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Una revolución en la cultura viene creciendo desde las entrañas de El Salvador profundo con el sólido apoyo del gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén y va transformando la vida de las comunidades hacia una convivencia compartida y solidaria que facilita el ambiente necesario para el bienestar de la población.

El proceso ha abierto una senda de desarrollo personal a gente sencillas que han alcanzado un alto nivel profesional que para la celebridad solo necesitan del apoyo de la gran prensa, que las ignora porque se trata de un arte ajeno a la frivolidades y que no tiene en la ambición desmedida por el dinero su sentido vital.

Este proceso de transformación cobró relevancia nacional en el programa Casa Abierta de este sábado 23 de abril en la antigua residencia de los presidentes, donde Sánchez Cerén y su esposa renunciaron a vivir para coinvertir la enorme mansión en lugar de encuentro con el pueblo y un centro promotor del arte nacional.

El líder de la nación explicó que con esos cambios y programas el gobierno demuestra “que en nuestro país se construye una nueva identidad, se construye nuevos valores y qué más importante que la cultura, qué más importante para formar el valor de la armonía y la convivencia, que la cultura”.

En esta ocasión, Casa Abierta fue dedicada al programa de las Casas de la Cultura y Convivencia, una iniciativa del gobernante iniciada el 23 de junio del año pasado en Jiquilisco en un esfuerzo para la prevención de la violencia dentro del Plan El Salvador Seguro y la reconstrucción de la identidad y valores nacionales.

“Este programa y las diferentes iniciativas que se toman a través de la Casa de la Cultura tienen el propósito de hacer esa transformación en la sociedad, de hacer esa transformación principalmente en nuestra niñez y en nuestra juventud”, dijo el Presidente en su habitual mensaje sabatino a la nación y a sus invitados a Casa Abierta.

“Aprender otra forma de convivir… solidaria, una forma en armonía, el respeto también a las ideas. Somos una sociedad diversa que pensamos diferente y las ideas hay que respetarlas para construir esa armonía tan necesaria en el país”, agregó.

La cultura también se ha sumado como factor de reparación de las víctimas del conflicto armado y su eficacia como instrumento de transformación son las exitosas expresiones artísticas de la comunidad El Mozote, donde el ejército cometió una de las más atroces masacres del país y América en diciembre de 1981.

“En nuestro país todavía no se han cerrado heridas, la reconciliación no es una realidad y por ello tenemos que promover mucho la memoria histórica para que esa palabra Mozote nunca se haga realidad en todo el país y construyamos una sociedad diferente, no basada en el odio, sino en la solidaridad”, afirmó el Presidente.

“Nosotros hablamos de transformación económica, de transformación social, pero también hay que hablar de transformación cultural, de transformar la vida de esta sociedad y sin la cultura, muy difícilmente podemos cambiarla”, subrayó.

La secretaria de Cultura, Silvia Elena Regalado, recordó que “este gobierno ve a la cultura como un elemento fundamental del desarrollo”, un hecho reafirmado por protagonistas de ese proceso de transformación de las comunidades.

“Mil gracias al Presidente y a todo su grupo de trabajo porque realmente están haciendo la diferencia, están haciendo lo que nadie nunca hizo: apoyar el arte y la cultura”, expresó Andrea María Elas Méndez, una muchachita de la orquesta infanto juvenil creada en Sonzacate por la Casa de la Cultura.

“Yo creo que el arte y la cultura es lo mejor que puede haber en el mundo, la música te sensibiliza, la música te hace mejor persona, la música te ayuda a convivir con los demás, te ayuda hacer nuevos amigos, te ayuda a compartir muchísimo”, afirmó Andrea con la emoción reflejada en su rostro infantil.

Otro joven músico, Florentín Ramos, de la Red Infanto Juvenil de Arte Social de El Mozote, reafirmó la importancia de preservar la memoria histórica, porque –advirtió- “la historia que se olvida ¡peligroso¡ se puede repetir”.

La sabiduría de los dos jóvenes evidencia la profundidad del proceso de transformación cultural en marcha.

“La cultura la hace el pueblo. Y precisamente ese es el gran cambio que está surgiendo. Esta revolución cultural que ha iniciado gracias a su apoyo, señor Presidente y de su señora esposa, está viviéndose en todo el país”, dijo César Pineda, director de las Casas de la Cultura.

San Salvador, 24 de abril de 2016