el depósito de las mismas en las urnas correspondientes.

 

Pocos minutos de fila -mientras otras personas votaban- y el Presidente recibió las papeletas, se dirigió a los anaqueles y emitió su voto para cada una de las elecciones: Asamblea Legislativa, Parlamento Centroamericano y Concejos Municipales.

 

El proceso le demoró un total de 9 minutos, tras lo cual se dirigió al país para agradecer, en primer lugar, a los medios de comunicación por el cumplimiento de su misión de informar al país y al mundo del desarrollo de los comicios.

 

El gobernante, quien hace dos días se reunió con los observadores electorales de la Organización de Estados Americanos (OEA), afirmó que este organismo tiene en un sitial especial al sistema electoral de El Salvador.

 

“Según la OEA, el sistema electoral salvadoreño es de los sistemas electorales más avanzados de América Latina y donde se  respeta la voluntad del elector. Es ahora la decisión, es ahora la encuesta final”, expresó.

 

En este contexto, el Presidente de la República se refirió al avance de la democracia salvadoreña y fue contundente al expresar que en nuestro país ya “no hay espacios para fraudes”, como ocurría en décadas pasadas, antes de la firma de los Acuerdos de Paz.

 

“En El Salvador debía ser prohibida la palabra fraude, porque no puede existir ningún mecanismo de fraude cuando son los partidos políticos los que organizan, los que toman las decisiones. El Tribunal Supremo Electoral está integrado por la mayoría de los partidos políticos y todos los partidos políticos tienen participación en la Junta de Vigilancia. ¿Cómo se van a hacer fraude los mismos partidos?”, dijo el mandatario salvadoreño.

 

El Presidente reconoció también el liderazgo del TSE, sobre todo su capacidad de diálogo y de solución de las complejidades que se han ido presentando en el proceso, en especial por las resoluciones emitidas, a pocos días de los comicios, por la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia.

 

San Salvador, 1 de marzo de 2015.