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La economía de El Salvador continuó en 2015 dando señales de buena salud y crecerá 2.5 por ciento, ascendiendo a un escalón que no se alcanzaba desde hace siete años, lo que confirma la decisión de actores nacionales y extranjeros que depositaron su confianza en la nación.
 
Apenas seis años atrás parecía haber caído a un pozo sin fondo arrastrada por la crisis internacional desatada en 2008 y se derrumbó cruzando hacia abajo la línea fatal de cero, a un agobiante menos 3.1 por ciento, un abismo de la cual lograron salvarla los Gobiernos del Cambio.
 
El 13 de enero de 2015, el presidente Salvador nchez Cerén presentó al país el Plan Quinquenal de Desarrollo 2014-2015, con el cual el gobierno dejó atrás improvisaciones de otras épocas y planificó con certezas el camino hacia un El Salvador mejor.
 

“Con la puesta en marcha de este Plan estamos reafirmando el camino a seguir en la profundización de los cambios, en la construcción del país que todos y todas los salvadoreños queremos: un país más productivo, educado y seguro”, afirmó ese día el líder de la nación.

 
Once meses después, en su balance presentado a la nación el 7 de diciembre, el Presidente expresó: “En este 2015 dimos pasos firmes hacia El Salvador productivo, educado y seguro con el esfuerzo de todas y todos”.
 
“Durante este año la economía mostró un mayor dinamismo y se mantiene por la senda del crecimiento, lo que ha permitido mejorar las expectativas de desempeño económico y empleo para el final de este año, 2016 y el mediano plazo”, agregó.
 
Esas favorables perspectivas fueron ratificadas en un informe el 23 de diciembre por el vicepresidente de la república, Óscar Ortiz, y el presidente del Banco Central de Reserva,  Óscar Cabrera.
 
Explicaron que esas previsiones se basan en el dinamismo de la economía de Estados Unidos, que beneficia las exportaciones de El Salvador hacia su principal destino y el crecimiento de las remesas. Además, los precios bajos de las materias primas que importa el país, como el petróleo y sus derivados.
 
Ortiz y Cabrera informaron que al cierre de 2015 el Producto Interno Bruto (PIB) de El Salvador aumentará 2.5 en relación con el año anterior, el más alto de los últimos siete años.
 
Cabrera resaltó la evolución positiva del consumo privado y las exportaciones. 
 
Entre los indicadores que fortalecen el consumo de los hogares señaló el aumento de los salarios reales en 7.2 por ciento y los menores niveles de precios, a lo se suma que subieron el crédito personal, 6.1 por ciento, y las remesas familiares 2.8, al mes de noviembre, factores que propiciaron mayor capacidad de demanda de las familias.
 
El funcionario confirmó el dinamismo de las ventas al exterior, con un crecimiento de 4.8 por ciento a noviembre de 2015, una de las mayores tasas de Centroamérica y sostenidas por el empuje del sector industrial, con el 95 por ciento del total.
 
El incremento de las exportaciones, aunado a la reducción de las importaciones bajaron el déficit de la balanza comercial en 364.6 millones de dólares.
 
Otras señales de la salud de la economía son las crecientes importaciones de bienes de capital, que reflejan las buenas expectativas de las empresas para fortalecer el ciclo de producción a corto y mediano plazos, dijo el Presidente del Banco Central de Reserva.
 
Cabrera precisó que esa aseveración se demuestra en el aumento de 12.1 por ciento en importaciones de bienes de capital, principalmente en los sectores industrial (13.1), transporte (8.3), electricidad, agua y servicios (19.7) y la construcción (25.7).
 
La inversión privada continúa con importantes signos de mejora y en diciembre se cuenta con anuncios de inversión por alrededor de mil 230 millones de dólares, provenientes de diversas iniciativas en sectores económicos, informó el funcionario. 
 
La Inversión Extranjera Directa aumentó 655.5 millones de dólares al mes de septiembre de 2015, impulsada por la Industria Manufacturera con 311 millones.
 
Estas y las otras señales de la economía salvadoreña no son cálculo frío de datos, sino resultados para mejorar la calidad de vida de la población.
 
El presidente nchez Cerén afirmó a comienzos de año que el plan para este quinquenio tiene como centro el bienestar de la gente, con la filosofía del Buen Vivir como un valor, trayecto y horizonte nacional.
 
“En esta visión, el crecimiento económico no es un fin en sí mismo, sino el medio para alcanzar el disfrute de la vida y la convivencia armoniosa”, dijo el estadista.