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El miércoles 27 de agosto fue un día inolvidable para don Salvador Arias  y su esposa doña María Dolores de Arias. El matrimonio que ha compartido durante 56 años un cúmulo de experiencias positivas y negativas sumó una “bendición” más a la lista de sueños cumplidos en su historia de vida.

Desde muy temprano, la pareja septuagenaria llegó a la cancha de fútbol de la Cooperativa El Jobo, en Sonsonate, donde después de 15 años de espera recibieron la escritura que los acredita como legítimos dueños de su parcela ubicada en Plan de Amayo, en el también sonsonateco municipio de Caluco.

El matrimonio  es una de las 872 familias que recibieron el título de propiedad para sus lotes agrícolas o solares de vivienda que habían poseído durante años, ubicados en distintos municipios y cantones de las zonas central y occidental del país, y de los cuales no tenían ninguna garantía legal que los respaldara.

_MG_1556editada“Sentimos que gracias a Dios ha habido un gobierno que nos ha ayudado”, dice don Salvador, “Cuando nos dijeron que nos darían la escritura nos sentimos alegres, porque ya tenemos seguridad”, agregó emocionado.

El portador de esta buena noticia fue el mismo presidente Salvador Sánchez Cerén, quien llegó a la referida cooperativa para entregar personalmente algunas de las escrituras, acto en el que expresó una convicción personal: Otorgar la tierra a quien la trabaja “es un acto de justicia”.

“Me causa gran satisfacción y alegría poder hacer la entrega de títulos de propiedad, sé que todos los que se encuentran aquí han tenido que esperar muchos años para ser propietarios de una tierra que les pertenece, porque la han trabajado, la han hecho producir y han vivido en ella durante mucho tiempo”, les dijo.

Don José Antonio Chapetón fue uno de los beneficiados que recibió del propio mandatario su escritura, la emoción de ver su sueño realizado fue muy grande. “En nombre de los compañeros  campesinos presentes damos las gracias. Por tantos años hemos soñado con tener un documento legal de ese pedacito de tierra que nos dieron un día, y del que antes recibíamos mentiras y mentiras pero nunca había nada real”, dijo emocionado.

Este mensaje conmovió al jefe de Estado. “Agradezco esas palabras porque sé que salen  de lo más profundo de tu corazón y eso para mí es muy significativo”, le dijo.

El mismo sentimiento de satisfacción de don José Antonio invadió también a  don Lorenzo Ramírez Campos, quien desde hace 25 años inició el proceso para legalizar su parcela ubicada en el caserío Cega, en  Izalco, también conocido como Finca San José, lugar donde ha vivido por más de 65 años.

“Estamos agradecidos con el Presidente de la República porque nos concedió tener esas escrituras en nuestras manos que tanto anhelábamos”, dijo emocionado.


Por su parte, doña Cecilia Antonia Chapetón, de 57 años, luchó por más de dos décadas  para tener la legalidad de su tierra ubicada en Caluco, sin embargo, no fue hasta el pasado quinquenio donde ese sueño empezó a concretizarse.

“A través de la cooperativa de la comunidad hicimos el proceso, pero nunca lográbamos nada, pasaron los años y hasta en la gestión pasada las cosas cambiaron. Yo he esperado tanto y me siento tan contenta”, dijo.

Con la entrega de las 872 escrituras en la cooperativa el Jobo se sobrepasa por 124 la meta de 2000 escrituras que el Instituto Salvadoreño de Transformación Agraria (ISTA) se había trazado cumplir durante los primeros 100 días de gobierno del presidente Sánchez Cerén.

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Desde 2009 se han entregado un total de 47,334 escrituras, un logro que el mandatario calificó como “importante” “porque nos da esperanza y nos impulsa a seguir trabajando por la gente, por ustedes”.

Destacó además que durante muchos años, la posesión de la tierra fue un privilegio de unos pocos, y muchos títulos de propiedad fueron entregados a manos equivocadas, a través de mecanismos corruptos, por amistad o favoritismos hacia un sector económico determinado.

“Ahora esto ha cambiado. Hoy estamos restituyendo el legítimo derecho de muchas familias campesinas a la legalidad de sus tierras. Estamos logrando mejorar sus condiciones de vida porque queremos rescatar todos los sectores que durante  muchos años fueron excluidos y empobrecidos”, expresó.

Asimismo, instó a los asistentes a que coordinen esfuerzos y se reorganicen para lograr hacer cumplir sus demandas.

“Sé que muchos pertenecen a cooperativas, otros son productores individuales, pero deben tener organización para alcanzar el crédito, organización para alcanzar los beneficios que da el gobierno, porque en la medida en que están organizados y están unidos tienen más fuerza para demandar (el cumplimiento de) sus exigencias”, les invitó el mandatario.

Para el jefe de Estado la entrega de escrituras marca un punto de partida para el desarrollo económico y social de las familias, ya que este documento les facilitará el acceso a los programas de vivienda, la obtención de créditos, servicios básicos, entre otros beneficios.

“El título de propiedad que ustedes tendrán hoy en sus manos ratifica uno de los más grandes objetivos en mi visión de país: Hacer de El Salvador un país más justo y equitativo”, dijo el gobernante.

Esta promesa quedó grabada en la mente de don Salvador y su esposa, así como en la del resto de las 872 familias beneficiadas, ya que el mandatario les garantizó que ahora “ya no hay incertidumbres, ni temor de ser  sacados de su terreno, porque este gobierno les está dando la oportunidad de seguir adelante, de trabajar sus tierras y hacerlas producir”.

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