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  • Las autoridades de salud presentaron el IV Censo Nacional de Talla y I Censo Nacional de Peso en escolares del primer grado. Destaca también un incremento en la talla de los menores debido a los programas nutricionales del Gobierno.

 Entre 2007 y 2016, el país registró una disminución de la desnutrición crónica en niñas y niños del primer grado del sistema educativo en el 93.4% de sus municipios, de acuerdo al IV Censo Nacional de Talla y I Censo Nacional de Peso en escolares, presentado el miércoles por las autoridades del Ministerio de Salud, el Ministerio de Educación y el Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (CONASAN).

 

La reducción registrada en ese período a nivel nacional equivale a un 42%, según los datos que se desprenden de ambos censos, cuya elaboración también contó con el apoyo de la cooperación internacional.

 

Otro de los principales hallazgos encontrados entre esos años, relacionado con aquella disminución, es el aumento en la talla de niñas y niños: 1.7 centímetros y 1.8 centímetros, respectivamente.

 

Estos logros se traducen en mejores condiciones para permitir el desarrollo de las niñas y niños. Los cuadros de desnutrición en menores de edad tienen una incidencia directa en su desarrollo cerebral: el niño con desnutrición puede perder hasta 40% de sus neuronas potenciales.

 

Los factores que han posibilitado estos buenos resultados en materia de nutrición guardan relación con las políticas de gobierno implementadas, sobre todo, en los últimos dos gobiernos.

 

Entre estos, destaca la alimentación complementaria que el Ministerio de Salud (MINSAL) y el Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL) dan a embarazadas y a niños menores de cinco años que la requieran; los programas de Alimentación y Salud Escolar y Vaso de Leche, implementados desde la parvularia;  y la alimentación  complementaria en centros del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y Adolescencia (ISNA) y Centros Rurales de Salud y Nutrición del MINSAL.

 

Se suman a estos factores los buenos resultados en la producción nacional de granos básicos, equivalente a 26.5 millones de quintales, y el aumento de la cobertura de servicios de salud que permite mejor control del crecimiento y desarrollo de los niños y niñas.

 

Ambos censos también reconocen retos en esta materia: si bien un 90.95% de los escolares de primer grado entraron en una clasificación normal respecto a su talla, un 9.05% presento algún nivel de retardo.

 

A nivel nacional la desnutrición crónica prevalece con niveles más altos en los departamentos de Ahuachapán, Sonsonate, Morazán y Cuscatlán, con una incidencia mayor en las niñas y niños del área rural (11.34%) que en los del área urbana (6.43%).

 

Asimismo, mientras que el 67.43% de los escolares de primer grado fueron clasificados en un estado de nutrición normal, el sobrepeso y obesidad afectan a un 30.74%.

 

Los departamentos con las mayores prevalencias de obesidad son San Salvador, La Libertad, Chalatenango y San Vicente, con una mayor incidencia en el área urbana (17.7%) con respecto al área rural (10%), y en los centros escolares privados (44%) que en los públicos (28%).

 

Para dar marcha atrás a esta tendencia, el Gobierno de la República ha puesto en marcha los Cafetines Saludables en el sistema educativo, en cumplimiento a la Ley General de Educación y atendiendo los lineamientos de la normativa “Regulación de Tiendas y Cafetines Escolares Saludables”, elaborada por el MINSAL, Ministerio de Educación, el Fondo Solidario para la Salud (FOSALUD) y la Defensoría del Consumidor.

 

San Salvador, 25 de enero de 2018.