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Agradezco esas palabras porque sé que salen  de lo más profundo de tu corazón y eso para mí es muy significativo.

La entrega ésta es una entrega simbólica, porque ustedes siempre han esperado este momento y es un  momento de justicia, porque la tierra tiene que ser  para el que la trabaja y ustedes han venido por años, y años y años, poniendo ese corazón,  poniendo esas manos en  función de hacer producir la tierra y llevar bienestar a la mayoría de salvadoreños y salvadoreñas. Ahí nacen esas profundas palabras.

Yo solo me recuero a mi amigo, al ingeniero Enrique Álvarez Córdova, yo lo conocí después que él fue ministro y me hablaba de cómo el país podía salir adelante, si realmente le dábamos la mano y le dábamos el respaldo a nuestro pueblo, a nuestro pueblo trabajador, pero especialmente a aquel pueblo que cultiva la tierra.

Desde que yo lo conocí entendí que este país es un país inmensamente de agricultores y agricultoras, de que han nacido alrededor del cultivo de la tierra y que además no solo eso hace sobrevivir a nuestras familias, sino también hace que el país pueda también tener desarrollo, tener progreso, pero además ustedes garantizan el sustento de las familias. ¡Un aplauso a ustedes!

Vuelvo a repetir, este es un acto de justicia, esta entrega, porque sé, como bien dice nuestro hermano, que han tenido paciencia, sé que algunos padres de ustedes ya fallecieron y aquí están sus hijos o sus nietos, pero nunca perdieron la esperanza, nunca dejaron de tener paciencia de que iba a llegar un día en que se iba a hacer justicia y que se les iba a entregar la tierra que ustedes tanto trabajan, donde ustedes tienen sus hogares.

Este hombre Enrique Álvarez Córdova, no sólo quería a su comunidad, a su hacienda, a sus trabajadores, sino que creía en el país y creía que la agricultura era el motor del desarrollo en El Salvador y por eso él no dudó. En aquella época hablar de la reforma agraria era algo que convertía a las personas en personas sujetas de persecución, porque era entregarle la tierra a los que verdaderamente la producen y él era como bien dice de una familia poseedora de enormes extensiones de tierra, de una familia con mucha, mucha riqueza, y él no dudó en que para hacer producir la tierra no solamente debía entregarse la tierra al productor, sino que tenía que organizarse y por eso él además de la entrega de la tierra trabajó por apoyar la cooperativa y el cooperativismo en El Salvador, allá por los años 70, por los años 80, hace muchos años, hablar de eso era como hablar del demonio y él tuvo la valentía y tuvo la firmeza porque quería a El Salvador y quería demostrar que con su ejemplo el país podía progresar.

Yo le digo a nuestro hermano Enrique Álvarez Córdova, que está siempre en lo alto, decirle Quique no te equivocaste, no te equivocaste, has demostrado que los agricultores son parte de la fuerza motora del desarrollo del país y estamos honrando la memoria de él al entregar esta tierra.

Sé que muchos pertenecen a cooperativas, otros son productores individuales, pero deben de tener organización, organización para alcanzar el crédito, organización para alcanzar los beneficios que da el gobierno, aunque su trabajo sea un trabajo individual, y también pueden haber organizaciones de pequeños, pequeños y micros productores, porque en la medida en que están organizados y están unidos tienen más fuerza para demandar sus exigencias.

Ustedes saben que también tenemos otra gran amenaza al mundo que es todo este cambio que se produce en el clima, ustedes no han sido tan afectados por la sequía, el oriente del país ha sido la zona más afectada y ahora que conversábamos con los Presidentes de Honduras y Nicaragua, me decían también que Honduras y Nicaragua había sido golpeada. Guatemala ha declarado emergencia por la sequía.

Y dentro de los compromisos que los tres Presidentes firmamos en una declaración era trabajar para buscar más respaldo, más apoyo a los países de Centroamérica, para enfrentar todo el cambio climático, porque a veces es la sequía, a veces es la lluvia, a veces son los terremotos, somos un país muy vulnerable y tenemos que prepararnos para ello, tenemos que educarnos sobre cómo hacer producir en medio de la lluvia, cómo hacer producir en medio de la sequía y eso también lo aprendí de don Quique, don Enrique Álvarez Córdova, él me decía “de nada sirve entregarle la tierra al productor, sino le enseñamos la técnica para  producir”, pero de nada sirve que le entreguemos si no se organiza en cooperativas y a partir de la cooperativa tener fuerza para poder que esa parcela, que esas parcelas juntas puedan producir más, para que la ganancia que van teniendo parte les sirva para garantizar su vida, pero otra parte les sirva para hacer inversión en su propiedad.

Por eso, esta hacienda, en la cual nos encontramos ahora, tuvo esa dicha de tener esa formación, ese ímpetu de ser productor y estar respondiendo a los nuevos tiempos, ellos son especializados en todos los productos lácteos, pero pasaron de la producción artesanal a la producción agroindustrial y ahora ellos producen leche que le compramos como gobierno para el Vaso de Leche en las escuelas.

O sea que sabemos que tenemos que prepararnos para nuevos tiempos, pero tenemos también que ir teniendo más conocimientos para hacer producir mejor la tierra y para que el país produzca más.

Por eso yo quiero decirles e informarles que aquí en todo occidente, en Ahuachapán, en Sonsonate y en Santa Ana se entregado un total, en esta sequía, de 73 mil 800 paquetes de semilla de maíz y sorgo, y además hemos entregado 202 mil paquetes de frijol que significan  42 mil más que el año pasado, eso para atender las dificultades que hemos  tenido con la sequía, pero también esta es una zona que tiene alturas y hay café y también el café ha estado  siendo afectado por la roya y es otro de los aspectos que está enfrentando  el Ministro de Agricultura y también se les está dando apoyo. A los cafetaleros se les ha entregado 15 mil paquetes de  fungicida, a 12 mil caficultores que significa  el  60 por ciento de los productores de café.

En esta zona  y en todo el país  la roya está bajo control, la incidencia anda  entre el 5  y el 8 por ciento de afectación, se estima que la producción para el 2014  podamos llegar a un millón de quintales. El año pasado fue de  700 mil quintales, y vamos a trabajar para recuperar toda la  producción que son de más de 2 millones de quintales que se producen  en El Salvador, así es que estamos trabajando en ello.

Por ello, permítanme saludar al  señor diputado de la Honorable  Asamblea Legislativa  por el Departamento de Sonsonate, Guillermo Antonio  Olivo Menéndez.

Al señor Alcalde  Municipal  que nos acompañan, a todos los señores  alcaldes que están acá, que nos acompañan. A todos, muchas gracias, por estar acá  en este acto, acompañando a sus agricultores  de sus respectivos municipios y  departamentos.

 

Quiero agradecer y felicitar  a la señora Presidenta  del Instituto Salvadoreño  y Transformación  Agraria ISTA, Carla  Mabel Alvanés, y Miembros de la Junta Directiva del ISTA  que nos acompañan.

Al señor gobernador  Departamental de Sonsonate  Sidney Ivan Linares Padilla. A todos los señores  y señoras  miembros del gabinete que están con nosotros.

Al señor Comandante del Destacamento Militar Número 6 de Sonsonate, Coronel  Guillermo  Herrador Peña. Muchas gracias por estar con nosotros.

Al señor  Presidente de la Cooperativa  de la Hacienda El Jobo, Salvador Larín. Gracias por acompañarnos también.

A las señoras y  señores productores de las  diferentes asociaciones  agropecuarias.

Al señor Presidente del Consejo  Coordinador Nacional de Indígenas  Salvadoreños, Amadeo  Martínez y Representantes  de la Asociación de Indígenas que nos acompañan y al Coro, felicitaciones. Gracias, gracias por cantar el Himno en nuestra propia lengua.

Quiero  saludar  a las estimadas y estimados alumnos y  personal docente de los diferentes centros escolares.

Un saludo especial a los beneficiarios de esta entrega de escrituras.

También saludar a las amigas y amigos de la prensa.

Les agradezco a todos y a todas por este caluroso recibimiento  que es muestra de cariño y de apoyo, que encuentro siempre que tengo la oportunidad de visitar el occidente del país.

Me acompañan este día, representantes  de las municipalidades, diputados y diputadas, el Ministro  de Agricultura  y Ganadería  Orestes Ortez, la Presidenta  del ISTA, Carla Alvanés  y los líderes y lideresas de las  comunidades representantes de cooperativas, a todos, muchas gracias por acompañarnos en este evento que es un verdadero evento de justicia social.

Me causa gran satisfacción y alegría poder encontrarme acá en La Hacienda El Jobo, para hacer la entrega de títulos de propiedad a hombres y mujeres campesinos que han trabajado y hecho producir estas tierras durante muchos años.

Aquí se ha fundado una de las cooperativas que más ha destacado en la actividad de la agroindustria a nivel nacional. Una cooperativa que se ha incorporado a la producción para el Programa “Vaso de Leche”, parte de nuestros programas sociales. Esto ha contribuido a la reactivación del sector ganadero y a la generación de empleos. Gracias Salvador por acompañarme y a todos los miembros de la junta directiva de la cooperativa. 

Sé que todos los que se encuentran aquí, han tenido que esperar muchos años para ser propietarios de una tierra que les pertenece, porque la han trabajado, la han hecho producir, y han vivido en ella durante mucho tiempo.

Es conmovedor saber que han venido a recibir estas escrituras hijas y nietos de personas que murieron en la espera de este documento. Ahora nuestro Gobierno les garantiza la legalidad de las tierras donde vivieron y trabajaron toda su vida.

Por eso, es sumamente importante cumplir un compromiso que desde la administración del Gobierno del Presidente Mauricio Funes estamos haciendo realidad. Un compromiso con las familias salvadoreñas que ahora tendrán la seguridad legal de que los terrenos que trabajan y habitan son de su propiedad.

Durante muchos años, la posesión de tierras fue un privilegio de unos pocos. Muchos títulos de propiedad fueron entregados a manos equivocadas, a través de mecanismos corruptos, por amistad o favoritismos hacia un sector económico determinado.

Ahora esto ha cambiado. Hoy estamos restituyendo el legítimo derecho de muchas familias campesinas a la legalidad de sus tierras. Estamos logrando mejorar sus condiciones de vida, porque queremos rescatar todos los sectores que durante  muchos años fueron excluidos y empobrecidos, porque creemos en la capacidad de todos ustedes y porque creemos en el trabajo que podemos realizar juntos para salir adelante.

En la pasada administración iniciamos la recuperación de la capacidad productiva de los agricultores. Iniciamos este proceso de justicia con la legalización de más de 40 mil títulos de propiedad a los agricultores.

Hoy, totalizamos 47,334 escrituras entregadas desde junio del 2009 a la fecha. Este es un número importante, que habla no solamente de nuestra voluntad por concretizar un cambio, sino de una realidad que estamos observando.

En el mes pasado, tuvimos la oportunidad de entregar 1,262 escrituras a igual número de familias de la zona paracentral y oriental del país. En esta ocasión, continuamos saldando una deuda histórica y realizando el sueño de miles de familias campesinas de la zona central y occidental. Este día, estamos aquí para entregar 872 escrituras, garantizando el legítimo derecho de posesión, uso y provecho de sus tierras.

También estamos marcando un punto de partida para el desarrollo económico y social, que la legalización de propiedades traerá a estas familias. Esto es facilitar el acceso a los programas de vivienda, la obtención de créditos, servicios básicos, entre otros beneficios.

El título de propiedad que ustedes tendrán hoy en sus manos, ratifica uno de los más grandes objetivos en mi visión de país: Hacer de El Salvador un país más justo y equitativo.  

Este día, me siento dichoso de poder comunicarles que estamos totalizando la entrega de 2,124 escrituras desde mi toma de posesión hasta la fecha. Significa que hemos superado nuestra meta de entregar 2,000 escrituras de propiedad durante los primeros 100 días de Gobierno.

¡Esto es un logro importante, que nos da esperanza y nos impulsa a seguir trabajando por la gente, por ustedes!

Me complace mencionar que de estas 872 escrituras, 293 favorecen a mujeres campesinas. Un fuerte aplauso a la mujer campesina, la mujer trabajadora,  que luchan por el bienestar de sus familias y que merecen no solo nuestra admiración, sino todo el apoyo que podamos brindarles.

Sobre este tema, me da gusto mencionar que en el cumplimiento de metas de los primeros 100 días, el ISTA inaugurará los primeros días de septiembre la Unidad de Género.

En esta Unidad se trabajarán diferentes áreas dirigidas a mejorar la atención de la mujer campesina e indígena salvadoreña, con la finalidad de orientarlas a que conozcan sus derechos, ofrecerles asistencia técnica y facilitar su acceso a los programas que la institución ofrece.

Asimismo, quiero felicitar al ISTA, a su presidenta Licenciada Carla Alvanés, porque también en el mes de septiembre se estará realizando el Primer Encuentro de Acercamiento por Derecho a la Tierra con las diferentes comunidades indígenas del país, para conocer la problemática, sus necesidades y buscar alternativas que contribuyan a su desarrollo.  

Este día, estamos haciendo entrega de estos títulos de propiedad a sus auténticos dueños. Nadie más que ustedes merecen estos títulos de propiedad.

Ustedes se han esforzado, han trabajado, han luchado por hacer producir estas tierras, han construido en ellas no solamente casas, sino hogares, donde hasta hace poco tiempo se respiraba incertidumbre, porque no tenían seguridad jurídica del territorio que habitaban.

Ahora, ya no hay incertidumbres, ya no hay temor de ser sacados de su terreno. Ahora, solo hay oportunidades. Este gobierno les está dando la oportunidad de seguir adelante, de trabajar sus tierras y hacerlas producir. Queremos que ustedes crezcan, y que a partir de ello, el país también crezca.

No me cansaré de decir que este Gobierno está con ustedes, de brazos abiertos, dispuesto a brindarles todo el apoyo que sea necesario.

La mayor riqueza del país está en nuestra propia gente, está en ustedes. Los invito a continuar trabajando juntos, dialogando, buscando soluciones, generando ideas para el desarrollo nacional y económico que tanto anhelamos.

Construyamos juntos un país justo y equitativo, un país de oportunidades para todos.

¡Felicidades a todas y a todos por este logro!

Que Dios los bendiga.