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“No más territorios olvidados”, proclamó el profesor Salvador Sánchez Cerén en el programa de gobierno que ofreció a la población en 2013 cuando era candidato a la presidencia por el partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y la gran prensa del país festejaba las posibilidades de una derrota segura que le auguraban las primeras encuestas.

Casi cuatro años después, ya como presidente de la república, el estadista volvió a demostrar que su modelo de gobierno no es solo con la gente y para la gente, sino también contra el olvido, incluso de las comunidades más remotas, de aquellas que no lograron ni el más mínimo eco de los anteriores centros de poder, entre ellos, por supuesto, la llamada gran prensa.

El hecho se hizo evidente otra vez en el pueblo de Guaymango, que prospera en el occidente salvadoreño lejos del bullicio y las tensiones políticas de la capital.

Los colaboradores cercanos al Presidente recuerdan que enfrentó la presunta adversidad de las encuestas con el más formidable recorrido por el territorio nacional que político alguno haya hecho, con un caminar despacio que le permitió encontrarse y dialogar con todos los sectores de la sociedad incluso en pueblitos que esperan aún por aparecer en los mapas.

Agregan que es un estilo que no nació con el candidato, sino que es parte de sus concepciones y actuar como líder político. Se trata de un tema poco divulgado y que todo indica explican el surgimiento, en 2009 desde la Vicepresidencia de la República, junto a su esposa, Margarita Villalta de Sánchez, del programa que hoy lleva el nombre de Festival para el Buen Vivir.

Tampoco hay mucha información de cómo nació el programa Gobernando con la Gente, que sus compañeros más cercanos aseguran comenzó a gestarse desde cuando como candidato recorrió el país con un objetivo que va más allá del acto proselitista de conseguir votos: conocer las propuestas, los problemas de la gente y buscarle soluciones.

Este sábado 20 de agosto, Guaymango saltó a la vida mediática del país gracias al mensaje del Presidente en el programa Gobernando con la Gente y el Festival para el Buen Vivir, transmitidos por los medios públicos, los comunitarios y varios privados.

El municipio, gobernado por el FMLN, vive una vida tranquila y de progreso, olvidado por los grandes medios de prensa que han hecho uno de sus nichos de negocios la tragedia y la violencia criminal, con un extraño culto a la muerte que popularmente es conocido como el “muertómetro”.

Guaymango es un acogedor pueblo, con una historia que se remonta a antes de su fundación por los conquistadores españoles el 15 de enero de 1543 y hoy cuenta con una población cercana a los 20 mil habitantes, distribuidos en 60,23 kilómetros cuadrados de extensión.

Allí, el presidente Sánchez Cerén recordó que el componente esencial del Festival para el Buen Vivir es que “tiene en el centro a las personas, a lo que el país se debe, que es la gente, al pueblo y especialmente al pueblo más pobre, más sencillo, al que nosotros llevamos todos nuestros esfuerzos”.

Subrayó también que el gran propósito del programa Gobernando con la Gente “es formar una nueva cultura democrática, no la cultura de votar simplemente en las elecciones, sino la cultura de que los pueblos sean partícipes de las decisiones y de las acciones de los funcionarios públicos”.

Son las razones y propósitos de ambos programas presidenciales, una promesa cumplida y hecha mucho antes de la victoria en las urnas para garantizar que no habría territorios olvidados, es decir, gobernar con la gente, para la gente y también contra el olvido.

Guaymango, sábado 20 de agosto de 2016