Print Friendly

Tuvieron que pasar 36 años de luchas y angustias, y seis de gobiernos del Cambio, para que las familias de las precarias comunidades que crecieron a los lados de la línea férrea del oriente de El Salvador alcanzaran la certidumbre sobre la propiedad de los terrenos que habitan.

El final feliz de esta historia llegó este sábado 6 de febrero durante el programa Gobernando con la Gente, cuando familias de esas comunidades recibieron de manos del presidente Salvador Sánchez Cerén las escrituras de propiedad de los espacios donde viven.

Miles de personas fueron testigos del acontecimiento en el estadio Charlaix, de la ciudad de San Miguel, escenario del popular programa presidencial y del Festival del Buen Vivir, una iniciativa de la primera dama, Margarita Villalta de Sánchez, que pone a la mano de la población gratuitamente los servicios gubernamentales.

Otra cifra incalculable lo pudo ver a través de la Televisión Nacional Canal 10 y Gentevé, canal 29, o lo escucharon en la Radio Nacional, además de otras emisoras privadas y comunitarias.

El corazón de todos se lo apropió una mujer de 70 años, Rosibel Chávez, quien tras recibir el documento improvisó un discurso de agradecimiento con la simpatía y la osada naturalidad de quien ha luchado sin temor por un lugar digno para vivir junto a su familia.

“Decirles de antemano que aquí su servidora ha luchado arduamente y ahora estamos recibiendo algo que jamás en la línea férrea se pudo haber dado”, afirmó con gratitud, “porque así como somos calientes en el país, somos nobles de corazón las mujeres migueleñas”.

Rosibel, cuya desbordante simpatía fue seguida por constantes aplausos, evocó también una promesa de Sánchez Cerén durante la campaña electoral en 2013 como candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

“Decirles que el señor Presidente en La Barrios, cuando vino de candidato, se comprometió con esta mujer y me dijo: No te preocupes que yo los llevo y serán legalizadas esas tierras. Gracias, señor Presidente, gracias”, expresó.

“Queremos –agregó- expresar nuestros agradecimientos al señor Presidente de la República por donarnos los terrenos y escrituraciones que por tantos años hemos luchado y hemos vivido”.

“Decirle, hoy en este día, que este sueño se nos ha hecho realidad y esperamos que no solo seamos nosotros, que sean los demás; que hoy este día se convierten en propietarios y propietarias de sus terrenos”, subrayó.

La propia Rosibel relató que el camino hasta la mañana feliz cuando recibió la escritura de propiedad fue arduo y difícil,

“Decirle que yo tengo 36 años de lucha, de angustia, pero al final nos unimos e hicimos cambio de gobierno y ahora estamos viendo reflejada en este momento nuestros frutos”, aseguró la mañana que su vida cambió para siempre. “Estoy tan contenta, tan feliz”, proclamó con su alegría contagiosa.

Rosibel dejó también un mensaje de aliento y optimismo.

“Decirles a los demás compañeros que no han salido legalizados, que no se preocupen, que aquí su servidora seguirá luchando, porque en este país desde conocimos un cambio, dejamos el miedo, el miedo se quedó y quién dijo miedo en este país ahora. Tenemos que seguir luchando, tenemos que seguir adelante”, exhortó.

Es un compromiso que el presidente Sánchez Cerén había reafirmado minutos antes en su habitual mensaje a la nación durante el programa.

“Seguimos entregando tierras… Vamos a seguir trabajando en todo el espacio de la línea férrea, vamos a seguir trabajando ahí”, afirmó.

De acuerdo con las autoridades, este proceso inició en 2014 para beneficiar a más de seis mil familias con la regularización de unos 80 kilómetros de antiguas líneas férreas en cuatro tramos de los departamentos de La Unión, San Miguel, Usulután, San Salvador y Santa Ana.
Sánchez Cerén ratificó ese compromiso. “Gobernando con la gente no es un eslogan, es una forma de mi gobierno de que tenemos que atender a la gente en el territorio, los tenemos que atender en sus comunidades”, dijo el líder de la nación.