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Lectura para la vida

El sueño de Salarrué

Un programa que nació de la sabiduría de la niñez y del presidente Salvador Sánchez Cerén, Lectura para la vida, pondrá en manos de decenas de miles de estudiantes lo mejor de la literatura de El Salvador en un plan gubernamental para hacer de las vacaciones también una oportunidad para la cultura.

Es un suceso que ni los más grandes escritores de El Salvador pudieron imaginar, pese a su fértil imaginación, que, junto a esfuerzos y sacrificios, legaron obras cumbres. Con seguridad, también, fue el sueño soñado de Salarrué, Masferrer y tantas glorias de nuestras letras.

Tal vez ni siquiera lo soñaron, por imposible, en los tiempos que les tocó vivir: pero sí es un sueño hecho realidad que decenas de miles de ejemplares de las obras de estos autores paradigmáticos estén en las manos de la niñez y la juventud para su disfrute en tiempos de vacaciones.

La iniciativa fue hecha pública el pasado día 11 en el centro escolar General Francisco Morazán, de la capital, por el Presidente, quien informó que en total serán distribuidos 175 mil libros entre estudiantes de la enseñanza pública.

“Este esfuerzo para apoyar y difundir la literatura nacional entre los jóvenes también tiene el objetivo de fortalecer nuestra identidad nacional mediante la literatura y el conocimiento de la historia salvadoreña”, explicó el estadista.

“Estoy convencido de que este programa es también un tributo a los escritores salvadoreños, propiciando un encuentro entre la juventud con los autores que son nuestros referentes a nivel nacional y en el mundo”, agregó.

“De igual manera, le estamos abriendo un espacio a la literatura salvadoreña para que pueda ingresar a las aulas y a los hogares como parte esencial de los planes educativos”, afirmó Sánchez Cerén.

“Un pueblo que conoce su cultura y que tiene el hábito de la lectura es un pueblo libre, crítico y capaz de construir un país mejor”, subrayó el líder de la nación.

De ello hablaron los autores cuyas obras distribuidas gratuita y masivamente a la niñez y juventud salvadoreñas: Salarrué, Francisco Gavidia, Alberto Masferrer, Arturo Ambrogi, Alfredo Espino, José María Peralta Lagos y el historiador Carlos Gregorio López.

El propio Presidente relató cómo nació la idea del programa Lectura para la vida: “Surgió de una manera que me confirma la validez de nuestro nuevo modelo de gobierno que está en contacto directo con la gente”, dijo.

“Conversando con un grupo de niños y jóvenes hace unos meses en el programa Casa Abierta, que es un encuentro que desarrollamos en la Residencia Presidencial con diferentes sectores, hablamos de la importancia de fomentar el hábito de la lectura, y fue a partir de esa plática y en consulta con el Secretario de Cultura y el Ministro de Educación que decidimos organizar un programa que aprovechara el tiempo libre de los estudiantes durante las temporadas de vacaciones”, relató.

“Fue así que pedí al ministro de Educación, Carlos Canjura, y al Secretario de Cultura, Ramón Rivas, hacer las gestiones necesarias para imprimir y difundir masivamente obras fundamentales de la literatura salvadoreña”, añadió.

La estudiante del Centro Escolar General Francisco Morazán Jennifer Alejandra Barrera agradeció al Presidente y las autoridades de Educación y Cultura la oportunidad de estrechar su contacto con la literatura del país.

“Por medio de la lectura conoceremos el funcionamiento del todo, entenderemos lo que nos atrofia, la capacidad de pensar autónomamente, eso nos ayudará a desarrollar el intelecto y la cultura”, dijo la jovencita.

“Cómo nos hubiera gustado que los gobiernos anteriores se interesaran en la juventud y en la literatura salvadoreña, abasteciendo a los centros educativos de libros clasificados para entender cualquier fenómeno social y a las expectativas que enfrentamos”, expresó Jennifer.

“Con seguridad El Salvador sería diferente”, subrayó.

El Presidente abundó sobre el tema:
“La lectura es una de las actividades más constructivas que podemos realizar los seres humanos, enriquece en valores, incrementa el vocabulario, ejercita el cerebro, transmite conocimientos, combate el aburrimiento y libera de la ignorancia”.

Que un programa favorezca de manera tan masiva la lectura, sin dudas, fue lo que siempre quisieron Salarrué, Masferrer, Gavidia…

Es el sueño hecho realidad por Lectura para la vida.