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Antes de todo, desearles un feliz mes de la patria. Creo que elegimos el mejor momento para visitarles y compartir un momento agradable con ustedes. El mes de la patria debe servirnos para promover los valores morales y cívicos que moldean nuestro interior y nos vuelven mejores personas. Esos valores son los que encontramos en esta insigne institución.

Saludo con mucho respeto y cordialidad a la Cuarta Brigada de Infantería, responsable de la Cuarta Zona Militar, y a su Comandante, Coronel Alirio García Flamenco Sevilla.

Mi saludo a las unidades que componen esta zona militar: el Destacamento Militar N° 1 en Chalatenango y el Destacamento Militar N° 2 en Sensuntepeque.

En nombre del pueblo salvadoreño, en representación del Gobierno de la República y en mi condición de Comandante General de las Fuerzas Armadas, le agradezco a cada uno de ustedes la excelencia en el trabajo que realizan a favor de nuestro país. La labor de cada uno de ustedes contribuye a la integridad, seguridad y tranquilidad de nuestro pueblo.

La principal cualidad de un gobernante debe ser su interés por estar cerca del pueblo y las instituciones del Estado. Desde que asumí la Presidencia la República he mantenido firme uno de mis principales ideales: gobernar desde los territorios y no desde los escritorios.

Valoro mucho los informes y las investigaciones que las instituciones y organizaciones me hacen llegar, pero soy consciente que no bastan para conocer a profundidad la realidad de nuestro país.

Me he dado a la tarea de visitar las comunidades, hospitales, escuelas y otras instituciones de Gobierno, para conocer de primera mano el sentir de la población. Cada uno de esos encuentros ha sido muy provechoso y nos ha facilitado el rumbo a nuestras políticas públicas.

Como ustedes saben, ya visitamos la Tercera Brigada de Infantería de San Miguel y la Segunda Brigada de Santa Ana. Cada visita ha sido muy productiva. Hemos podido comprobar una vez más la grandeza de esta institución y hemos tendido fuertes lazos de fraternidad para el trabajo que vamos a efectuar en estos cinco años.

Hoy estamos aquí en Chalatenango, para recorrer estas instalaciones y conocer las condiciones en las que ustedes desarrollan su trabajo. Mi deseo es conocer y compartir con los elementos de tropa, oficiales, mandos y demás personal.

Queremos conversar con ustedes, queremos escuchar sus inquietudes e intercambiar ideas que favorezcan la visión de un país más justo, próspero y seguro. Eso es lo queremos para nuestro El Salvador y a lo que dedicamos todas nuestras fuerzas. De manera que aprecio mucho el hecho de estar aquí junto a ustedes.

He dedicado mi vida contribuir en la construcción de un El Salvador justo y con oportunidades para todos. Doy fe que nunca antes habíamos vivido un tiempo similar a este. Un tiempo en el que es posible acelerar el crecimiento económico, reducir la pobreza y asegurar el pleno acceso de la población a servicios básicos de calidad.  En pocas palabras, vivimos un proceso de transformación en lo social y económico. Pero dependerá de la disposición de todos los actores de la ciudadanía avanzar a un mismo paso y con un mismo rumbo.

Pero eso el llamado de mi Gobierno, desde el primer día de nuestro mandato, ha sido “Unámonos para crecer”, porque solo unidos somos más fuertes. Si estamos unidos no puede haber exclusión ni desigualdad. Solo unidos somos capaces de derribar las barreras que impiden nuestro crecimiento. Solo unidos somos más fuertes que la violencia y la inseguridad.

Estoy seguro que todos ustedes abrazan esta visión de transformación basada en la búsqueda de acuerdos. Es indispensable que cada salvadoreño y salvadoreña, en cada campo de acción donde se desempeñe, haga uso de su capacidad de concertar e impulsar a otros a trabajar por nuestro país.

Invito, pues, a cada elemento que compone la Fuerza Armada de El Salvador a profundizar en el rol de conciliadores e impulsores de paz para nuestro pueblo. Recuerden que representamos a una institución fiel a los intereses de la patria. En nuestros hombros descansa la responsabilidad de contribuir a la armonía nacional.

La Seguridad Nacional es uno de los desafíos más grandes que tiene nuestro Gobierno. El enfoque que estamos dando a este tema es el trabajo comunitario y en conjunto, como única vía para encontrar soluciones.

Nos hemos reunido con empresarios, medios de comunicación, iglesias y organizaciones sociales para recibir muy buenos aportes. Estamos seguros que sólo coordinando las iniciativas de todo el país podremos alcanzar la seguridad y desarrollado que todos queremos.

Vale destacar la pericia y rectitud de la Fuerza Armada, que ha dado aportes muy valiosos en los últimos años en la lucha contra las manifestaciones de la delincuencia.

Hoy nuestro Gobierno reafirma su confianza en la capacidad y compromiso de esta institución para contribuir decisivamente en la construcción de la paz social.

Precisamente en la Cuarta Zona Militar se están realizando misiones muy importantes en materia de Seguridad. Es muy significativa la labor de los treinta Grupos Conjuntos de Apoyo a la Comunidad, que junto a la Policía Nacional Civil realizan patrullajes permanentes en zonas vulnerables.

Muchas gracias y felicidades por ese buen desempeño. La población valora ese trabajo en equipo que están realizando junto a la policía, lo cual demuestra que todo el engranaje del Estado está unido contra la delincuencia.

La zona norte del país es cada día más segura gracias a ustedes. No olviden que con su trabajo construyen territorios de convivencia donde las familias pueden vivir y desarrollarse plenamente.

Agradecer también la seguridad que están brindando en las áreas de mayor peligrosidad de la zona norte del departamento de San Salvador. Me refiero al plan de operaciones antidelincuenciales de la Fuerza de Tarea “CRONOS”. Gracias por asumir el compromiso de seguridad, incluso fuera de su zona.

Así como ustedes, hay otras ocho fuerzas de trabajo extendidas a nivel nacional que están realizando tareas de alta peligrosidad. Sepan que el Gobierno de la República y el pueblo salvadoreño agradecemos el empeño y valentía de todos ustedes.

Correspondemos con nuestro reconocimiento a las acciones de seguridad que también están realizando en el Centro Penal de la Sierpe, ubicado en la cabecera departamental de Chalatenango, en el Centro de Adaptación de Menores en Sensuntepeque y en los centros penales de Ilobasco y Sensuntepeque; medidas que componen el Plan San Carlos.

Gracias infinitas por la seguridad que proporcionan a las  70 escuelas de las áreas de mayor peligrosidad. Los padres de estos pequeños y pequeñas pueden respiran con tranquilidad al saber que estamos brindando seguridad a los centros escolares.

Les invito a seguir velando por la tranquilidad de nuestro pueblo. Esa seguridad se traduce en desarrollo para las comunidades y en un futuro para nuestros niños y jóvenes.

También les animo a continuar con empeño la función de salvaguardar la vida de nuestro pueblo, como lo están haciendo en coordinación con el Sistema Nacional de Protección Civil. Les invito a seguir formando parte de los comités departamentales y respaldar con su capacidad y destreza las iniciativas de la ciudadanía. Recuerden que la Fuerza Armada siempre ha estado lista para atender a la ciudadanía en caso de catástrofes naturales. Seguiremos manteniendo ese prestigio.

No puedo dejar de mencionar y agradecer el excelente desarrollo del Plan Sumpul, a través del cual se cubren 9 posiciones permanentes de frontera y se aseguran 31 pasos fronterizos no habilitados, para evitar el contrabando y el tráfico de personas y otros ilícitos. Otra vez, muchas gracias.

Admiro la formación y el desempeño de cada uno de ustedes. La Fuerza Armada siempre ha moldeado a la población salvadoreña una serie de valores indispensables para la sana convivencia. Me refiero a la disciplina, la obediencia, la lealtad, el honor, la honestidad y justicia.

Lo he expresado en muchas ocasiones, la Fuerza Armada es una de las instituciones más leales del Estado. Ustedes han mantenido en alto su compromiso en cada momento de nuestra historia. La capacidad de adecuarse a los tiempos que nos ha tocado vivir como país y el cumplimiento a cabalidad de las misiones que se les encomiendan, son factores que han hecho de esta institución incorruptible en el tiempo.

Reafirmo el compromiso de mi Gobierno con la Fuerza Armada de El Salvador. Siempre tendrán todo mi respaldo y velaré por las condiciones en que desarrollan sus funciones.

Vamos a seguir consolidando juntos el compromiso de la Fuerza Armada con los altos interés de nuestra patria. Seguiremos desarrollando permanentemente esas acciones que aseguren más desarrollo, más igualdad, más seguridad y felicidad para nuestro pueblo.

Muchas gracias a todos. Que Dios nos bendiga.