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Les quisiera recordar a algunos de ustedes que el 6 de febrero del 2014 firmamos el Pacto Nacional por el Café. Yo era vicepresidente y era candidato a la Presidencia, y firmamos el compromiso. El compromiso es hacer realidad, en estos cinco años, que el sector cafetalero, uno de los factores determinantes para nuestra economía, vuelva a recuperar su capacidad productiva en el país.

Y nos comprometimos en varios rubros. Después de un estudio y un análisis de la situación del café en el país, veíamos que el parque cafetero salvadoreño ya tiene muchos años, hay que renovarlo, hay que reconvertirlo, y nos comprometimos a hacer una reconversión y renovación del parque cafetero salvadoreño.

El segundo compromiso fue que el parque estaba siendo afectado por una enfermedad, la enfermedad de la roya, y nos comprometimos al combate a la roya.

También sabemos que todo este bosque cafetalero que tiene El Salvador genera una riqueza de biodiversidad. No podemos permitir que desaparezca el bosque cafetalero, si desaparece el bosque cafetalero desaparece el agua, desaparecen los lugares donde habita nuestra fauna y nuestra naturaleza.

Por ello, nos comprometimos también a la protección del bosque cafetalero.

Y también ustedes plantearon una serie de preocupaciones, porque el sistema financiero nacional y el sistema financiero privado no tenían como una prioridad al sector, el crédito para hacer producir la tierra.

Son como cuatro elementos que se planteó en ese análisis que se presentó y sobre esa base es que asumí el compromiso que adquirí como candidato, y ahora estoy cumpliendo ese compromiso como Presidente de la República de El Salvador, y vamos a trabajar en los cinco años para cumplir este compromiso, porque los compromisos se firman para cumplirlos y hacerlo realidad.

También quiero decirles que tenemos un entorno económico que nos da esperanza. Los organismos financieros internacionales y el Banco Central de Reserva están diciendo que vamos a crecer del 2.5% al 3.5%. Si el país crece hay más oportunidades de empleo, hay más oportunidades de invertir en el sector productivo y hay más oportunidades que la gente tenga más capacidad de compra.

Y también ahora hay más dinamismo en el mercado. Ese dinamismo se debe a que, como bajó el precio del combustible, bajaron los precios de los productos y eso ha beneficiado a la economía familiar.

Se ve disminuida su cuota en la tarifa eléctrica, que ha bajado casi el 32%, eso significa ahorro para la familia y más capacidad de consumo; hay incremento de las remesas que vienen de Estados Unidos, eso da más poder adquisitivo a la población.

El salario mínimo real de la población ha aumentado en un 4%, o sea que hay un entorno favorable para que los productos como el café puedan ser consumidos por la población y puedan ser exportados. En este trimestre, de enero a marzo, la venta del café anda alrededor por 79 millones de dólares, casi más del 90% que el año pasado, y estamos abriendo nuevas oportunidades, nuevos mercados, nos hemos acercado a Taiwán para ofrecerles café; estamos abriendo oportunidades.

Pero eso no lo puedo hacer solo, eso no lo puede hacer el gobierno solo, eso lo tenemos que hacer juntos, y cuando firmamos el pacto nos comprometimos a trabajar juntos: les ofrecemos los brazos, les ofrecemos las manos para que trabajemos juntos por sacar adelante la caficultura salvadoreña, sé que ustedes están esperando esa oportunidad y esa oportunidad se las vamos a dar, como lo estamos haciendo en este inicio de gobierno.

Por eso para mí hoy es un día de buenas noticias para el sector cafetalero y para todo el país. Somos testigos de un nuevo paso en el rumbo correcto para la caficultura nacional.

Podemos decir a la nación que estamos cumpliendo con en el compromiso que juntos asumimos cuando firmamos el Pacto Nacional por la Caficultura el 6 de febrero de 2014.

Ese día, como vicepresidente de la República y candidato presidencial del FMLN, hice un compromiso político ante ustedes, de impulsar la reconversión y renovación del parque cafetero.

Es por ello que me llena de satisfacción iniciar la distribución gratuita de más de 7 millones de plantas de café, resistentes a la roya y la sequía, de calidad y certificadas en nuestros laboratorios.

En este programa estamos invirtiendo dos millones 900 mil dólares para apoyar a más de cuatro mil caficultores.

Deseo aprovechar este momento para pedirles que hagamos una reflexión qué sustenta este importante Pacto en beneficio de la caficultura salvadoreña.

Y por ello quiero recordarles que el 6 de febrero con la firma del Pacto, nos decía nuestro amigo, un amigo cafetalero que ha venido luchando desde hace tiempo, Don Antonio Salaverría:

“Las soluciones son posibles bajo un alto sentido de interés nacional, con el involucramiento de todos los sectores que tienen que ver con la caficultura”.

No solo es el productor, sino que tienen que ver también el sector financiero nacional, tiene que ver el sector financiero privado.

Todos aquellos que en alguna medida incidimos en el sector cafetalero tenemos que actuar, tenemos que unirnos para sacar adelante.

Y por eso yo quiero recalcar esa visión valiente y patriótica es la que comparte la gran mayoría de caficultores del país, grandes, medianos y pequeños.

Como lo expresé al momento de la firma del Pacto, éste representa para el país un desafío histórico, y demanda acuerdos importantes.

Con el programa de entrega de plantas de café, estamos contribuyendo a la estabilidad del sector, mayor capacidad productiva, mayor crecimiento.

Trabajamos para que los caficultores nacionales mantengan competitividad, frente las dificultades causadas por la roya.

La renovación de los cafetales es una de las respuestas contundentes en esta lucha para aumentar la producción y revertir los daños provocados por la roya.

En este sentido, me complace decirles que para este programa de siembra, en la región oriental están preparados los suelos para más de 2.3 millones de plantas, y ustedes aquí en la región occidental están listos para sembrar más de 3.1 millones de plantas.

Por ello yo los felicito y les pido que les demos un aplauso, la renovación del parque cafetalero va a ser una realidad.

También les quiero decir que la división CENTA-CAFÉ informó que para la cosecha 2015-2016 se sembrarán 15 millones de plantas de café, entre el sector público y privado.

Estamos invirtiendo 260 mil dólares para la preparación de viveros, y también estamos invirtiendo 3.4 millones de dólares en la compra de productos químicos para el combate a la roya.

Quiero informarles que ustedes que contarán con asistencia técnica de 85 agrónomos especialistas en café e invertiremos 700 mil dólares. En total, estamos invirtiendo 8.6 millones de dólares en la reactivación de la caficultura nacional.

La entrega de estas plantas la estamos realizando ahora para que los que lo hayan recibido ya en junio puedan estar sembrando.

Nuestra meta es renovar el 30 por ciento del parque cafetero nacional.

Atendiendo a la difícil situación del sector al momento de firmar el Pacto Nacional por la Caficultura, tomamos la primera acción, esta acción está dirigida al combate a la roya.

A través del Ministerio de Agricultura compramos y distribuimos fungicidas para proteger de la roya cerca de 70 mil manzanas de cultivo.

Desarrollamos también diagnósticos en las 6 cordilleras cafetaleras con un muestreo mensual del comportamiento de la roya y nuestros técnicos brindaron asistencia a más de mil 500 caficultores.

Continuaremos con el programa de dotación de fungicidas, que tiene el servicio adicional de generar empleos, y cuya meta es proteger al menos 90 mil manzanas de cultivo

Otro importante compromiso cumplido es la creación de CENTA-CAFÉ, una división del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria, con 23 oficinas en todas las zonas cafetaleras.

Otra prioridad atendida de inmediato es la referida al tema financiero.

Cuando firmamos el Pacto uno de los principales problemas que ustedes nos plantearon era la insolvencia del sector como principal limitante para volver al café, a un autor principal dentro de la agricultura.

Por eso era importante fortalecer el aspecto crediticio para los pequeños y medianos productores.

En ese sentido les quiero decir que estamos incrementando el otorgamiento de créditos a través de BANDESAL, así como seguridades complementarias con los Programa de Garantía Agropecuaria, y flexibilidad crediticia otorgadas por los bancos de Fomento Agropecuario e Hipotecario.

Otro importante avance es el acuerdo firmado con el Directorio del Consejo Salvadoreño del Café para disminuir la tasa de interés para el Fondo de Emergencia del Café.

Con este acuerdo logramos reducir la tasa de interés de 7.75 por ciento al 4 por ciento.

Hemos tomado también medidas de carácter permanente con las entidades financieras para facilitar el otorgamiento de créditos.

En ese sentido se modificó la norma NCB-022 para incrementar a 350 mil dólares el límite de crédito para empresas sujeto a políticas internas de las instituciones financieras, se eliminó la disposición de mantener un crédito en categoría C2 o de mayor riesgo cuando un deudor no cubre los intereses con sus propios recursos.

Con la modificación aprobada cada Banco clasificará el crédito refinanciado o reestructurado según las características que presente en el momento de refinanciar.

También se han ampliado los parámetros de días mora para las categorías A1 y B para créditos, esto permitiría que los deudores tengan acceso a menos tasas de interés.

Igualmente se han implementado, estas medidas las trabajamos con el sistema financiero salvadoreño, liderado por el Banco Central de Reserva, de implementar medidas transitorias relacionadas al cálculo de la reserva de liquidez o sea, le dios más oportunidad al banco de una cartera crediticia más grande, pero con el compromiso que ese dinero debía ser usado apoyando al sector productivo del país, en especial al cafetero.

Nosotros tenemos pendiente reuniones con la banca privada para ver cómo están aplicando estas medidas, porque el gobierno les ha dado estímulos, les ha dado facilidades. Ahora tenemos que ver si efectivamente están dirigiendo el crédito al sector agropecuario y dentro del sector agropecuario, al sector cafetalero.

Nuestra política de desarrollo tienen que ser compatible también con estas medidas, tienen que ser compatibles con la protección de los bienes naturales del país y ustedes tienen bajo su tutela una importante reserva de la biodiversidad, paisajes, riqueza natural y cultural del país, continuemos prestando esa invaluable contribución para la actual y las futuras generaciones.

Las zonas cafetaleras, como reconocemos en el Pacto, son el último refugio de la vida silvestre y estabilidad ecológica y ambiental del país.

Sigamos trabajando juntos para ampliar y generar más valor, inclusión y competitividad de los tejidos productivos.

El Salvador productivo, educado y seguro es posible, lo estamos construyendo!

Al tomar posesión me comprometí ante la nación a que junto a ustedes, los caficultores del país, haríamos realidad el Pacto Nacional por la Caficultura, para generar más producción y empleo, ¡juntos lo estamos cumpliendo!

Cuenten siempre con nuestro apoyo, ¡juntos saldremos adelante!

Que Dios bendiga a nuestro país y bendiga también la cosecha de nuestro delicioso y apreciado café salvadoreño.

Muchas gracias.