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Los históricos lazos de amistad entre los pueblos y gobiernos de El Salvador y Honduras propiciaron un clima marcado por la fraternidad durante la visita del presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, a su homólogo salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén.

En un encuentro en el que la hermandad fue reiterada por ambos mandatarios, los altos representantes de los gobiernos de El Salvador y Honduras dejaron claro que la relación entre ambos países está articulada sobre la base del respeto, la cooperación y la amistad.

“Su visita es una visita de hermanos, comprometidos con el desarrollo de la región centroamericana”, expresó el jefe de Estado salvadoreño al presidente Hernández, en declaraciones brindadas a la prensa tras un encuentro bilateral.

“El honorable señor Presidente Hernández comparte el mismo empeño con que debemos de trabajar para la consecución del desarrollo; ese desarrollo que debe tener un sentido social, pero también debe desarrollarse teniendo como base el respeto y la promoción de la paz, la democracia y los derechos humanos”, añadió.

Similares palabras expresó el mandatario hondureño: “Reitero lo que dije el día que tomé posesión: con nuestros vecinos tenemos que hacer una amistad tan fuerte, tan sólida, que nos miremos como hermanos”, dijo.

“Debo decirle hoy al pueblo salvadoreño que he encontrado en la personalidad del Presidente Sánchez Cerén, un funcionario público, un ciudadano, un servidor del pueblo salvadoreño, con muchos principios, pero también nos hemos identificado mucho en lo que queremos hacer por nuestros pueblos”, recalcó.

Ambos mandatarios sellaron acuerdos en materias de interés común, relacionadas, principalmente, a la unión aduanera, el desarrollo del Golfo de Fonseca y la seguridad regional.

“La visita del Presidente Hernández reafirma el excelente nivel de relaciones que tenemos con la hermana República de Honduras”, dijo el presidente Sánchez Cerén.

“Le reitero a usted excelentísimo señor Presidente y a su noble pueblo nuestro deseo de continuar juntos, profundizando los históricos vínculos que nos unen, teniendo siempre como horizonte común, el desarrollo y bienestar de nuestros pueblos”, concluyó.

San Salvador, 10 de febrero de 2015.