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Este año, el Premio Nacional de Cultura es entregado a uno de los maestros de la creación audiovisual en nuestro país. Es un merecido reconocimiento para el artista José David Calderón, quien a lo largo de 50 años de exitosa trayectoria se ha convertido en un orgullo para todas las salvadoreñas y salvadoreños.

 

El Premio es la distinción más importante que el Estado otorga cada año a los creadores y creadoras en todas las ramas del arte. Es un homenaje para quienes con dedicación, disciplina y talento producen obras que enriquecen nuestra cultura e identidad nacional.

Con plena justicia, en esta edición del Premio Nacional de Cultura rendimos homenaje a un cineasta cuya obra alcanza una personalidad propia, tejida laboriosamente a lo largo de 50 años dedicados también a la radio, la televisión y la industria de la publicidad.

José David Calderón es, esencialmente, un hombre de comunicaciones. Es alguien que ha buscado a lo largo de su vida distintas maneras para expresarse, y eso lo convierte en una personalidad multifacética que ha destacado en  todos los campos en que se ha desempeñado.

Felicito sinceramente al maestro Calderón, esas imágenes que hemos visto,  nos han inspirado y nos han mostrado la realidad de todavía lo que tenemos que avanzar en nuestro país, para que la cultura se convierta en un eje fundamental de nuestra sociedad.

Por ello le agradezco en representación del pueblo salvadoreño por dedicar gran parte de su vida ejemplar a mantener viva la memoria histórica y mostrarnos la realidad desde diferentes puntos de vista.

La cultura es un derecho, un elemento inseparable y fundamental del desarrollo humano. Es por eso que nuestro gobierno ha planteado la cultura como una prioridad estratégica, tal como lo refleja nuestro Plan Quinquenal de Desarrollo.

Estamos convencidos de que la fuerza cultural es la riqueza y futuro del país. Esto quiere decir que es imprescindible llevar a cabo una transformación cultural en la ruta que llevamos hacia el Buen Vivir.

Este gobierno entiende la cultura como esa fuerza viva, colectiva y creadora, una fuerza que da sentido a todo lo que hacemos para transformar a nuestra sociedad y construir el país que todos queremos: próspero, educado y seguro.

Las y los artistas son verdaderos creadores de esa riqueza cultural. A través del arte y la cultura, hacemos más fuerte nuestra capacidad para comprender la realidad, cultivar nuevos valores, transformar a nuestro país y alcanzar una mejor calidad de vida para el  pueblo.

Somos conscientes de que el Estado tiene la obligación de estimular a quienes cultivan las artes, así como la responsabilidad de generar las condiciones para el florecimiento de la creatividad en todo el país.

Este es nuestro principal reto y estamos trabajando en generar políticas culturales que estimulen la creación y el acceso de todos los sectores de la sociedad a los bienes artísticos y culturales.

En los últimos años hemos venido luchando por dejar atrás la idea de que la cultura y sus manifestaciones son un privilegio de unos pocos.

Ahora vemos el arte desde una perspectiva distinta, como medio de expresión individual y colectiva como parte de un proceso de transformación social.

Nuestro gobierno, a través de la Secretaría de Cultura de la Presidencia, está realizando importantes acciones estratégicas con el fin de avanzar en nuestro propósito de hacer de la cultura un derecho de todas y todos.

Asimismo, hacemos importantes esfuerzos para dinamizar el quehacer cultural y artístico en nuestro país en diferentes ámbitos.

Estamos trabajando en la formación artística de docentes, impulsando acciones para capacitar a 300 maestros y maestras del sistema público de Educación en áreas como música, pintura y teatro.

También, trabajamos por el  desarrollo de las artes y de la riqueza cultural con actividades de formación artística de niñas, niños y jóvenes. Gracias a estas actividades se han desarrollado capacidades y valores humanistas en más de 2 mil estudiantes a través del Centro Nacional de Artes.

Hemos fortalecido el Programa de Prevención de la Violencia mediante el Sistema de Coros y Orquestas Infantiles y Juveniles de El Salvador.

Este programa ha atendido a más de 300 niños, niñas y jóvenes del área metropolitana de San Salvador, así como a más de 200 en la zona paracentral del país.

La Secretaría de Cultura está publicando un libro cada mes para  rescatar la memoria histórica y fomentar el hábito de la lectura.

Y este año en coordinación con los ministerios de Educación y Gobernación tenemos proyectado la entrega de miles de libros a estudiantes del país para que lean en sus vacaciones.

Otra acción importante es el trabajo cultural en el Programa de Desarrollo Integral para la Reparación de las Víctimas de la Masacre de El Mozote y lugares aledaños.

Con esto se da seguimiento a la sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en contra del Estado salvadoreño.

Se está impulsando el Programa de Fomento de la Cultura del Buen Vivir a nivel comunitario. Esto significa la ejecución de cerca de 4 mil 500 actividades en temas relacionados con el medioambiente, identidad, tradiciones, patrimonio, memoria histórica, prevención de la violencia y cultura de paz.

Un paso importante en el trabajo que se está realizando junto a las comunidades para alcanzar el buen vivir es la Red de Casas de la Cultura y Convivencia.

Es una iniciativa que busca fortalecer la convivencia y la integración en aquellos municipios priorizados por el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia.

Este año reinauguramos dos Casas de la Cultura y Convivencia, una en Jiquilisco y en Mejicanos, y este sábado abriremos las puertas de la tercera casa en el municipio de Santa Ana.

Otro de los temas sobre los cuales se han venido realizando importantes acciones es la promoción de los derechos de los pueblos originarios.

Es de destacar la elaboración del Plan de Acción Nacional para el cumplimiento de la Declaración de la Conferencia Mundial de Pueblos Indígenas de Naciones Unidas.

Amigas y amigos:

Son muchos los retos y tareas que tenemos por delante para cumplir con objetivos tan importantes como preservar, fomentar y difundir la cultura y el arte, así como la dignificación de los artistas y trabajadores de la cultura y el arte en nuestro país.

 

Aprovecho esta ocasión para solicitar a los diputados y diputadas de la Asamblea Legislativa agilizar el estudio de la Ley de Arte y Cultura que actualmente se encuentra en discusión, y ratifico mi apoyo, esperando su aprobación lo más pronto posible.

Este acto de homenaje al maestro Calderón confirma nuestra voluntad de dignificar a los creadores y creadoras en El Salvador.

A través del maestro Calderón, homenajeamos a quienes en nuestra patria consagran su talento y creatividad al cultivo de un ámbito de la cultura –la producción audiovisual— tan importante para la memoria histórica, la identidad nacional y la cohesión social.

Para mí es motivo de orgullo y satisfacción entregarle este premio a un hombre cuya trayectoria profesional, además de ética, está sostenida por un profundo amor a su patria.

¡Gracias José David por la obra que usted deja como legado a las presentes y futuras generaciones!

¡Gracias por poner en alto el nombre de nuestro país!

Le agradezco, en nombre de todos los salvadoreños y salvadoreñas, por su dedicación, esfuerzos, sacrificios y disciplina creadora.

Agradezco a su familia por haberlo acompañado a lo largo de todos estos años y por seguirlo animando a continuar con sus empeños como cineasta.

En El Salvador continuaremos trabajando por los valores humanos, la sensibilidad y amor por el arte.

Alimentemos el espíritu, fortalezcamos nuestra identidad y transformemos nuestra sociedad con el arte y la cultura.

 

Muchas gracias.